La causa Taym fue remitida al fuero anticorrupción por el fiscal de Alta Gracia, Alejandro Peralta Otonello. Argumenta en su decisión, que además del delito de contaminación, debe investigarse la eventual responsabilidad de funcionarios provinciales.

El agua a un costado de la planta de residuos peligrosos de TAYM.
Municipalidad de Río Cuarto 3
La Galatea

“Nosotros denunciamos un delito federal, como es la contaminación ambiental producida por el desborde de la planta de Taym. Fuimos al lugar, analizamos las escorrentías, vimos cómo el agua se llevó puestos los residuos peligrosos que había e hicimos la denuncia en la fiscalía de turno de Gustavo Vidal Lascano. Es lo que correspondía. Nosotros no dijimos nunca que hubiera corrupción, la primera responsabilidad es del grupo Roggio. Entendemos que lo debió investigar la Justicia Federal”, se quejó ayer por la noche a ENREDACCIÓN el concejal Tomás Méndez (ADN).

Lo cierto, es que finalmente el desborde contaminante de la empresa Taym en la noche del 28 de marzo será instruido por el fuero anti-corrupción de la Justicia provincial. El fiscal de Alta Gracia, Alejandro Peralta Otonello, derivó el expediente a la ciudad de Córdoba, ya que consideró que se debe investigar si existió responsabilidad de funcionarios públicos en lo sucedido, tanto en los procesos de habilitación, como de control y luego en la eventual preparación de planes de contingencia.

La denuncia del concejal cordobés, Tomás Méndez (ADN) ante la Justicia Federal fue decantada por decisión del juez Alejandro Sánchez Freytes, a pedido del fiscal Vidal Lascano, para su acumulación con la investigación que realizaba Peralta Otonello en Alta Gracia.

El núcleo del argumento de Vidal Lascano al que adhirió el juez, fue que la competencia en delitos ambientales corresponde a la Justicia Federal, pero que eso prima cuando sus efectos son interjurisdiccionales, esto es que afectan a más de una provincia. “En ese caso, se ve comprometido el interés de la Nación, pero sí afecta a una sola provincia, como en este caso, corresponde la instrucción a la Justicia Provincial”, explicó Peralta Otonello sobre el punto de vista de su colega federal.

Sin embargo, las características del planteo, analizó el fiscal en diálogo con ENREDACCIÓN, obligaron a remitir la instrucción al fuero anti corrupción. De este modo, determinar si hubo contaminación, dónde (agua, tierra y ambiente) y con qué (sustancias), serán hechos que se abordarán junto con eventuales responsabilidades de los funcionarios del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos. “A tenor del denunciante, además de la contaminación habría que investigar a los funcionarios públicos que habían habilitado la planta. Esta circunstancia puntual, requiere que se investigue a los funcionarios públicos sobre su accionar en relación a este tema. Eso es una atribución que por ley corresponde al fuero Penal Económico, específicamente en el fuero anti-corrupción. Por eso, la causa es remitida allí”.

El desborde de agua al canal Los Molinos.

Sobre los hechos, se sabe que el 28 de marzo, horas después del temporal que se abatió sobre el valle de Paravachasca, con una caída estimada de 140 milímetros de agua, un torrente ingresó en la planta de tratamiento de residuos industriales de Taym, ubicada a un lado de la ruta Nacional 36, y la desbordó, contaminando durante un día y medio el agua cruda que transporta el canal Los Molinos a la planta potabilizadora Bouwer de la empresa Aguas Cordobesas. De hecho, fue suspendida la provisión de agua potable al 30% de los cordobeses que viven en la zona sur de la ciudad hasta que nuevos análisis determinaron que el agua podía potabilizarse. Esos estudios fueron garantizados por el ERSEP (Ente Regulador de Servicios Públicos) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Las muestras de agua que determinaron la existencia de contaminación fueron tomadas por la Policía Judicial el día 28. Los técnicos detectaron distintas sustancias contaminantes, pero una de ellas, el 2,4,6 triclorofenol estaba presente en una concentración de 21,62 microgramos por litro. Ése valor es el doble del límite permitido para consumo humano.

