El Secretario General del SiReLyF, Eduardo Brandolín, entrevistó para su programa en Radio LyF a Hugo Yasky, Secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y candidato a diputado nacional.

El secretario general del CTA, Hugo Yasky y el secretario General del SiReLyF, Eduardo Brandolín.
Luminarias Río Cuarto

Pasó por Radio LyF un nuevo programa de Diálogos Compartidos, sin intermediarios. En esta oportunidad, Eduardo Brandolín dialogó con Hugo Yasky, Secretario General de la Central de Trabajadores (CTA) y candidato a diputado nacional por la coalición Unidad Ciudadana que lidera la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Eduardo Brandolín: —Es una gran satisfacción poder dialogar con Hugo Yasky porque es un compañero con una trascendencia muy destacada en la dirigencia y tiene además una historia familiar que siempre estuvo vinculada a la militancia.

Hugo Yasky: —Quiero agradecerte y darte la bienvenida a vos y a tu equipo de trabajo. Vengo de una familia clase media del Gran Buenos Aires. Mi abuelo fue el primer concejal del Socialismo junto a Alfredo Palacios en el año 1935. Mi abuela fue una mujer avanzada, creó en La Matanza el primer Centro de la Mujer del Socialismo. Mis padres también fueron parte de esa intensa participación y militancia.

A los quince años, comencé a ser parte de esa Argentina, recuerdo que escuchaba por la radio lo que sucedía en Córdoba con el Cordobazo. Tengo muy presente la imagen de esa revuelta histórica. En ese momento, vivía en La Matanza, en un lugar muy fabril, con mucha presencia del Peronismo y comencé a entrar en crisis con las ideas de mi familia.

Brandolín: —Y te hiciste peronista (risas).

Yasky: —Sí, a los 17 años y luego mis padres también se hicieron peronistas (risas). Con el tiempo me di cuenta que esta situación se repitió en muchos hogares argentinos de clase media y baja.

Brandolín: —Me sucedió algo similar. Mi padre era italiano y no votaba pero abrazaba muy fuertemente al peronismo, yo era chico y discutíamos mucho de política. Evidentemente, hay cuestiones que se heredan.

Yasky: —Cuando hablo con dirigentes sindicales, generalmente, hay casos de militancia en la familia, eso marca la importancia de la formación y el carácter hereditario de la participación y el compromiso.

Brandolín: —¿Cómo ves la participación de los jóvenes en la actualidad?

Yasky: —Creo que está empezando a verse una camada de jóvenes que están entre los treinta y cuarenta años que, particularmente, me llena de satisfacción y también de oxígeno. Recorriendo el país me encuentro con compañeros que empiezan a volcarse a la práctica sindical con una actitud de apertura y que además tienen la expectativa que desde los sindicatos es posible modificar la historia.

Antes, en nuestros tiempos de juventud, era más cerrada y más complicada la participación de la juventud en los sindicatos, había algo que impedía que el joven tome la palabra frente al dirigente sindical. Por ejemplo, en la última elección del SUTEBA, vi muchos dirigentes jóvenes que claramente son trabajadores que se incorporaron en años de kirchnerismo.

Es complejo porque por un lado es alentador pero por otro lado esta realidad nos marca que muchas conquistas que ya fueron logradas y discutidas, hoy pretenden ser discutidas. Incluso, en situaciones que parecía que teníamos los anti cuerpos necesarios para que no vuelvan a suceder, están sucediendo, como por ejemplo con el tratamiento de las jubilaciones.

Brandolín: — A tu entender ¿cuáles son las razones que provocaron la vuelta del neoliberalismo?

Yasky: —Hubo un desgaste lógico de un proyecto que tenía tres mandatos. En la actualidad es difícil encontrar gobiernos que permanezcan en el tiempo más allá de uno o dos mandatos, se genera un desgaste. Además, hasta la llegada de Néstor Kirchner, los grupos económicos estaban acostumbrados a conducir los programas de gobierno, se apropiaban de todo y elegían los ministros de economía. A partir de Néstor, eso comenzó a cambiar y para esos sectores dominantes no haber podido manejar el títere por años les generó desesperación y revanchismo como ocurre en estos días. Para estar al mando, generaron lluvia ácida desde los medios de comunicación y obviamente los propios errores que generaron debilidad más que fortaleza. Evidentemente, hay que volver con más fortaleza y lucidez porque si querés hacer un país justo es inevitable la afectación de intereses de poderosos. Si estás haciendo un país igualitario y te aplaude la Sociedad Rural, los grupos financieros y los medios de comunicación, claramente, hay algo raro, hay una trampa.

Brandolín: —¿Cómo ves la realidad del Movimiento Obrero?

Yasky: —Es imposible hablar del Movimiento Obrero sin separar la cúpula sindical de los dirigentes que están en los territorios, en las seccionales. Creo que están viviendo realidades distintas. Los dirigentes de la cúpula sindical están como dentro de una esfera, muchos no se conectan con la realidad y vieron como un alivio la posibilidad de este gobierno, algunos fueron ingenuos creyendo que iban a solucionar el Impuesto a las Ganancias y a respetar los convenios colectivos de trabajo y que íbamos a vivir en un país con cierta normalidad y previsibilidad. Comprendo que un trabajador común haya podido ser seducido con eso, pero no me entra en la cabeza que un dirigente sindical haya comprado esa propuesta.

Hugo Yasky, secretario General del CTA.

Hoy, todos son críticos de lo que está pasando. Hay mucha crítica ante la actitud contemplativa que han tenido algunos dirigentes sindicales, sobre todo, desde la cúpula de la CGT. No se puede seguir soportando a un gobierno que a la larga se va a llevar puesto a toda la clase trabajadora con la justicia laboral, los convenios, la jubilación pública, la educación y la salud pública.

Los dirigentes y las bases piensan lo mismo, estamos transitando el mismo camino y con unidad.

Brandolín: —Hay fallas desde la cúpula sindical.

Yasky: —Pienso que sí.

Brandolín: —Contanos un poco sobre tu participación en la política que verdaderamente nos llena de alegría porque es un trabajador ocupando espacios.

Yasky: —En principio, para mi es bueno integrar una lista que intenta constituirse en la expresión de distintos sectores con la lógica de ponerle límite al ajuste, terminar con las políticas que están acorralando a los trabajadores, a los pequeños empresarios, a los pequeños productores agrarios, a las economías regionales porque uno levanta la vista y observa víctimas de este ajuste impiadoso.

Es positivo integrar esta lista porque provengo de la dirigencia sindical y eso es un valor agregado. Además, en esta lista estoy con una compañera; Vanesa Siley de Sindicato de Trabajadores Judiciales y Walter Correa del Sindicato del Cuero. Hay que constituir una expresión del movimiento sindical que nos unifique en la lucha y nos brinde nuevamente un protagonismo necesario.

Brandolín: —Hugo realmente ha sido un placer compartir este encuentro con vos.

Yasky: —Fue un placer para mí. Un saludo fraternal para todas las compañeras y compañeros del Sindicato Regional de Luz y Fuerza. Es un gusto haberlos recibidos en la casa de la CTA. Ojalá volvamos a encontrarnos.

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com