Niño mimado del macrismo nacional, el intendente de Jesús María sostuvo que el PRO tiene que encabezar las listas de candidatos a diputados de Cambiemos para las elecciones de octubre, “porque es el partido del Presidente”.

Hombre del presidente. Frizza junto a Mauricio Macri. (Archivo).

“Consideramos que debemos tener  tres representantes entre los primeros cinco candidatos y mínimo dos entre los primero cuatro”, sostuvo el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza, en abierto desafío al radicalismo y al mestrismo en particular. No descarta que los postulantes de la alianza se definan en las Paso, con listas combinadas y no cerradas por fuerza política. Y vislumbra un empate con Unión por Córdoba en el reparto de escaños en la cámara baja. “Por la paridad que hay hoy, puede haber cuatro bancas para cada fuerza”, afirmó. La que sigue, es la parte sustancial de la entrevista.

¿Qué puntos altos y bajos observa en la gestión de Mauricio Macri, cuando ya lleva cumplido el 33 por ciento de su mandato?

Como puntos positivos me parece que las primeras medidas que tuvieron que ver con lo económico marcaron un punto de partida importante para regularizar el país: la salida del cepo, rebajar las retenciones al agro, las acciones para con los jubilados, poder abarcar a mucha más gente desde lo social. Lo más importante para mí es el gran impulso a la obra pública destinada a erradicar la pobreza estructural y en esto los programas de hábitat de Nación han sido la solución para muchos municipios que no podemos de otra manera llevar infraestructura básica a los sectores más carenciados. En Córdoba ha habido muchos ejemplos, con una inversión que ronda los 1.800 millones de pesos. Si bien demoró en arrancar, hoy está en plena ejecución junto con otras inversiones que tienen que ver con caminos, viviendas, que han sido muy importantes. La comunicación es una de las deudas, creo que se ha fallado y se han generado situaciones por no comunicar debidamente. Algunas acciones, que tienen que ver con las tarifas, han sido mal implementadas, eso le ha costado mucho al gobierno, más allá de que había que sincerar algunas cuestiones y redistribuir los subsidios, me parece que esto requería de otro tipo de negociación.  Y obviamente sincerar los números requería de otro trabajo comunicacional y social más importante, porque transparentar la pobreza iba a generar sin duda en los movimientos sociales y losgremios, la conflictividad muy grande que ha generado.

VER EL LABORATORIO CORDOBÉS.

Usted habla de una obra pública millonaria, pero sin embargo la construcción ha bajado fuertemente el año pasado y también éste. La actividad industrial ha caído y la recesión no ha cedido más allá del leve repunte de fin de año.

Pero como contradictorio a eso, en Córdoba el año pasado hemos tenido récord de venta de cemento. Es cierto que la construcción, en lo que es vivienda, ha bajado, porque la economía ha tardado en reaccionar y recién el excedente del  campo, que es uno de los motores de la construcción, se ha empezado a ver en el último trimestre. Con la implementación de los créditos hipotecarios (la recuperación) va a ir tomando una fuerza mucho mayor en este primer semestre. Pero ha sido una falencia más de los estados municipales. Jesús María está incluido en dos programas de mejoramiento habitacional y puedo decir que recién en noviembre o diciembre hemos estado en un ritmo de obra importante porque no había proyectos en Córdoba. En Córdoba Capital, hay barrios que están en un grado de avance muy inferior a lo deseado por el Gobierno porque no están los proyectos ejecutivos y ello lleva tiempo.

¿Qué opina de la toma de distancia del gobernador Juan Schiaretti respecto del gobierno del presidente, después de una relación muy cercana?

Fueron dos datos fuertes los que de alguna manera levantaron la guardia del gobierno provincial. Primero, la pobreza. Córdoba aparece en un ranking con una pobreza mayor a lo que es el norte del país y el conurbano de Santa Fe y eso le ha generado un cimbronazo. El gobierno no cree en esos datos y se ha sacado la responsabilidad adjudicándola al gobierno nacional. Pero me parece que más que enojarse, hay que trabajar. El gobierno nacional ha transferido a la Provincia muchos recursos para trabajar el índice de pobreza.

¿A qué recursos se refiere?

