En un nuevo capítulo de la serie del país violeta, el presidente Javier Milei visitará en la medianoche de este viernes el Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María. Busca una foto espectacular y multitudinaria para seguir alimentando el fuego de la revolución de derecha y el alineamiento incondicional con el presidente estadounidense, Donald Trump. El público habitual del festival y la región donde se realiza, hacen presumir que no se producirán sorpresas en la imagen monocolor que tratará de lograr el presidente, ya que es el corazón de un territorio afín al ideario libertario. Los organizadores del oficialismo nacional imaginan un partido sin tribuna visitante.

Se trata de una visita a lo Milei. Llegará a la medianoche, todavía no se sabe como ingresará al predio del festival, aunque su equipo trabaja en una idea de espectacularidad, y luego regresará a Buenos Aires para participar el 17 de enero de la firma en Paraguay del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Allí jugará un contrapunto regional con el líder izquierdista brasileño, Lula da Silva. El punto es que Milei es el ariete de EE.UU. contra Brasil y los países que no se encolumnan con la política y los intereses de Washington en América Latina y parte de ese juego se expresará en Asunción.
Luego partirá a Suiza, para disertar en el Foro Económico de Davos que se celebrará del 19 al 23 de enero. Al regreso será el turno de la costa atlántica: El mismo presidente confirmó desde sus redes sociales que el 27 de enero participará de la nueva edición del festival Derecha Fest que se realizará en Mar del Plata. Ese evento tendrá como principal organizador a Nicolás Marquez, biógrafo del mandatario, y al equipo de la Derecha Diario, que dirige el español Javier Negre. La actividad se presenta como “el evento más antizurdo del país” que “desembarca en la costa”.
Por cierto, a la hora de definir el paladar del festival, no se puede olvidar enero de 2009, cuando fue invitado el ex vicepresidente Julio Cobos, autor de la famoso frase de “Mi voto no es positivo”, expresada el día que desempató y hundió el proyecto de retenciones móviles en el Senado.
Dos presidentes antes que Milei visitaron el festival: Néstor Kirchner en la edición de 2007 y Mauricio Macri en la de 2017. También estuvo, en las ediciones 2024 y 2025, la vicepresidenta Victoria Villarruel, enfrentada y sin relación política con el Jefe de Estado.
El diputado nacional Luis Picat, que llegó por la UCR a la Cámara Baja y se mudó al oficialismo libertario, fue intendente de Jesús María, entre 2019 y 2023. Será uno de los anfitriones de la visita de Milei que llegará acompañado de la secretaria General del gobierno, Karina Milei, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli. Entre los locales que forman parte de la tropa violeta, estarán Gabriel Bornoroni, Gonzalo Roca, Cecilia Ibáñez, Laura Rodríguez Machado y María Celeste Ponce. El desembarco del titular del Ejecutivo se produce en el marco de un buen momento del sector agropecuario, que marcha hacia una cosecha récord de maíz, estimada en 62 millones de toneladas.
Jesús María tiene para el viernes, sus 30 mil tickets vendidos. Será la noche del Chaqueño Palavecino, uno de los cantores más populares del género folklórico. También estarán en escena El Loco Amato (cuarteto), Las Voces de Orán, Cabales y Canto 4, Los Alonsitos y Loy Carrizo.
Una de las primeras construcciones comunicacionales del presidente ultraderechista para unificar a la tribu violeta y construir “enemigos” fue trenzarse en una dura polémica con los festivales del interior, a los que al iniciar su presidencia criticó por recibir aportes del Estado para su realización. En la época de la posverdad, Milei llega justamente a uno de los festivales que cuestionó y que recibe millonarios fondos (vía subsidios y publicidad) de la Provincia de Córdoba para poder realizarse. Para el presidente, la realidad parece ser la que quiere “vender” cada día en sus innumerables posteos de la Red X y lo que dijo hace dos años es considerado en el microclima libertario como una especie de fósil que algún antropólogo tendrá la oportunidad de desenterrar alguna vez. Lo que vale, en ese sistema, es lo que sucede hoy. Lo cierto es que el famoso “con la nuestra…”, uno de los “caballitos de batalla” políticos del presidente, también adquirió volumen comunicacional y adhesión social con festivales como el que visitará este viernes.
Para tener una idea de la magnitud del festival, el diario La Nación calculó que el costo de producción de esta fiesta, en 2026, ronda los 7 mil millones de pesos y estima que derrama entre tres y cuatro veces esa suma en la economía local y regional a partir del turismo y el consumo que genera.
Con la visita de Milei, por algunas horas, Jesús María dejará de ser el ombligo de la patria gaucha y sus tradiciones para quedar como escenario del laboratorio cultural y comunicacional de la ultraderecha libertaria, cuyas líneas estructurantes, paradójicamente, son globalizadoras y no de carácter nacional. Semejante contradicción, al menos por ahora, será pisoteada por los cascos de alguna de las tropillas del festival.
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