Córdoba está a punto de concretar esta semana su primera colocación de deuda en los mercados internacionales durante 2026. Será también la primera provincia que lo haga durante este año. El equipo económico provincial, liderado por el ministro Guillermo Acosta, se encuentra actualmente en Nueva York llevando a cabo el road show correspondiente, con el objetivo de emitir el bono el próximo jueves 22 de enero.

El gobernador Martín Llaryora optó por adelantar esta operación a enero, en busca de captar US$ 500 millones. La meta principal es lograr una tasa de interés que no supere el 9% anual, aprovechando lo que el gobierno provincial considera una ventana de oportunidad abierta tras la cancelación de deuda externa por US$ 4.300 millones que realizó la Nación el pasado 9 de enero.
Esta será la segunda incursión de Córdoba en los mercados globales en poco tiempo. En junio de 2025, la provincia fue la primera en regresar al financiamiento internacional tras un período de ausencia, colocando un bono por US$ 725 millones a siete años con una tasa del 9,75%. En aquella oportunidad, los fondos se destinaron a obras públicas y a la refinanciación de vencimientos programados para 2027.
En contraste, la emisión actual tendrá un uso más flexible: los recursos serán de libre disponibilidad e ingresarán a rentas generales. No obstante, la Provincia buscará también refinanciar un remanente de bonos por aproximadamente US$ 100 millones que no pudieron recomprarse en 2025. La oferta de recompra asociada se concretará el lunes 26 de enero. Desde el Ministerio de Economía provincial destacan que, de tener éxito esta operación, Córdoba no enfrentará amortizaciones de capital en su deuda financiera hasta agosto de 2027.
La colocación cuenta con el aval indispensable del Gobierno nacional, autorizado por el Ministerio de Economía en los últimos días, aunque negociado originalmente en diciembre pasado durante el tratamiento del Presupuesto nacional en la Cámara de Diputados. Esta habilitación para nuevo endeudamiento representa la principal señal de respaldo del equipo de Javier Milei hacia la gestión de Llaryora, en un contexto sin transferencias de ATN ni aportes no automáticos.
El optimismo en el equipo económico cordobés se basa en la mejora del contexto financiero. En junio de 2025, el riesgo país se ubicaba en 685 puntos básicos, mientras que actualmente se encuentra por debajo de 570 puntos. Este descenso, junto con el apetito creciente de inversores por activos argentinos, impulsa las expectativas de lograr una tasa inferior a la anterior y, especialmente, extender el plazo de la emisión a nueve años (con vencimiento en 2035), frente a los siete años del bono previo.
La administración Llaryora inició 2026 con una significativa reducción impositiva, cuyo costo fiscal se estima en alrededor de US$ 600 millones (equivalentes a unos $900.000 millones). Desde el Centro Cívico (el Panal) sostienen que esta medida refleja confianza en el plan económico nacional y que el impacto se compensará con mayor actividad económica y recaudación derivada.
Sin embargo, el escenario fiscal se presenta más exigente este año: la coparticipación muestra signos de desaceleración, lo que motiva a la Provincia a anticiparse y asegurar financiamiento en condiciones favorables antes de que el contexto internacional o doméstico se endurezca nuevamente.
El antecedente reciente más cercano es la emisión de la Ciudad de Buenos Aires en noviembre de 2025, por US$ 600 millones a una tasa del 7,8% —una de las más bajas en su historia crediticia—, estructurada bajo ley inglesa. Un mes después, en diciembre, Santa Fe colocó US$ 800 millones a nueve años (vencimiento en 2034) con un rendimiento del 8,10%, consolidando la tendencia de mejora en el acceso al crédito para las provincias argentinas.
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