Hay muchos: el programa Redes, el programa Vida Digna tiene un condimento nacional dentro los recursos que distribuye, el mismo programa Salas Cuna tiene aporte de dinero de la Nación. Ha habido mucha incorporación de recursos nacionales en esto.

¿O sea que de los 6.000 millones de pesos que Schiaretti dijo destinará a la cuestión social, una parte es dinero de la Nación?

Yo no sé si los 6.000 mil millones son parte de la Nación o son fondos de la Nación más esos 6.000 mil millones. Son datos que no manejamos, lamentablemente, porque la lucha de la pobreza es un trabajo entre todos. El otro tema (por el cual Schiaretti tomó distancia del gobierno nacional) es una cuestión de plata. Cuando ve que la coparticipación baja producto del reconocimiento de deuda de Nación con los exportadores, y esto disminuye el ingreso de divisas por el tema del IVA, claramente genera un tema político de enojo, buscando, me parece, la firma del convenio del día de viernes, donde (el gobernador) recupera 700 millones de pesos para la Provincia. Por eso digo que no es un enojo de fondo sino de forma, en el que pelea por el tema de los recursos.

¿Schiaretti pegó para negociar?

Pegó porque fueron dos noticias complicadas para la Provincia y fue una forma de generar una discusión, que de hecho la generó y logró algún reconocimiento.

El intendente de Jesús María, Gabriel Frizza. (Twitter)

Obviamente, la merma en la coparticipación que recibió la Provincia impacta en lo que se les gira a los municipios.

Siempre repercute, a pesar de que los primeros meses hemos visto un incremento importante en los recursos que llegan a los municipios por la pelea que hemos tenido el año pasado con la Provincia, (tras lo cual) se incorporaron algunos ítems a la coparticipación. Hoy estamos con un porcentaje inferior a las expectativas que teníamos, pero mejor que el año pasado.

¿Efecto recesión?

Siempre cuando hay estos problemas de restricción económica, la gente lo último que paga son los impuestos. Claramente debe haber una merma en el componente impositivo, sumado a lo que se viene dando, una baja en el consumo. Los aportes más importantes son el IVA e Ingresos Brutos y cuando la construcción o la actividad económica bajan, eso directamente se ve en los fondos coparticipables.

¿Cómo siente el 40,5 por ciento de pobreza del Gran Córdoba en Jesús María?

Nosotros no sentimos ese porcentaje, recorremos los bolsones más humildes de la ciudad, y no percibimos ese porcentaje. Pero no nos olvidemos que el INDEC mide técnicamente algunas situaciones que para nosotros  en la vida cotidiana, no son tan así. Ellos plantean un nivel de ingreso y tal vez la gente en Jesús María no llega a ese nivel de ingreso, pero de todos modos tiene condiciones de vida que están por encima de los niveles de pobreza. Porque la vida no es tan cara como en las capitales, porque hay una economía informal que no la mide el INDEC, pero que ayuda a estar por encima de esos niveles. Más allá de que no hay que cuestionar las cifras, sino trabajar sobre eso, en la vida cotidiana uno no ve esa pobreza tan elevada. Seguramente estamos en el promedio nacional del 30 por ciento, y tal vez un poco menos para mí. (El índice en Córdoba) no debería ser superior al que hay en lugares como Rosario, me parece excesivo.

¿Observa un clamor por una devaluación en los sectores agro exportadores?

No, me parece que la gente va entendiendo que la línea de flotación del dólar, si bien todos quisieran que estuviera unos puntos por encima para ser más competitivos, va tendiendo a una racionalidad y una estabilidad.

Vamos a la interna de Cambiemos. ¿Va a ser candidato a diputado en las elecciones de octubre?

En primer término, lo hemos planteado en el Foro de Intendentes que presido, el Comupro, que tiene una composición muy cercana a lo que es el PRO, más allá de que haya otras fuerzas políticas. Queremos tener representación en las listas, eso es lo que venimos discutiendo en la Mesa Provincial de Cambiemos. Queremos los intendentes tener nuestra voz y nuestro voto dentro de la definición en las listas de candidatos, tener un representante  dentro de esa lista, que en principio recaería sobre mi persona. Venimos insistiendo que hay muchos intendentes en condiciones de representar la territorialidad de la provincia. La cámara de Diputados es eso: así como el senado es la representación de las provincias, Diputados por su origen, representa el territorio nacional y en ese caso, los intendentes tenemos mucho para decir.

