Un trabajo de especialistas vinculados con los vecinos de Villa Parque Santa Ana al que tuvo acceso ENREDACCIÓN, revela que además de TAYM, la futura planta de tratamientos de residuos sólidos urbanos de CORMECOR se construiría en una zona inundable, con el consiguiente riesgo de contaminación.

La animación muestra como las cuencas atraviesan TAYM y CORMECOR. Es una reproducción de lo que sucedió en el temporal del 28 de marzo de este año. Fuente: ADN Federal.

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Las imágenes de la animación y las fotos de los vecinos sobre la escorrentías -cauce natural por donde corre el agua- que pasan por encima del campo donde debe instalarse el enterramiento de residuos urbanos de Córdoba y un grupo de ciudades de las Sierras Chicas son impactantes. Si bien el predio, por donde corren los cauces de la llamada cuenca Ambiental, no se anegó, el agua lo pasó literalmente por arriba, rompió 100 metros de los taludes protectores de las fosas proyectadas en CORMECOR y generó socavones de más de dos metros de profundidad en el ingreso de uno de los canales que deben drenar el agua. El equipo técnico de vecinos de Villa Parque Santa Ana que hizo el estudio al que accedió ENREDACCIÓN, dice que aparte de la evidencia de las escorrentías, se suma que “el predio tiene cuencas de aporte (que desaguan allí) de unas 1.200 hectáreas con pendientes del 3% o más, un tipo de suelo de la zona y su uso, y a su posición en el relieve (centro de la cuenca). (Todo eso) hace que el predio elegido por CORMECOR, sea desde el punto de vista geológico y geomorfológico, inundable”.

Índice Topográfico de humedad. En el plano separado se pueden observar con claridad la cuenca que pasa por CORMECOR y la que atraviesa TAYM. Fuente: Informe Vecinos Villa Parque Santa Ana.

Con criterio, los vecinos y los especialistas que los asesoran, se plantean en un informe de respuesta a las consideraciones del informe presentado por CORMECOR luego del temporal del 28 de marzo, qué hubiera pasado si la planta ya hubiera estado en funcionamiento. Señalan que “la fuerza de estas escorrentías daño seriamente la integridad del talud, provocando aberturas en el mismo a lo largo de unos 100 metros, lo que provocó el pasaje de agua hacia el sitio donde CORMECOR quiere emplazar las fosas de enterramiento. (…) Si el vertedero hubiera estado en funcionamiento, se habría producido el lavado de las fosas con inundación de las mismas y probablemente el arrastre de residuos en el predio y campos aledaños, comprometiendo la integridad y funcionalidad de la planta, contaminando además los terrenos que la rodean”.

Fotografías del predio CORMECOR tomadas con dron, donde se observan la roturas del talud producidas por la corriente agua. Gentileza : SMSB / Informe Vecinos Villa Parque Santa Ana.

VER INFORME DE CORMECOR.

Luego apuntan que “para evitar la inundabilidad, CORMECOR a través de de su estudio hidrológico realizado por el ingeniero Mariano Corral, calculó las obras hidráulicas necesarias, y concluyó en recrecer la altura del talud hasta 2,50 metros y realizar canales de desagües. El problema fue que para estos cálculos utilizó una recurrencia de lluvias de 25 años”.

En ese sentido, explican que “esto contrasta con las exigencias de organismos nacionales en relación a este tipo de emprendimientos, los cuales utilizan entre 100 y 200 años de recurrencia para determinar los límites de inundabilidad. Tampoco CORMECOR tuvo en cuenta en su estudio el cambio climático a nivel global, el cual genera fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes de gran intensidad y corta duración”.

Puntualizan que “las obras calculadas están subdimensionadas y son insuficientes según los estándares internacionales, poniendo en riesgo la integridad del proyecto y exponiendo a una potencial contaminación ambiental de la zona”.

Sobre el campo seleccionado para hacer CORMECOR, también destacan los riesgos que tiene el suelo que los compone. “Los mallines y su peligrosidad en la integridad estructural del predio de CORMECOR”, se titula el apartado. Describen que “se denominan mallines a los procesos erosivos del suelo debido al aumento de su humedad por lo cual los mismos se tornan colapsables. Este proceso de tubificación (el suelo se vuelve parecido a un queso gruyere cuando se humedece) es característico de la pampa loessica (suelo de CORMECOR) y pone en riesgo la integridad de las construcciones que se emplazan en la zona”. Puntualizan que “no sólo es perjudicial el efecto de la escorrentía superficial sino también la retención de agua en lagunas, lo cual favorecería la filtración de agua y la formación de oquedades (Espacio que en un cuerpo sólido queda vacío), con la potencial perdida de sustentabilidad en la membrana de las fosas colindantes, favoreciendo el potencial colapso del modulo de enterramiento”. En lo básico, un vertedero son fosas en las que se entierran los residuos. Para que no haya filtraciones, se impermeabilizan las fosas con cemento y otros materiales. Lo que señala el trabajo, es que al no ser estable el terreno y producirse huecos se produce la posibilidad de que se rompan las mallas de contención de la basura y filtren hacia el suelo, contaminándolo.

