Como si en las tres décadas transcurridas desde el 3 de noviembre de 1995, la historia y la memoria se hubieran congelado, el comunicado de Fabricaciones Militares SAU, en apenas tres párrafos y 631 caracteres con espacios, sigue hablando de “explosiones” y no menciona por su nombre lo que ocurrió con la Fábrica Militar de Río Tercero (FMRT): Un atentado.

Por cierto, la palabra “explosiones” figura dos veces, una en el título, y otra en el texto. Sólo el 3,48% de los caracteres con espacios del comunicado. “Atentado” o “voladura”, en cambio, en el estricto lenguaje de cifras, un 0%.
Si lo ocurrido no es puesto en palabras es imposible el ejercicio de la memoria, la verdad y la justicia. Al igual que con la política de derechos humanos, en este caso caso, el gobierno nacional también apela al negacionismo para interpretar la trágica historia de lo ocurrido hace treinta años en esta ciudad cordobesa de 55 mil habitantes.
El comunicado titulado “30° Aniversario de las explosiones en la FMRT”, expresa que “en esta fecha tan significativa para la comunidad de Río Tercero, Fabricaciones Militares acompaña con respeto y profundo pesar, la memoria de las víctimas de las explosiones ocurridas el 3 de noviembre de 1995, uno de los hechos más dolorosos en la historia de la ciudad”.
Sigue diciendo que “a tres décadas de aquel día, renovamos nuestro compromiso con la memoria, la reflexión y el respeto hacia todas las familias damnificadas”.
Y cierra: “Invitamos a todo el personal de Fabricaciones Militares y a la comunidad de Río Tercero a compartir un instante de silencio y reflexión en homenaje a todos los afectados por aquel tráfico suceso”.

El ex presidente, Carlos Menem. (Foto: Gentileza).
La sentencia del Tribunal Oral Federal N°2 de Córdoba, luego ratificada en instancias superiores, no deja lugar a dudas. Define que lo ocurrido en la FMRT fue un hecho intencional (un atentado), se determinó que las explosiones fueron programadas y direccionadas para evitar daños en la planta química del complejo fabril que se ubica a un costado de la dependencia militar. Por esa razón, las consecuencias de la acción no fueron mayores, y las víctimas fatales fueron siete: Las víctimas fatales fueron Romina Torres (15); Aldo Aguirre (25); Leonardo Solleveld (32); José Varela (51); Hoder Dalmasso (55); Laura Muñoz (27); y Elena Rivas de Quiroga (52). También se determinó el móvil: ocultar el tráfico de armas a Croacia y Ecuador, que se estaba realizando ilegalmente, por decisión del gobierno nacional, que en ese momento presidía Carlos Menem. Justamente, el ex presidente argentino eludió el accionar de la justicia porque lo alcanzó la muerte el 14 de febrero de 2021, diez días antes de que se iniciara el juicio en su contra. El ex titular del Ejecutivo contó con la protección del Estado argentino y probablemente de Estados Unidos por su rol en la venta de armamento, sobre todo a Croacia, que sufría un embargo de la ONU. Eso se expresó en una extensa impunidad judicial de 26 años.
También hay que mencionar que la sentencia judicial condenó a Jorge Antonio Cornejo Torino, Carlos Franke y Edberto González de la Vega (fallecido) a la pena de trece años de prisión y a Marcelo Diego Gatto a la pena de diez años de prisión por considerarlos autores del delito de estrago doloso agravado por muerte de personas. Cornejo Torino y Gatto eran integrantes en actividad del Ejército, mientras que los cuatro eran parte de Fabricaciones Militares al momento de los hechos. Si bien no se pudo encontrar a los autores materiales de la voladura, resulta evidente que fue ejecutada por personal especializado en explosivos.

El fallecido Edberto González de la Vega en el centro, junto a Cornejo Torino y Gatto, en el juicio donde fueron condenados por la voladura de la FMRT.
“Explosiones” implica ambigüedad. “Explosiones” pudo ser un accidente, un incidente producto de una operación fabril deficiente, un sabotaje, un ataque externo o también un atentado. Atentado, en cambio, es un atentado, no hay otra posibilidad, no hay segundas opciones u interpretaciones. Atentado es una agresión, un ataque, un crimen. El atentado tiene autores materiales que, en este caso, treinta años después, todavía no fueron descubiertos, aunque todo indica que la operación fue ordenada desde el Poder Ejecutivo. Por eso, fueron condenados los que conducían la FMRT y dos directivos de Fabricaciones Militares. Por eso, se iba a realizar un juicio contra el ex presidente Menem.
Como si se tratara de un episodio menor. Como si el hecho de que la voladura haya sido ejecutado en una ciudad alejada de Buenos Aires, el Estado esquiva el reconocimiento de su propio accionar y busca que el olvido llegue de la mano de la laxitud y amplitud interpretativa del término “explosiones”. Referirse al “atentado” como “explosiones” significa eso.
MÁS INFORMACIÓN
VER [30 años del atentado en la FMRT]: Con la presencia de Llaryora y Ferrer, recordaron a las víctimas.
VER Las respuestas que aún faltan a 25 años de la voladura de la FMRT.
VER [A 25 años de la voladura de la FMRT] Ana Gritti, la mujer que venció a la historia oficial.
VER La muerte de Carlos Menem y la dignidad de Río Tercero.
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