El Tribunal Superior de Justicia anuló la condena contra la mujer, por considerar que actuó en un contexto de violencia de género. Ahora su abogado pide que sea liberada, hasta que se dicte una nueva resolución.

 

La defensa de Paola Cejas presentó ayer un pedido para que la mujer condenada en 2010 por la Cámara Cuarta del Crimen por el homicidio de su hijo sea excarcelada. Por sonsidera que “actuó condicionada por un contexto de violencia de género”, el viernes el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) anuló parte de esa sentencia. Ahora su abogado considera que “la privación de la libertad de Cejas es preventiva” y por el tiempo transcurrido, solicita que se le conceda el derecho a esperar una nueva sentencia en libertad.

Mauricio Casas, de 2 años, murió -el 4 de junio de 2008- producto de los golpes recibidos en su casa. Fue Paola quien lo llevó al hospital de Villa del Totoral, casi desvanecido, con un cuadro de convulsiones. Tras su muerte, los médicos y paramédicos que lo habían socorrido observaron marcas en su cuerpo, producto de malos tratos. Según la autopsia, el niño presentaba golpes en la cabeza, tórax y miembros inferiores. Por el crimen, Paola y  su ex pareja, Mauricio Casas, fueron condenados como “coautores” por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”. En el juicio quedó establecido que Casas golpeaba al niño y era violento. Pero el Ministerio Público Fiscal consideró que ambos tenían igual responsabilidad.

El viernes a última hora, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), integrada por los vocales Sebastián López Peña, María Marta Cáceres de Bollati y Domingo Sesin, hizo lugar parcialmente al recurso de casación promovido por la imputada. Como consecuencia, reenvió la causa al tribunal de origen para que dicte nuevo pronunciamiento sólo en relación Cejas.

“Ahora, Paola, madre de otros dos niños, está detenida sin condena. Y hasta tanto la Cámara no dicte una nueva sentencia, se encuentra en prisión preventiva. Lo que venimos a pedir, es el cese de esa detención”, explicó su defensor, el asesor letrado público, Leonardo Quijada, a ENREDACCIÓN.

En su resolución el TSJ sostiene que la situación en que estaba inmersa Cejas, por su propia vulnerabilidad y por la violencia de género que ejercía su pareja sobre ella, “redujo sensiblemente sus posibilidades de actuar en protección de su hijo para evitarle la muerte en manos de su pareja y padre del bebé. (…) Esto conformaba una situación extraordinaria que tornaría arbitrario castigarla del mismo modo que a Casas”, sostiene el fallo.

El tribunal entendió que se trató de un caso de “una menor culpabilidad” de la imputada en relación con el otro coimputado, “debido a la situación de violencia de género” a la que era sometida. Sin embargo, se concluyó que esa “menor culpabilidad” no ha llegado al grado de una “falta de culpabilidad” que la excusara completamente frente a la gravedad de la conducta desplegada sobre su hijo.

VIOLENCIA DE GÉNERO

En el juicio se hizo visible la violencia que existía en la pareja. Antes de la sentencia, ante el jurado popular, Paola dijo que se arrepentía de haber callado “por miedo”.  Acusó a su pareja de ser quien golpeaba al niño, con un trato especial ya que “dudaba de su paternidad”. Dijo que ella no había querido denunciarlo por temor a que le sacaran la guarda de sus hijos (dos niñas de 5 y 6 años, por entonces). Antes de la muerte de Mauricio, la pareja ya había perdido la guarda del pequeño.

La fiscal Laura Battistelli dijo en su alegato que “no interesaba quién lo había golpeado” y consideró que ambos tenían la misma responsabilidad. Lugo de las exposiciones, jurados populares por unanimidad consideraron culpables a los padres, lo que significa que recién a 35 años de haber sido dictada la sentencia, pueden pedir la libertad condicional.

En noviembre de 2012, los abogados defensores de Cejas, Sergio Carlos Martínez y Alfredo Clemente Gutiérrez, llevaron el caso al TSJ, que rechazó la petición. En el dictamen el tribunal recoge los argumentos de la defensa, pero sin embargo vota en contra. El escrito dice: “Cejas no tenía capacidad de auto determinarse, pues no se encontraba en condiciones de poner un freno a la conducta de Casas, de enfrentarlo. Los defensores señalan un cúmulo de circunstancias, que ponen en evidencia que Cejas se encontraba desbordada. La violencia física ejercida por Casas sobre Cejas, la mala relación con la familia de Casas, la duda que habían instalado acerca de la paternidad de la víctima, sumado a la atención de sus tres hijos, las características especiales de este niño, las constantes amenazas de que no vería más a sus hijas. A lo que se suma que se encontraba sola, sin contención familiar, su dependencia total (económica, afectiva, psíquica), el estado de pobreza, su escasa instrucción (analfabeta). Todo ello pone en evidencia la vida de frustraciones y miserias”.

El caso fue llevado a la Corte por el asesor letrado del Ministerio Público de la Defensa, Sebastián Ruiz Moreno, ahora fiscal de la Cámara Séptima. El máximo tribunal dictaminó el año pasado, con los votos de los jueces, que “asiste razón a Cejas” ya que “se eludió responder a su planteo relacionado a que no existía prueba de que hubiera realizado acciones que causaran el resultado muerte”. Agrega que “la prueba testimonial producida en el debate demostraba que su pareja era quien tenía una personalidad agresiva y que Cejas podía sólo ser tenida como partícipe primaria con base en la omisión de actuar en resguardo de su hijo”.

waldo.cebrero@enredacción.com.ar

@Cebrerowaldo

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com