El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió este lunes que la renuncia del titular del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), Marco Lavagna, se produjo como consecuencia de su desacuerdo con la decisión del presidente ultraderechista Javier Milei y su ministerio, de no aplicar el nuevo método de cálculo para el IPC (Índice de Precio al Consumidor). Cabe recordar, que el nuevo sistema iba a estrenarse en febrero, pero se postergará “hasta que el proceso de desinflación esté consolidado”, dijo el ministro.

El nuevo modelo actualizaba la canasta de consumo, incluyendo los consumos en servicios que no estaban suficientemente ponderados en el modelo que se aplica actualmente. El esquema a utilizar es similar al que se utiliza en CABA y arroja, en general, valores de IPC más elevados que los nacionales por el peso de los servicios en la Canasta Básica Total (CBT). El sistema desechado por Milei y Caputo contaba con el visto bueno del FMI, ya que permitía adecuar las estadísticas oficiales a los patrones de consumo de la población.
El funcionario confirmó así que la fórmula actual del IPC se mantendrá con fecha indefinida y lo atribuyó que si se hacía ahora el cambio y se producía una disminución en el número de la inflación, en la oposición “iban a decir que bajó porque cambiamos el índice” de medición.
“Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación este consolidado”, explicó Caputo en declaraciones a Radio Rivadavia.
E insistió: “No hay necesidad de cambiar el índice ahora, da prácticamente lo mismo. En diciembre daba un poco mas abajo el indice nuevo, en enero también. Pero vamos a mantener el que estaba hasta que el proceso de desinflación siga”.
Sobre la inflación que se espera para este año, el titular del Palacio de Hacienda dijo que “va a ser más baja (que la de 2025), en torno a la de (la ley de) Presupuesto (16 por ciento). Puede terminar siendo 18 por ciento, pero va a andar por ahí”, luego del 32 por ciento del año pasado.
“En mayo, cuando estábamos en 1,5% (de inflación), podíamos pensar que para enero íbamos a estar mejor”, reconoció el ministro, pero aclaró que “el ataque político” durante la campaña electoral para las legislativas “tuvo implicancias en el riesgo país y la inflación”.
También dijo que la prioridad es “seguir con el proceso de crecimento, que va a ser un gran año en eso, y con la desaceleración de la inflación que va a converger a las cifras internacionales”.
A su vez, insistió en que los precios altos en el país se deben a “los impuestos y una economía desordenada de tantos años. Toda la ineficiencia se esconde detrás de los precios. La inestabilidad termina siendo un negocio para algunos empresarios y afecta a la gente”, evaluó.
Al respecto, consideró que en el país el precio de “la ropa era un afano y ahora no tanto” y señaló que “los empresarios se acostumbraron a ganar por margen (de venta) en una economía desorganizada”, por lo que pidió que ahora comiencen a “acostumbrarse a ganar por cantidad”.
Caputo también envió otra vez un mensaje a los gobernadores, al señalar que “las provincias son las que más impuestos cargan”.
Por último, expresó que “no va a haber una invasión de autos chinos híbridos, los que ingresaron son el 8,5 por ciento de los patentamientos totales del año pasado y el 4 por ciento son de fabricación china”.
CON INFORMACIÓN DE NOTICIAS ARGENTINAS.
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