Patios convertidos en campos fértiles, producción sin agroquímicos y emprendimientos orgánicos son algunas de las opciones para llevar una vida más saludable.

Cristian Andrade y Eduardo Cena , dos productores agroecológicos. Foto. Sebastián Salguero.
Luminarias Río Cuarto

Eduardo Cena y Cristian Andrade se conocieron haciendo teatro y nueve años después siguen unidos en un nuevo proyecto que les cambió la vida. Cristian, de 48, estudió Biología unos años, luego se recibió de licenciado en Psicomotricidad, pero siempre le dedicó un tiempo a la producción de plantas aromáticas. Eduardo, de 36, es ingeniero en sistemas y cuenta que “hasta hace 5 años no sabía cultivar nada”. La idea era hacer algo propio, sin tener que depender de alguien y sin patrones. Así nació Cuenta la tierra. Se trata de un emprendimiento agroecológico que les permite producir hortalizas, semillas, plantas aromáticas y medicinales para comercializar en la Feria Agroecológica de Córdoba. Además, realizan talleres de huerta urbana como un medio para replicar sus conocimientos.

La huerta está ubicada en un terreno de 5 mil metros cuadrados que permutan a una vecina en la zona sur de la ciudad, en Camino San Carlos. Hoy, su capacidad de producción les permite abastecer a 25 familias durante todo un año de forma intensiva.

¿Qué es lo agroecológico? “Técnicamente tiene toda las consideraciones de lo orgánico, sin agrotóxicos, pero con un enfoque social acerca de las condiciones de trabajo en la huerta, y de cara al consumidor, para que haya un precio justo para el que compra y el que vende”, explica Cena.

“Somos una aguja en el pajar, estamos tratando de que la gente se vuelque a este sistema de producción. Les mostramos que sí se puede producir sin usar químicos”, agrega Andrade. Por ejemplo, el tomate, el repollo y la lechuga son los alimentos que más demandan tóxicos en la producción convencional, mientras que en la  agroecológica hay métodos naturales para prevenir enfermedades o el ataque de insectos.

Cuenta la Tierra no es un proyecto aislado sino que está vinculado a otros productores y organizaciones cordobesas. Todos los sábados se reúnen en la Feria Agroecológica en Ciudad Universitaria y están trabajando en un proyecto de ordenanza para regular la producción agroecológica y obtener una habilitación para vender. “Queremos sostener la economía social, que las familias puedan armar su propio emprendimiento”.

EXPERIENCIAS URBANAS

Al primero de los talleres de huerta urbana lo iniciaron en 2014 en el Centro Cultural Graciela Carena ubicado a pocas cuadras de la Plaza San Martín. En la terraza del edificio hay una huerta con vivero. Luego replicaron la propuesta en la Universidad Libre del Ambiente y este año incorporaron al centro médico Integralis, en zona Norte y al Centro Cultural España Córdoba.

Vegetales en la huerta Cena y Andrade Foto. Sebastián Salguero.

“La mayoría de nuestros alumnos vienen con la seria preocupación de comer sano. La agroecología tiene un componente ideológico fuerte que no se ve con lo orgánico. Tratamos de invitar al productor a que haga una transición, convidamos conocimiento”, explican Cena y Andrade.

Uno de sus alumnos es Agustin Demateis. Su decisión de realizar el taller fue por una cuestión de “pesticidad”: vive en Las Cañitas, al Sur de la ciudad, es cocinero y le gusta tener aromáticas “sin tener que usar fertilizantes ni nada químico. No es difícil llevar adelante la huerta. El tema es que lo hagan entre todos los miembros de la familia. En lugar de regar las plantas, regás la huerta y te disponés del alimento propio. Esto no tiene que ser una moda sino, al menos, una cultura. Cuando vos cosechaste algo y lo comiste te cambia la cabeza”, cuenta.

El motivo de Gustavo Wolff es más personal: cuando le diagnosticaron cáncer a su papá se le encendió una alarma. “Empecé a indagar en el tema Monsanto y surgió el interés de producir mi propio alimento. Después conocí a los chicos en la Feria Agroecológica e hice el curso”, explica este kinesiólogo de 28 años. En el patio de su casa en barrio Güemes, conviven limoneros, naranjos, palta, hojas verdes, remolachas, y también, cebollas, zanahorias y pimientos. “Yo tengo patio grande y pensaba en hacer una huerta pero me faltaban conocimientos. Lo más difícil es llegar a dar el primer paso, pero cuando tenés conocimientos y ganas, le empezás a dar importancia. Yo lo hago más que nada por una cuestión de salud”.

Melisa Reches es economista, produce cerveza artesanal y tiene una huerta que le ocupa casi toda la superficie del patio de su casa en barrio Alto Alberdi. “Me gusta comer verduras frescas y me parece una buena idea la de tener alimentos saludables, que los hacés con tus propias manos y sin agroquímicos”. Su cosecha le alcanza para compartir  con las dos mujeres que convive, sin necesidad de ir a la verdulería.

Aromáticas en la huerta. Foto. Sebastián Salguero.

INNOVADORES: HUERTA LISTA

Mi Eco Huerta es un sistema de huerta en contenedores de chapa o madera. “Se trata de una huerta con sistema llave en mano. Si no tenés experiencia o tenés miedo, vamos y te la dejamos instalada en tu casa”, explica Javier Bustos, el promotor de la idea, a ENREDACCIÓN. También existe la opción de pasar por el vivero en barrio Los Naranjos, buscar los materiales e insumos y aprender cómo hacerla en casa.

La “huerta lista” mide alrededor de medio metro cuadrado y satisface los requerimientos de una persona al cabo de un año. Está diseñada para instalar en un balcón o una terraza. “Una vez que la gente hace la inversión, cada 3 meses o 6 viene al vivero y se lleva el plantín para reducir el tiempo a cosechar”.

Los precios van desde 1200 a 2100 pesos para una pareja, de acuerdo al modelo (con patas, de piso, con desagüe), e incluyen tomate, pimiento, pepino, berenjena, rúcula y acelga. En su primer año de existencia, Eco Huerta distribuyó más de 160 huertas contenedores. “Lo único que tienen que hacer los clientes es regar y comer”, afirma el agrónomo.

MÁS INFORMACIÓN

Mi EcoHuerta: https://www.facebook.com/MiEcoHuertaCBA/

Cuenta La Tierra https://www.facebook.com/Cuenta-la-Tierra-1460512934168256/

magdalena.bagliardelli@enredaccion.com.ar

@chilibag

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com