La provincia de Chubut enfrenta desde diciembre de 2025 una serie de incendios devastadores. Las llamas han arrasado grandes extensiones de bosque nativo en el Parque Nacional Los Alerces y localidades cercanas, con un saldo preliminar que supera las 40.000 hectáreas quemadas entre los distintos focos activos. El fuego, impulsado por una sequía extrema –la más severa desde 1965–, altas temperaturas y vientos intensos, amenaza comunidades turísticas y ecosistemas únicos de la Patagonia. A su vez, en el conjunto de las provincias patagónicas se han quemado 230 mil hectáreas en el último mes y medio.

El incendio principal se inició el 9 de diciembre de 2025 en el Parque Nacional Los Alerces, probablemente por impacto de un rayo, y rápidamente se extendió hacia territorio provincial. Se unió a otro foco originado en Puerto Patriada, una villa turística en el norte de Chubut, lo que potenció su avance. Las llamas han consumido bosque andino-patagónico, plantaciones, pastizales y material maderero, afectando cientos de animales silvestres, galpones, viviendas y emprendimientos. En localidades como Cholila, Epuyén, El Hoyo y Villa Lago Rivadavia, los habitantes describen un panorama desolador.
En el último reporte oficial del operativo, el incendio en el Parque Nacional Los Alerces permanece activo, aunque las recientes lluvias mejoraron la visibilidad y permitieron el despliegue de medios aéreos. Más de 600 brigadistas, junto a personal de apoyo, combaten en frentes clave como El Blanco, Laguna Villarino, El Murmullo, Marta Marchand, Eco Aldea y Lote 14. Se realizan tareas preventivas en Río Percy, construcción de líneas cortafuegos con herramientas manuales, enfriamiento con autobombas y equipos de agua, y repasos de caminos con maquinaria pesada como motoniveladoras y cargadoras.
El despliegue es masivo y coordinado: involucra al Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF), la Agencia Federal de Emergencias (AFE), la Administración de Parques Nacionales (APN), bomberos voluntarios, Gendarmería, Ejército y brigadistas de múltiples provincias (incluyendo San Juan, que incorporó nueve combatientes este miércoles, y refuerzos de bases como Esquel, Trevelin y Corcovado). Hay 10 aeronaves listas para operar, sujetas a condiciones meteorológicas favorables. El total de personas en el terreno supera las 550 en jurisdicción nacional -el parque nacional- y 250 en provincial.
Las condiciones de este jueves fueron adversas con temperaturas que alcanzaron hasta 36°C, vientos de 10 a 20 km/h (con ráfagas mayores hacia el mediodía en zonas como Puerto Patriada), y baja humedad. Esto genera riesgo de reactivaciones, como las registradas recientemente en sectores con combustible pesado y bosque nativo.
Frente a esta emergencia, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres, junto a sus pares patagónicos, impulsó con urgencia la Declaración Nacional de Emergencia Ígnea. En un comunicado conjunto, señaló: “Frente a un escenario climático extremadamente adverso y a la sequía más severa desde 1965, las provincias patagónicas declaramos la Emergencia Ígnea en octubre de 2025. Pese a ello, la magnitud exige herramientas excepcionales. Como lo hicieron recientemente Chile y Estados Unidos, Argentina necesita activar mecanismos para sumar capacidades y coordinar esfuerzos entre provincias y el Estado Nacional, priorizando resguardar la vida de los argentinos. El fuego no reconoce límites ni distingue entre partidos políticos, razas o religiones”.
El pedido fue atendido parcialmente: el Gobierno nacional anunció que firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia declarando la emergencia ígnea para Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, habilitando recursos extraordinarios y coordinación reforzada.
CON INFORMACIÓN DE NOTICIAS ARGENTINAS.
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