Una mamá, una abogada y un médico viajaron desde Catamarca para pedir al Juzgado Federal N°2 que restituya la medicina secuestrada en campos de la dosificadora Brenda Chignoli. Vienen en representación de otras 40 familias.

Cultivo de cannabis. (Unsplash)
Municipalidad de Río Cuarto 3

“Me vine hasta acá para buscar la medicina de mi hija. Yo sin el aceite no me vuelvo”, decía ayer, en la puerta de Tribunales Federales de Córdoba, la catamarqueña Nancy Ávila, la madre de Magalí (14), que usa aceite de cannabis para controlar las 700 convulsiones diarias que le provoca el síndrome de West. Es una de las 150 pacientes que recibía tratamiento con derivados de cannabis elaborados por Chignoli, a quien la Policía de Córdoba le secuestró unas 500 plantas de marihuana y aceite con fines medicinales.

Ávila viajó desde su provincia junto a la abogada Andrea Morales Leanza y el médico Emiliano Molas Anello, en representación de 40 familias que recibían la medicación en Catamarca. Solicitarán una audiencia al Juez Federal N°2 Alejandro Sánchez Freytes, quien instruye la causa, para intentar recuperar la medicación debido a “la urgente necesidad de los pacientes”, explicó la letrada.

Las familias ya presentaron un escrito ante el Juzgado Federal subrogante de Catamarca, Ricardo Antonio Moreno, para que, a través de un exhorto, solicite a su par cordobés que entregue los medicamentos secuestrados. El escrito presentado a la Justicia lleva adjuntas las historias clínicas con los tratamientos y los avances de los pacientes, que en Catamarca son atendidos por el médico Emiliano Molas Anello. “Hay pacientes que padecen epilepsia refractaria y tiene una gran urgencia. También hay personas con patologías de dolor crónico y enfermedades neurodegenerativas”, explicó a ENREDACIÓN. Esperan que toda esa información sobre los pacientes sea incluida en el expediente que se instruye en Córdoba.

Las plantas y el aceite fueron secuestrados en un operativo realizado ¬¬el miércoles pasado, según Chignoli, sin orden de allanamiento. La información indica que los policías entraron a su propiedad con la excusa de que allí había ingresado un presunto ladrón a quien venían persiguiendo. Junto con las plantas y el aceite, los efectivos se llevaron a tres personas: Giuliano Salvatore, hijo mayor de Brenda, y dos personas más que habían llegado desde Buenos Aires en busca de estratos medicinales. Todos aún permanecen detenidos en Bouwer.

EL SUMARIO
Según pudo saber ENREDACIÓN, el fiscal Gustavo Vidal Lazcano, recién recibió el sumario policial ayer a media mañana. “Lo primero que voy a hacer es llamar a indagatoria a los detenidos. Mi prioridad es resolver su situación, sus familias los esperan”, dijo el fiscal a este medio.

“Es la primera vez que ocurre algo así. Es obvio que no se trata de narcotráfico, para nada. Es un caso que merece la mayor razonabilidad posible, pero la Justicia tiene que actuar. Lamentablemente, cultivar todavía está prohibido por la ley”, reflexionó.

Es la primera vez que ocurre algo así. Es obvio que no se trata de narcotráfico, para nada. Es un caso que merece la mayor razonabilidad posible, pero la Justicia tiene que actuar. Lamentablemente, cultivar todavía está prohibido por la ley” (Fiscal Gustavo Vidal Lascano).

Durante dos horas, el fiscal recibió ayer a Nancy Ávila, escuchó su historia y, según contó la mujer, le transmitió tranquilidad. Pero no pudo confirmar si en el acta de secuestro figuraba o no el aceite usado como medicina. “Me llegó un rumor de que no estaba. Si no llega a estar voy a desnudar policía por policía, pero sin el aceite para mi hija no me pienso volver”, dijo Nancy.

En Catamarca, las familias que usan los derivados del cannabis con fines terapéutico acudieron además al Poder Legislativo. El viernes se reunieron con representantes de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados provincial, para solicitar que tomen cartas en el asunto.

El miércoles 29 de marzo (día del allanamiento en Córdoba) el Senado de la Nación había aprobado el uso y la importación de los derivados de cannabis para uso medicinal. Pero lo que la ley no contempla es la posibilidad del autocultivo. Es decir que el Estado sigue dejando en la ilegalidad a los usuarios que cultivan sus propias plantas. Muchos pagan con causas y cárcel la búsqueda de una salida a los dolores que padecen.

Mientras siga vigente la ley nacional N° 23.737 la tenencia de semillas, el cultivo, inclusive la tenencia para consumo personal y el uso de todo tipo de productos derivados de la marihuana será reprimida. En esa zona gris quedan pacientes que usan los derivados de la planta, para combatir sus dolencias.

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