Sin De la Sota en la lista, la estrategia del oficialismo provincial es apostar a una campaña joven, con protagonismo de la nueva generación. El objetivo es mostrar lo que llaman "un trasvasamiento generacional". En esta nota, los primeros trazos de la movida.

En campaña. Llaryora recorrió el Gran Córdoba este fin de semana. (Foto: Prensa Gobierno de Córdoba).

El 9 de junio regresa José Manuel de la Sota del exterior y poco después se reunirá con Juan Schiaretti para terminar de definir la lista de candidatos a diputados nacionales de Unión por Córdoba  que encabezará Martín Llaroyra. El vicegobernador tiene “opinión válida”, pero los puestos más importantes de la nómina serán definidos por los caciques históricos. Segundo lugar para Alejandra Vigo, la esposa de Schiaretti  y secretaria de Equidad y Empleo, y tercer lugar para un delasotista, casi seguro el legislador Daniel Passerini. Para el cuarto puesto se piensa en un intendente joven. Porque “joven” y “nueva generación” son atributos que UPC quiere darle a la campaña y al discurso de estas elecciones. El objetivo, claro, es contrarrestar la repetición de las figuras de De la Sota y Schiaretti y la idea de que desde 1999 “están los mismos” en la coalición gobernante. Una versión provincial del trasvasamiento generacional  que tampoco incluye “tirar a los viejos por la ventana”. Por eso también el lanzamiento de Llaryora en un acto de la Juventud Peronista (que no es La Militante de Adriana Nazario) el viernes pasado en Quality.

El intendente para el cuarto lugar de la lista podría ser Facundo Torres, quien no puede repetir en Alta Gracia por haber sido antes el viceintendente. También se evalúa a Gustavo Brandan, de Colonia Caroya y a un tercero. En el quinto puesto iría una mujer de Capital, con la idea de que Vigo no sea la única candidata que represente al distrito más esquivo para el peronismo. Las encuestas no acompañan a UPC en esta ciudad, pero en el PJ creen que Llaryora despierta menos resistencias que De la Sota.

Con respecto a la jefatura de campaña, en el entorno del primer candidato se escucharon quejas porque vislumbran poca participación en las decisiones trascendentes. Con la idea de mostrar un partido en plena renovación generacional, se está montando una estructura “colegiada” integrada por una docena de dirigentes jóvenes “que garanticen territorio” y cuyo vocero podría ser otro intendente de la nueva camada. Eso sí, comandados por fuera por el presidente del PJ, Carlos Caserio, y el propio Schiaretti. El devenir de las encuestas (aún no consolidadas, en lenguaje de consultor) dirá si se mantiene ese esquema o se impone uno más vertical y tradicional.

Enojados con los números que publicó el domingo el diario La Voz del Interior, que hablan de un Llaryora once puntos por debajo de Héctor “la Coneja” Baldassi, en UPC aseguran que el ex intendente de San Francisco está “tres o cuatro puntos” arriba. “Aún no hay una tendencia, la gente está en otra cosa y no le interesan las elecciones. Hoy te da una cosa en departamento Colón, otra en Punilla y otra en Río Cuarto, pero estamos unos puntos arriba”, sostienen. “Llaryora tiene muy baja imagen negativa, del 11 por ciento, entre los que lo conocen, que es el 70 por ciento. Creemos que va a crecer día a día”, afirmó una fuente cercana a las decisiones. Además, consideró que con el sanfracisqueño están a salvo de “campañas sucias” que, sostuvo el dirigente, aparecerían si De la Sota encabezaba la lista. Con todo, en el PJ admiten que el sello “Cambiemos” hoy mide mejor que Unión por Córdoba.

Hay dos acontecimientos que el peronismo cordobés quiere que se produzcan: que haya un debate de candidatos (organizado por la UNC o por algún medio de comunicación) y que Tomás Méndez decida jugar. En el primer caso, creen que Baldassi no tiene chances en una esgrima verbal con Llaryora, razonamiento que desconoce el factor carisma. En el segundo, porque Méndez le restaría a Cambiemos. El jefe del Movimiento ADN suma, entre otros, votos que fueron de Luis Juez y del kirchnerismo que no acompañaría a Unión por Córdoba. Las encuestas publicadas en los últimos días le dan a Méndez una muy buena medición de seis puntos provinciales (lo que implicaría el doble en Capital). Sumado a lo que se lleva el Frente de Izquierda y el legislador Aurelio García Elorrio, en UPC consideran que estas elecciones “se ganan con 37 ó 38 puntos”. La consultora Delfos, según publica Perfil Córdoba en su edición de ayer, pone a Llaryora en 19,3 puntos contra 15,5 del ex árbitro.

En los últimos días, los diputados Mario Negri y Nicolás Massot recordaron en medios y redes sociales que en 2011 el PJ bajó su lista de candidatos a diputados nacionales y apoyó a la del Frente para la Victoria. En Córdoba, el kirchnerismo es un cuco para asustar votantes y Cambiemos utilizó la estrategia a pleno. Para el PJ, se trata de una embestida destinada a tapar la engorrosa interna de la UCR y de Cambiemos que no indica una determinada dirección de la campaña del oficialismo nacional. “No podrían sostener mucho una acusación de kirchnerismo, así que no preocupa. Nosotros vamos a seguir con nuestros ejes, que son un poco los que plantea Schiaretti en los discursos, y que es también lo que plantearan los otros gobernadores que integran la Liga: la asimetría interior-capital, los subsidios, los recursos, las tarifas, el federalismo de verdad, y la gobernabilidad”, recalcó un dirigente que va a estar afectado a la campaña. Claro que hay que ver qué sucede con la realidad local y nacional hasta el 13 de agosto, fecha de las PASO,  y luego al 22 de octubre, día de las elecciones generales.

Por ahora, a Llaryora se lo verá caminando la provincia, haciendo jugar su imagen de “figura de recambio con experiencia” y a la vez tratando de achicar su nivel de desconocimiento. En las mesas centrales del justicialismo destacan que la imagen del gobierno provincial es superior a la del gobierno nacional, pero a la vez fantasean con la idea de un Cambiemos lastimado por la imposición de candidatos desde la Casa Rosada y un mestrismo retobado que patee para atrás. “Como todas las de medio término, es una elección complicada. No sabemos qué votará la gente: si la gestión de Macri o la nuestra, si los candidatos, o si un mix”, se atajan.

bettina.marengo@enredaccion.com.ar

@bettinamarengo

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com