El índice S&P Merval de las acciones de empresas líderes que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró este martes en alza, la mayoría de los ADRs en Nueva York operaron con subas y el riesgo país perforó la barrera de los 500 puntos al ubicarse en 494 puntos. Se trata del valor más bajo desde 2018, durante la administración del ex presidente Mauricio Macri.

La baja se da en medio de una mejora en la cotización de los bonos de la deuda. Así, la Argentina queda cada vez con más chances de regresar a los mercados internacionales de deuda. En el mercado confían en que el Gobierno tendrá una mayor capacidad de pago.
El S&P Merval subió este martes 3,6% hasta los 3.244.319,97 puntos.
En un panel líder donde predominaron las subas, tuvieron las mayores alzas las acciones de Cresud (9,84%), Edenor (6,58%) e IRSA (6,49%). Únicamente Aluar (-4,07%) y Ternium (-1,98%) quedaron en terreno negativo.
En Nueva York, los ADRs de empresas argentinas registraron resultados positivos: lideraron Cresud (8,8%), BBVA (7,7%) y Banco Macro (6,3%). Caso contrario sucedió con Corporación América (-0,4%) y Globant (0%), quienes anotaron las únicas caídas en la Bolsa de Wall Street.
En los títulos públicos, el AL30 perdió 0,1% y el AL35 subió 0,9%. Esto desencadenó en una baja de 3,7% en el riesgo país, llevándolo hasta los 494 puntos y marcando el nivel más bajo desde junio de 2018. En lo que va del año, la medición del indicador que elabora JP Morgan retrocedió un 13,8%.
“Que el riesgo país se acerque a los 500 puntos es relevante porque refleja una mejora en la percepción de riesgo soberano, asociada al proceso de estabilización y a la recomposición de reservas. Más que un nivel puntual, lo importante es la señal de que el mercado empieza a validar un régimen de menor volatilidad”, señaló el economista de PUENTE Eric Ritondale.
Para él, la baja en el riesgo país “acercaría aún más a Argentina a una instancia de acceso gradual a los mercados”, tratándose de un factor “clave” ya que serviría para “consolidar la estabilización, reducir la dependencia de fuentes internas de financiamiento y facilitar una recuperación más rápida del crédito bancario, lo que a su vez ayuda a apuntalar el crecimiento”.
Y sostuvo que el gradualismo con el que puede seguir descendiendo va a quedar en manos del mercado: “Tiende a exigir validaciones adicionales en materia de acumulación sostenida de reservas, disciplina fiscal y financiera, avances en reformas y consistencia del marco macroeconómico. En ese sentido, 2026 aparece como una ventana relevante para construir buffers y avanzar en el reingreso a los mercados”.
CON INFORMACIÓN DE NOTICIAS ARGENTINAS.
—
SUSCRIBITE A DOSSIER360.
HACETE SOCIO DE ENREDACCIÓN.
RECIBÍ EL NEWSLETTER DE ENREDACCIÓN EN TU E-MAIL.
CONTACTO CON LA REDACCIÓN DE ENREDACCIÓN.








































