El Gobierno puso en marcha este jueves la “Oficina de Respuesta Oficial”, una nueva “dependencia” de comunicación oficial diseñada con el pretexto de contestar públicamente a lo que el Ejecutivo considera “noticias falsas” y exponer supuestas maniobras de prensa y sectores opositores. En realidad, la medida es una acción defensiva del gobierno libertario para disputar la agenda pública con periodistas y medios de comunicación; tratar de imponer un relato único; condicionar la actividad de los medios de comunicación y los periodistas; y atacar el derecho de libertad de expresión e información. La disposición fue rechazada por FOPEA (Foro de Periodismo Argentino) que agrupa a periodistas de todo el país y cuestionada por ADEPA, la organización que reúne a la mayoría de los medios de comunicación con operación en el país.

FOPEA afirma que la resolución se produce “mientras desde el poder se retacea y dificulta el acceso a las fuentes de información (por ejemplo, al modificar por decreto los alcances de la Ley de Acceso a la Información Pública), no se brindan conferencias de prensa regulares y se dejó sin cobertura la vocería presidencial”.
“Para desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”, destacó el presidente Javier Milei desde sus redes sociales, al difundir la iniciativa oficial que condiciona la libertad de expresión.
Por su parte, el asesor presidencial Santiago Caputo sostuvo que “dado que buena parte de las personas que dicen ser periodistas no quieren ejercer la profesión con responsabilidad ahora se van a encontrar con una respuesta oficial del gobierno que señale sus mentiras. Se festeja”.
La dependencia se presentó a través de la red social X con un perfil confrontativo y definió como su misión “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”.
Bajo la premisa de que “solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, la Oficina planteó que su método será “combatir la desinformación brindando más información”, diferenciándose de lo que calificaron como prácticas de censura atribuidas a “sectores políticos vinculados a la izquierda”.
“Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración”, manifestó el organismo en su comunicado inaugural.
El argumento central para la creación de este organismo radica en el cambio de la política de medios. Según explicaron, al dejar de “financiar relatos con pauta oficial”, las críticas y falsedades se volvieron “más ruidosas”. “Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos”, sostuvo.
La Oficina aclaró que no buscará “convencer ni imponer una mirada”, sino dotar a los ciudadanos de herramientas para “distinguir hechos de operaciones y datos de relatos”. “La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”, concluyó el comunicado oficial.
CON INFORMACIÓN DE NOTICIAS ARGENTINAS.
—
SUSCRIBITE A DOSSIER360.
HACETE SOCIO DE ENREDACCIÓN.
RECIBÍ EL NEWSLETTER DE ENREDACCIÓN EN TU E-MAIL.
CONTACTO CON LA REDACCIÓN DE ENREDACCIÓN.










































