Juan Schiaretti aprovechó un encuentro de empresarios y comerciantes para intentar polarizar con Mauricio Macri. Quiere contraponer su figura de “cordobés” y “federal” a la del Presidente que, según este planteo, favorece a los habitantes de Capital Federal y el conurbano y que no "la pega" con la economía.

Otra época. El presidente Mauricio Macri y el gobernador Juan Schiaretti a pura sonrisa. Ahora, el cordobés se distancia.
Municipalidad de Río Cuarto 3

A 20 días de la elecciones PASO para diputados nacionales, en el gobierno provincial hablan de “paridad” entre los candidatos Martín Llaryrora, de Unión por Córdoba, y Héctor Baldassi, de Cambiemos. En cambio, en el PRO aseguran que el triunfo amarillo está asegurado y que sólo falta conocer por cuántos puntos será, si tres, cuatro o cinco. Como sea, y aun sabiendo que en las elecciones generales puede haber desplazamientos, la campaña de “baja intensidad” o, si se quiere, la “no-campaña”, finalizó. Al gobierno provincial le preocupa el bajo interés / conocimiento del electorado en los comicios del 13 de agosto y considera que esa inercia favorece a Cambiemos, que hace -dicen- la plancha.

Ayer, en un seminario organizado por la Cámara de Comercio de Córdoba en el hotel Sheraton, Schiaretti se cargó la elección al hombro y, como si fuera candidato, pidió el voto a los cordobeses. No para los candidatos de UPC, como en otras oportunidades, sino para él mismo. La intención del oficialismo provincial sería que la campaña se plantee como una opción entre Schiaretti y Macri. Son los dos dirigentes con mejor imagen en la provincia, aunque la del gobernador mide mejor según varias encuestas. Si el jefe de Estado nacional es “la marca” que vende en Cambiemos y quien tracciona la idea de “cambio”, el mandatario provincial buscaría ser lo propio en UPC con la bandera “Córdoba”.

“Lo que se está discutiendo es el voto de quienes votaron a ambos: A Schiaretti para gobernador y luego a Macri para presidente”, indicó una fuente del Centro Cívico cercana a las decisiones. Ahora ese votante anti K tiene que elegir entre dos que, hasta ahora, se mostraban similares.

En julio de 2015, el gobernador le ganó a la fórmula Aguad – Baldassi por 39,40% contra 33,8%. Son votos duros de UPC. Dos meses después, en las PASO para las presidenciales, Macri obtuvo el 35% de los votos en esta provincia. Pero en la primera vuelta de octubre, ganó con el 53,2%. Y en el ballotage se alzó con el 71%. Unión por Córdoba apunta al “cordobesista” que (con el beneplácito del PJ provincial) votó amarillo en primera y segunda vuelta.

“Los candidatos no pueden polarizar porque con Baldassi no se puede discutir: no habla, dice nada”, agregó la fuente. Está claro que la polémica no es el fuerte del ex árbitro. Ocupado en timbreos y mateadas, deja sin contraparte a Llaryora, quien ayer en Río Cuarto también salió con un fuerte discurso de tono federal. A propósito del sanfrancisqueño, un consultor que habló con este medio opinó que el discurso de Schiaretti buscó contrarrestar el crecimiento personal del primer candidato a diputado de UPC.

¿Qué reclamó Schiaretti a Macri en este proceso de diferenciación de similares? Casi lo mismo que a Cristina. Le endilgó perjudicar a las provincias en detrimento de Capital Federal y el Conurbano. Si bien aseguró que siempre defenderá los intereses de Córdoba, el gobernador también se paró como el jefe de la Liga de gobernadores. Un espacio político en construcción que podría tener un rol central luego de los comicios de octubre, cuando se discutan temas como la reforma fiscal que proyecta Cambiemos.

“Acá la Nación se lleva de retención a la soja 23 mil millones y nos devuelve 2 mil. Son migajas. Van a enterrar 20 kilómetros de vía. Todo va para Buenos Aires. Este es el criterio que hay que dar vuelta”, sostuvo. Además, le reclamó 7 mil millones de pesos de la Caja de Jubilaciones de Córdoba. “Hace tres meses que se hacen los burros”, lanzó.

También hubo críticas a la marcha de la economía, el tema tabú y el tendón de Aquiles de Cambiemos. Durán Barba recomendó a sus candidatos macristas evitar menciones a la economía. Ayer Schiaretti se explayó sobre la recesión y la caída de ingresos y consumos, y vinculó “este presente” al crecimiento de Cristina Kirchner en el conurbano bonaerense. Pero a su vez, sostuvo que Cambiemos usa a la ex presidenta de “Cuco” para “no hablar de la economía”.

Tal vez la frase más dura del gobernador tuvo como destinatario al votante mayor de 50 años, que vivió como padre o como hijo las consecuencias de la tristemente célebre “Circular 1050” que firmó en 1980 el ministro de Economía más emblemático de la dictadura, José Martínez de Hoz. Por dicha circular, las deudas se indexaban por tasas de interés que acompañaban a la inflación, que eran altísimas. Así, en el caso de los créditos hipotecarios, se adeudaba más que el valor de la propiedad adquirida. Según Schiaretti, la línea de créditos hipotecarios que impulsa el gobierno nacional “tiene olor a la 1050 porque se indexa con la inflación”. “Si uno quiere hacer un plan de vivienda que favorezca a la gente, que hagan lo que hace Córdoba, que corrige el crédito por el salario. Esta es la manera en que la gente puede saber en qué destina una parte de su salario”, se explayó, tras anunciar que, como le reclamó Macri en público hace diez días, la Provincia bajará la alícuota de Ingresos Brutos a los préstamos hipotecarios, que pasará del 8 al 1,5%.

El gobernador trazó una raya a Macri. Un Macri que necesitará imperiosamente ganar en Córdoba si, como dicen las encuestas, Cristina derrota a sus candidatos en provincia de Buenos Aires. Pero Schiaretti también necesita la victoria, para sus planes políticos inmediatos y para dar una señal de cara a las próximas elecciones provinciales. La verdadera campaña y la transición al 2019, comenzaron ayer.