QUÉ DICE LA Respuesta de los vecinos de Villa Parque Santa Ana al informe de CORMECOR.

No se debería emplazar un emprendimiento de este tipo en una zona así. (Ingeniero Andrés Méndez).

TAYM Y CORMECOR

¿Por qué se unen en este análisis, TAYM y CORMECOR? Porque están a escasa distancia entre sí. Al primero lo atraviesa la cuenca Santa Ana y al segundo, la cuenca Ambiental. Según las fotos tomadas por los vecinos el 28 de marzo, alrededor de 4 horas después del fenómeno climatológico, el agua de las dos cuencas anegó la ruta nacional 36 y siguió su curso rumbo al canal de agua Los Molinos, que es el que transporta el agua para potabilizar y luego abastecer a unos 500 mil habitantes de la zona sur de la capital cordobesa.

Cuencas de aporte y alcantarillas en ruta 36. Fuente: Estudio hidrológico ing. Corral / Informe Vecinos Villa Parque Santa Ana.

“Lo que sucedió en la planta de TAYM nunca debió haber pasado”. (Biólogo Federico Kopta).

La contaminación producida por el desborde del predio de tratamiento de residuos peligrosos de TAYM S.A -propiedad del Grupo Roggio-, cuyo alcance aún se desconoce, es investigado por el fuero Anticorrupción de la provincia de Córdoba. En principio, el fiscal de Alta Gracia, Alejandro Peralta Otonello detectó la presencia de contaminantes en el canal de provisión de agua a la planta potabilizadora de Bouwer, inmediatamente después del temporal, donde cayeron unos 140 milímetros de agua en pocas horas, generando múltiples daños en el valle de Paravachasca. El tratamiento de potabilización estuvo detenido un día y medio, hasta que el ERSEP, Aguas Cordobesas y la UTN indicaron que el agua cruda que recibía la planta de tratamiento estaba en condiciones de ser potabilizada. Resultado: la operación comenzó de nuevo y hasta hoy no se detuvo. En los estudios de Peralta Otonello aparecieron aceites, herbicidas y hasta nafta de avión. El expediente judicial fue enviado al fuero anti corrupción para qué investigue la posible comisión de delitos por parte de funcionarios públicos responsables de aprobar la instalación y monitorear el funcionamiento de la planta de TAYM. Hasta el momento no se conocen avances sobre esta causa.

También el informe técnico de los vecinos adiciona una serie de consideraciones sobre el caso Taym. “Como consecuencia de la lluvia caída en Villa Parque Santa Ana y su cuenca ocurrió uno de los peores desastres ambientales en la historia de la provincia de Córdoba: el anegamiento del depósito de residuos peligrosos  TAYM con la posterior salida del agua contaminada hacia la ruta nacional 36, atravesando campos aledaños aguas abajo para desembocar en el canal abierto Los Molinos – Córdoba”.

Indican que “en los días posteriores, quedó al descubierto la falta de un plan de contingencia por parte de las autoridades provinciales y de la empresa TAYM, razón por la cual se puso en reisgo la salud de miles de personas subestimando los daños al restablecer rápidamente el servicio de agua potable sin evaluar fehacientemente la contaminación de planta potabilizadora, al no establecer un margen de seguridad  para los campos aledaños y cinturón verde de la ciudad de Córdoba, al permitir la cosecha sin saber el grado de contaminación del grano o del suelo y al ignorar a los pobladores de Alto El Durazno, que no tuvieron asistencia médica y de entrega de agua potable, por ejemplo”.

QUIÉNES HICIERON EL ESTUDIO TÉCNICO

El estudio de los vecinos fue realizado por el ingeniero agrónomo Andrés Méndez, que fue miembro del club de Bologna, el investigador Mariano Sarmiento, el médico Mariano Gottero, el abogado Santiago Zamora y el vecino Sebastián Pacheco.

EL PREDIO DE CORMECOR

El Complejo Ambiental tendrá una vida útil de 30 años y estará localizado al sur de la Ciudad de Córdoba, al oeste de la Ruta Provincial N° 36, dentro de una zona definida como “apta” en el Estudio de Selección de Sitios realizado por el Instituto Superior de Estudios Ambientales de la Universidad Nacional de Córdoba (ISEA-UNC). Las instalaciones propias del Complejo requerirán una superficie de aproximadamente 350 hectáreas.

PIDEN INFORMES EN LA LEGISLATURA SOBRE CORMECOR.

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