Marcelo Bernabé mató de 49 puñaladas a la madre de sus hijos, Marta Balmaceda, en marzo de 2016. En el juicio quedó expuesto un contexto de violencia de género que sufría toda la familia.

El fiscal Marcelo Hidalgo. Foto: Mariano Paiz.

Durante los cinco días que duró el juicio en su contra, Marcelo Bernabé no se inmutó. Ni siquiera ayer, durante los alegatos, cuando el fiscal Marcelo Hidalgo detalló ante los jueces de la Cámara 3° del Crimen y los miembros del jurado popular cómo fue que terminó matando de 49 puñaladas a Marta Elizabeth Balmaceda, quien fue su pareja durante 25 años. El femicidio ocurrió el 31 de marzo de 2016, en la casa de barrio Villa Allende Parque, como correlato de “una historia de violencia familiar nunca hecha conocida por una denuncia”, según dijo Hidalgo.

Bernabé se quebró y comenzó a llorar recién cuando fue condenado a prisión perpetua por homicidio doblemente calificado, por violencia de género y por existir un vínculo de pareja.

Durante el juicio, las hermanas de la víctima y los hijos de la pareja, que se había separado, describieron a Bernabé como un hombre violento, no sólo con su ex pareja. El 31 de marzo de 2016, pasado el mediodía, llegó a la casa enfurecido. Después de matarla con un cuchillo de cocina tipo “carnicero”, se cambió la ropa ensangrentada, se sirvió un vaso de fernet y se sentó a esperar a la Policía. Una vez que llegaron los uniformados, según declaró uno de los hijos, dijo: “Ahora esta no me va a meter más los cuernos. Llevame preso”.  Desde el móvil le sacó la lengua a los hijos de la víctima.

“En el juicio quedó muy claro que la situación de violencia de género abarcó no solo a Balmaceda, sino a toda la familia. Hubo una situación de violencia de tipo física, económica, psicológica y simbólica en los términos que lo prevén las convenciones internacionales”, señaló Hidalgo después de la sentencia.

Bernabé llegó a juicio acusado de homicidio triplemente calificado: por el vínculo, por violencia de género y por ensañamiento. En la sentencia, el último agravante no prosperó.

Marta Balmaceda tenía 44 años y cinco hijos, los dos más chicos, de 22 y 23 años, fruto de su relación con Bernabé, vivían con la pareja en la casa que fue escenario del crimen.

Trabajaba como empleada doméstica en un barrio cerrado. El jueves 31 de marzo pasado el mediodía Bernabé fue a buscar a Marta al trabajo para ir juntos hasta la casa. Según declaró uno de los hijos, cuando llegaron, su padre le pidió que saliera de la casa porque tenían que hablar. Pero llamó a la Policía cuando escuchó gritos. En el auto de elevación a juicio la descripción de las 49 heridas halladas en el cuerpo ocupan más de 3 fojas. Al menos 30 de esos cortes, son puñaladas directas, tres de ellas provocaron heridas mortales. Las dos hijas mujeres de Balmaceda declararon que las golpizas eran frecuentes. Unas semanas antes, en medio de una discusión, Bernabé tomó un cuchillo, pero lograron quitárselo. Marta se fue de la casa, pero la separación duró poco. En semana santa, ambos se fueron a pasar unos días juntos a Cura Brochero. Unos días después ocurrió el crimen.

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