Ahora Leyendo
Gustavo Córdoba: “Rodríguez Larreta crece porque se quedó con la figura del moderado”

Viernes 25 de Septiembre de 2020

Gustavo Córdoba: “Rodríguez Larreta crece porque se quedó con la figura del moderado”

El consultor político Gustavo Córdoba asegura que el crecimiento de la imagen positiva del Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta (64,1%), es fruto de la combinación entre ser parte del espacio institucional de consenso para enfrentar la pandemia de coronavirus junto al presidente Alberto Fernández y los gobernadores, y de haber ocupado el territorio de moderación frente a la radicalización de sus socios políticos de Juntos por el Cambio. También analiza la caída de confianza en el gobierno nacional, que se instala en los niveles previos al inicio de la pandemia, y afirma que “le falta pedagogía, explicar los motivos de sus acciones de gestión”. Los que siguen son los principales tramos de la entrevista con ENREDACCIÓN con motivo de la presentación de su encuesta de opinión pública de Zubán, Córdoba & Asociados del mes de agosto 2020.

VER Encuesta: Siete de cada de 10 argentinos cree que la reforma judicial es necesaria.

Enredacción Socios

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, según la encuesta, es el dirigente con mejor imagen positiva. ¿Por qué?

Tiene que ver con que Horacio Rodríguez Larreta decide concurrir a un mismo espacio institucional junto al presidente y los gobernadores. Se puso a trabajar frente a la pandemia junto a todos los actores. A su vez, frente a la radicalización de sus socios políticos, él se quedó con la figura del moderado. El moderado es la nueva figura política de la argentina, es la llave electoral de la política argentina.

Manula

-¿Por qué cae la confianza en el gobierno?

Hay un déficit del sistema de construcción de consenso. Los altos niveles de adhesión con que contó al principio, le hicieron creer al gobierno que estaba en un modo a prueba de errores. Creyeron que era merito exclusivo de la propia gestión de gobierno, de definir rápidamente las medidas para enfrentar la pandemia. La sociedad, por su parte, se comportó así en base, un poco a la confianza en el nuevo gobierno y otro poco en las ganas de salir de la cuarentena. “Mirá que bien” dijo la gente, cuarentena corta, salimos y pum, eran las ganas de salir de esta situación sanitaria crítica, más que las medidas de gobierno.

¿Cuánto tiene que ver la oposición en esta situación?

El gobierno subestimó a la sociedad y a los adversarios de la oposición, tanto políticos como mediáticos. Nunca previo que iba a haber resistencia a sus iniciativas políticas, incluso dejó que le ocuparan el espacio de la calle, no tuvo capacidad de reacción mediática respecto de la agenda de la discusión y dejó instalar una agenda opositora. No ver que la oposición  se va a oponer, que va a intentar bajarte de los altos niveles de adhesión en los que estás, es uno de los déficits. Siempre hay un opositor que va a jugar a castigarte y otro que va a jugar de “amigo”, como Horacio Rodríguez Larreta. El gobierno no parece haber previsto todo eso, fue muy naif, muy inocente. En ejemplo es como la oposición política y los medios trataron al ministro de Economía, Martín Guzmán. Alguna prensa llegó a tratarlo de cadete. Una vez que se acordó con los bonistas, duró un día el tema de acuerdo, prácticamente nada. En la lucha de la imposición de los marcos de interpretación de la realidad está muy activa la oposición y eso le da resultado, aunque ahora no tenga impacto sobre acrecentar su volumen de votantes. Esta actitud le está permitiendo cohesionar y movilizar a su núcleo duro. Aunque sea el 10% del total, tiene los medios que hacen un recorte adecuado de esa agenda. Los medios de comunicación han desgastado al gobierno y el gobierno se ha dejado desgastar por no prever y anticipar.

¿Cuál es la razón por la que el oficialismo pierde apoyo?

En primer lugar, hay que decir que el presidente Alberto Fernández cuenta casi con un 60% de apoyo. Se trata de un volumen considerable, le da margen de maniobra para lo que le queda de mandato, sobre todo si se lo compara con otros presidentes de la región, como Sebastián Piñera (en Chile) o más atrás, lo que sucedió con Michel Temer (ex presidente de Brasil). Estamos hablando de un presidente de la región con altos niveles de aprobación. El problema que tiene el gobierno es no haber encontrado la narrativa común. Una cosa es lo que dice Alberto, otra los ministros. Los ministros no dicen nada y al gobierno le falta pedagogía. Estamos viendo que el gobierno plantea algunas cosas, pero no se mete en narrativa transmedia, en narración en medios digitales para aclararle a alguna de las audiencias de qué se trata lo que está haciendo el gobierno. El público está más presente en la redes que en los medios tradicionales.

Llamativamente la reforma judicial cuenta con la adhesión de 7 de cada 10 argentinos, ¿por qué, entonces, el gobierno pierde apoyo?

Ver también

La adhesión a la reforma lograr aval al observar los niveles de confianza en las instituciones. La Justicia como Poder Judicial cuenta con una desconfianza del 66%, si se pone el zoom a los jueces, la desconfianza trepa casi hasta el 80%, ese es el contexto que valida al gobierno. Sin embargo tiene que clarificar la postura, que sirve para actuar contra la lentitud de la Justicia, que se puede resolver aplicando tecnología y personal. Como podés dejar que te castiguen por crear nuevos juzgados, cuando fruto de la negociación, el interior sale muy bien parado en cuanto a la creación de Juzgados. La oposición tira slogans, los medios imponen y la sociedad compra y nadie sale a defender lo contrario. Hay un vacío en generación de argumentos y ojo, no se trata de ponerlo a Alberto hablando tres horas en un canal de televisión.

El gobierno parece navegar entre la falta de relato y la falta de peso de otras voces diferentes a las del presidente a la hora de comunicar y debatir. ¿Es así? ¿Cómo lo soluciona?

Ojalá fuera eso, reemplazas y recuperas la eficacia comunicacional. Tiene que ver con la producción de los contenidos, sino tenés nada para decir, aburrís. No lo hace más por decisión política que por falta de equipo. Por ejemplo, el gobierno nacional, al igual que todos los gobiernos del mundo, ha tenido un nivel de improvisación frente a la pandemia de coronavirus que es fenomenal, ninguno comunico bien. A ningún gobierno le queda cómodo comunicar riesgos, porque se teme a la fatiga social de la comunidad. Ahora, todos saben que la vacuna va a llegar en 2021 y hay que planificar un contenido discursivo de gestión del riesgo; pues no he visto un gobierno que trabaje esto.

--

>> Si estás de acuerdo con el periodismo crítico y comprometido, te invitamos a asociarte a ENREDACCIÓN, el sitio de noticias con información de Córdoba: INGRESÁ AQUÍ.

Scroll To Top

Suscribite a nuestros newsletters

Recibí todos los días nuestras mejores noticias, análisis, historias e imágenes.

Ingresá al Formulario de suscripción