El 2,4,6 triclorofenol es una sustancia que “se puede absorber por inhalación del aerosol, a través de la piel y por ingestión”. Este último proceso es el que podría estar en juego aquí. Los efectos de la ingestión prolongada de esta sustancia por parte de seres humanos “puede afectar al hígado, dando lugar a alteraciones funcionales”.

Los especialistas hallaron también restos de nafta de aviación, herbicidas, aceites y metales, entre otros contaminantes. Los herbicidas pueden ser un residuo del uso de los productores agropecuarios de la zona, una información que la Justicia no había podido discernir aún.

Como consecuencia de esos resultados, el fiscal Peralta Otonello dispuso en ese momento el secreto del sumario. El fiscal trataba de determinar si se había producido contaminación del agua, el suelo y el ambiente circundante a la planta. De acuerdo a los estudios, el agua estuvo contaminada, al menos, durante un tiempo acotado y luego habría estado en condiciones de ser potabilizada. Del resto de los factores (tierra, vegetación y ambiente), no hay datos conocidos.

La compañía investigada es propiedad de Benito Roggio Ambiental (BRA) y su negocio es el tratamiento de residuos industriales provenientes de Córdoba y otras provincias.

El problema para los funcionarios provinciales puede residir en qué la instalación de la planta fue aprobada, estudio medioambiental mediante, en un sitio donde escurre de modo natural el agua que cae en la zona y, sobre todo, que las defensas del predio (taludes) fueron superados por el agua, desbordando áreas de tratamiento de residuos.

La cantidad de agua caída no debió haber sido un inconveniente, dado que 140 milímetros son importantes para una zona urbana o una población residencial, pero no pueden serlo para una planta de procesamiento de residuos peligrosos, que trabaja con estándares de seguridad más elevados.

Dentro de ese esquema, la Justicia deberá determinar ahora, si hubo un “error de cálculo” en la aprobación de la instalación (estudio medioambiental y diseño de la planta) o si hubo falta de controles posteriores (se sabía que podía suceder un incidente, pero no se hicieron y supervisaron obras o acciones complementarias para evitarlo, o no hubo mantenimiento adecuado y ese hecho no fue detectado por el área de control) o una combinación de ambas líneas de análisis.

EN LA MIRA

Javier Britch, secretario de Ambiente de la Provincia.

Eduardo Garro, director de Residuos Peligrosos del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos.

Gustavo Savanco, quien trabajó para el área de Residuos Peligrosos de la Secretaría de Ambiente hasta septiembre de 2016. Savanco fue jefe de planta de Taym SA hasta 2011. (Ver Relaciones cruzadas en los controles ambientales, La Voz del Interior, domingo 16 de abril de 2017).

QUÉ PASÓ

-El martes 28 de marzo cayeron 140 milímetros en la zona que rodea a Alta Gracia. Las localidades más afectadas fueron Villa Parque Santa Ana y Villa Parque del Prado.

-El agua atravesó la planta de desechos industriales de Taym ubicada a un lado de la Ruta Nacional N° 36. Se desbordaron, al menos, una fosa y las lagunas de lixiviado (los líquidos producidos por la descomposición de los residuos), que descargaron sobre el canal Los Molinos, que abastece de agua a una de las plantas potabilizadoras de la ciudad de Córdoba.

Ver “Taym no debió haber estado dónde estaba”.

-La planta de Taym fue clausurada preventivamente por la Policía Ambiental de Córdoba.

LO QUÉ SE SABE

-Los análisis de agua que encargó el fiscal Otonello Peralta a la Policía Judicial el día 28 arrojaron la presencia de herbicidas, metales, y aceites.

-El abastecimiento de agua potable estuvo interrumpido un día y medio y se restableció el día 30. Los análisis indicaron que el agua era apta para consumo.

-No funcionó adecuadamente el plan de contingencia.

-La planta estaba ubicada en un sitio por el que escurre el agua de lluvia y no soportó la magnitud del temporal.

LO QUÉ NO SE SABE

-No se ha informado públicamente aún qué residuos y qué cantidad estaba tratando Taym en el momento del incidente. El informe ya habría sido remitido por la empresa.

-Cuántos y qué desechos se estima que fueron liberados al exterior de la planta.

-No hay datos sobre dispersión de los contaminantes en tierra, chacras, otros cursos de agua de la zona, ni sobre los alimentos producidos en la región.

-Cuál será el destino de la planta de Taym.

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