¿Por qué el PRO debería encabezar la lista, y no alguien del radicalismo que gobierna la ciudad de Córdoba?

Primero, consideramos que el PRO ha tenido un crecimiento importante, segundo que refleja el partido del Presidente y en este esquema de poder consolidar una defensa de las políticas públicas provinciales, sería consolidar la idea de que el PRO necesita ganar en Córdoba. Más allá de que tenemos dirigentes capacitados para eso, como Héctor Baldassi o el intendente que elijamos o alguna mujer. Tenemos que estar encabezando y también crecer en el número de candidatos que tengamos en los primeros cinco lugares. Consideramos que debemos tener  tres representantes entre los primeros cinco candidatos; mínimo dos entre los primero cuatro.

Referentes PRO. El diputado nacional Nicolás Massot y el intendente Gabriel Frizza.

 

No le tengo miedo y no creo que sea contraproducente dirimir (las candidaturas) en unas Paso provinciales; puede ser una alternativa sana y hasta justa.

¿Cree que va a ser posible evitar las internas para armar la lista?

En la primera reunión de la mesa Provincial de Cambiemos, donde se discutió el tema, primó la idea de buscar una lista de consenso. Somos muchos socios y son pocos los lugares, y entonces presumimos que vamos a tener una discusión importante para poder lograrla. Yo no le tengo miedo y no creo que sea contraproducente dirimir (las candidaturas) en unas Paso provinciales; puede ser una alternativa sana y hasta justa.

¿En el caso de ir a Paso, sería con listas por fuerza política puras o con candidatos combinados?

Hay una diferencia de criterio. Parte del radicalismo, el Frente Cívico y el PRO consideran que al tener un sello electoral de Cambiemos, los partidos pierden en cierta forma su identidad, y las listas deberían ser compartidas, porque estamos todos bajo el sello de Cambiemos y no con sellos individuales. Esa postura no es avalada por un sector del radicalismo, concretamente el mestrismo, que cree que deberían ser listas por partidos. Los presidentes de los tres partidos están elaborando un reglamento que va a ser puesto a consideración en unos diez días, para ver cómo se avanza en esto y en un tema que no es menor que es el porcentaje mínimo de representación.

Las listas combinadas suenan a una forma de abroquelarse para ganarle al mestrismo.

No, suena a algo coherente cuando uno intenta tener una fuerza homogénea. No me animo a pensar en una fuerza como Cambiemos donde cada partido pelee para sí mismo. De esa manera no se construye unidad y eso es lo que tenemos que construir, confianza, unidad, un objetivo común.

El presidente del PJ cordobés, Carlos Caserio, dijo a ENREDACCIÓN que a Cambiemos le iba a ser muy difícil la unidad y que el radicalismo necesita mantener las cuatro bancas que pone en juego en Diputados. ¿Qué dice usted?

No va a ser una discusión fácil. El radicalismo va a buscar conservar lo suyo y el PRO va a intentar incrementar la representación que tiene y el Frente Cívico va a intentar tener algún representante. La discusión que tiene que primar no es cuántos cargos yo tengo como partido, sino qué quiero presentar a la ciudadanía de la provincia para que nos elijan. Porque para Cambiemos el único resultado viable es ganar. No se puede hacer un papel digno, tenemos que ganar la elección y para eso tenemos que poner lo mejor para que la ciudadanía nos elija.

¿Es fuerte la presión para ganar en Córdoba, luego de haber sido un distrito clave para el triunfo de Macri en 2015?

Sin dudas, por eso digo que la única posibilidad que tenemos es ganar la elección. No por el 70 por ciento (obtenido en el balotaje en la Provincia) que mucha gente confunde. Hay que tomar como parámetro las elecciones generales, donde Cambiemos  sacó cerca de 40 puntos, no el balotaje.

La única posibilidad que tenemos es ganar la elección en Córdoba. Pero la referencia no es el balotaje, sino las elecciones generales, donde Cambiemos sacó cerca de 40 puntos.

Entre los distritos grandes, Cambiemos sólo tendría asegurada la victoria en CABA. ¿De Córdoba depende en gran parte el triunfo a nivel nacional?

En Mendoza también está muy fuerte el PRO. Obviamente influye en qué momento llega el gobierno a la elección. Si económicamente se nota la recuperación, el desarrollo de las obras. También está lo que aporta cada dirigente en el distrito que trabaja, me parece que es una mezcla de las dos cosas: no se gana solo por la imagen del presidente, pero esta imagen influye.

¿Cree que Macri y la Mesa Nacional de Cambiemos puede terminar decidiendo el armado de la lista?

Creo que no. El propio radicalismo planteó en su momento que las listas se diriman en cada distrito. Puede haber sugerencias de no llegar a unas Paso, pero me parece que va a primar la definición de la mesa local.

Las internas pueden dejar heridos, lo cual tiene sus riesgos.

Me parece que el reglamento que los tres presidentes están planteando busca limitar esa posibilidad, que siempre existe. Pero de qué democracia hablamos, si le tenemos miedo a unas Paso porque puede dejar heridos.

Para Unión por Córdoba también es una elección clave, y posiblemente esté De la Sota al frente de su lista. ¿Los complicaría competir con el ex gobernador?

De la Sota es muy buen candidato, tiene niveles importantes de reconocimiento, pero personalmente creo que es un dirigente que ya le dio todo lo que tenía para darle a Córdoba, y hoy no representa una opción para Córdoba de mejora. Si hoy se presenta como candidato, va a ser buscando su proyección nacional o consolidándola, y no aportándole novedades al desarrollo de la provincia.

De la Sota es muy buen candidato, tiene niveles importantes de reconocimiento, pero personalmente creo que es un dirigente que ya le dio todo lo que tenía para darle a Córdoba.

¿El PRO aspira a un candidato propio para disputar la gobernación, en 2019?

No se ha hablado con miras al 2019, ni esa elección condiciona la que estamos teniendo ahora. Creo que el PRO se está preparando, capacitando dirigentes, creciendo lentamente, pensando en ser una opción de gobierno a nivel provincial y en muchos más municipios. Esto es lógico, no debería molestar a nadie. El PRO está en proceso muy interesante, y va a poner a consideración de la provincia muchas caras nuevas. Hay dirigentes que se van a perfilando. No le va a faltar calidad, lo que sí le falta al PRO hoy es  potenciar el nivel de conocimiento de muchos de sus dirigentes.

Planear candidatos propios para la gobernación es dinamitar Cambiemos en Córdoba…

Si fuera así, tendríamos que decir que hoy el radicalismo quiere dinamitar Cambiemos y yo creo que tiene una pretensión lógica de poder fijar una postura.

¿Teme que el mestrismo desempolve la lista 3 y presente candidatos por su cuenta en las legislativas?

Lo he escuchado de boca del presidente del radicalismo que esa no es la idea de ellos. En la última reunión, tanto (el presidente de la UCR, Alberto) Zapiola como (el presidente del bloque de Cambiemos en la Legislatura, Orlando) Arduh, que estaban en representación del radicalismo, del mestrismo más que del radicalismo, claramente dijeron que ellos son parte de este espacio electoral. Mucho menos de Mario Negri, que estuvo en la reunión, o el sector de Oscar Aguad que no estaba en persona, pero estaba (el intendente de Morteros, José) Bría.

¿Cómo vislumbra que va ser el reparto de las nueve bancas, según las encuestas que hoy manejan?

Hoy se habla de una paridad muy grande entre Cambiemos y Unión por Córdoba, por lo cual puede haber cuatro para cada fuerza política. Los sectores de izquierda siempre pueden llegar a una banca. Pero va a depender mucho de cómo termine definiéndose el espectro político en Córdoba. Hay negociaciones del socialismo con ADN, que puede generar una alternativa, hay que ver si el kirchnerismo va a tener un representante, y como se agrupan las fuerzas de izquierda.

¿No hay 2019 para Cambiemos si no hay 2017?

Yo no lo veo tan así. Creo que no hay 2019 si nosotros no demostramos ahora que podemos generar una alternativa consensuada e inteligente para la provincia. Más allá del resultado final, me parece que el proceso de selección es lo que nos va a dar madurez y va a demostrar si estamos en condiciones de dar pelea en 2019.

bettina.marengo@enredaccion.com.ar

@bettinamarengo

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com