El voto de los que están dispuestos a apoyar a los candidatos del presidente Mauricio Macri creció en el último mes unos seis puntos y llegó a 45,5 por ciento. En cambio, la cantidad de electores que elegirían votar contra el gobierno nacional se redujo de 59 a 54,5%.

El presidente Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Una encuesta nacional realizada por Gustavo Córdoba y Asociados (1.200 casos, julio 2017), revela que el escenario electoral entró en ebullición. Si las elecciones se realizarán hoy, un 54,5% de los electores votaría por un candidato opositor a Mauricio Macri, un 5,3% menos que junio de este año, donde ese guarismo llegaba a 59,8%. Del otro costado, un 45,5% lo haría en favor de candidatos que apoyen la gestión del presidente, una cifra superior en 5,3% a la registrada en junio (40,2%). Este dato, indica que Cambiemos se afirmará como la fuerza política más importante del país y que, en ese sentido, ha comenzado a recuperar apoyo. Aquí el factor determinante, es que el peronismo participa dividido y no como una fuerza única. Al menos, aparecen tres vertientes: Cristina Fernández de Kirchner en la provincia de Buenos Aires y distintas expresiones en las provincias, la Liga de los Gobernadores peronistas, Sergio Massa (UNA), que participa aliado con el partido GEN y Florencio Randazzo, que lo hace exclusivamente en el distrito bonaerense. Luego se expresan distintas fuerzas políticas de carácter provincial y la izquierda trotskista.

Gustavo Córdoba y Asociados.

Ver Gustavo Córdoba: “En el apoyo al gobierno nacional se manifiesta un voto ideológico”.

Cuando la consulta es sobre si cree que hay que darle un voto de confianza a Macri en las elecciones legislativas, un 49,2% (un 53,8% en junio de 2017) se expresa en contra y un 44,2% a favor (39,8% en junio).

Se observa que frente a la cercanía de la elección, el electorado se manifiesta según los factores dominantes del ciclo o contexto en curso. Esto es, que la victoria de Macri en 2015 parece haber abierto un período político bajo su conducción y que los factores que intervienen sobre la realidad no han producido alteraciones sustanciales que modifiquen ese curso. También revelan la existencia de un fuerte equilibrio (tanto como bloques generales -oficialismo versus oposición-, como por distribución probable de porciones entre Cambiemos-UCR, PJ kircherista y PJ no kirchnerista). Esto es, cierta paridad entre los que están a favor del presidente y los que están en contra. Un marco así, obliga a los actores a imaginar en términos de representación política los espacios de intersección que se producirán el día después de los comicios.

Al agregar variables, la encuesta interroga sobre ¿cómo cree usted que estará la situación económica del país dentro de un año? Las respuestas son indicativas de un quiebre entre la percepción sobre el estado del país y el curso político seleccionado. Para el 34,1% estará peor y para el 20% seguirá igual de mal. La suma de estos dos componentes, arroja que un 54,1% de la sociedad que vislumbra una mala situación económica. Como contraste, el 32,5% imagina que Argentina estará mejor y el 9,3% que seguirá igual de bien. Entre ambas, reúnen el 41,8% de las voluntades. Este nivel de expectativas es un bloque social muy importante para poder gobernar y, a la vez, la conjunción de los que no ven avances es un fuerte llamado de atención para el curso del gobierno y un bloque que expresa su posición en el territorio económico, un plano clave de la política oficial.

En la misma línea aparece el nivel de aprobación del gobierno nacional. El 46,6% aprueba la gestión, un 4,5% más que en junio, y en el mismo nivel que en mayo y levemente por abajo de abril, donde llegó al pico desde la serie en el último año: 48,7%. Los que desaprueban a la administración macrista se encuentran en 51,5%, un 1,8% menos que el mes anterior y medio punto menos que en mayo.

Al consultar si ¿usted cree que el país está mejor que cuando asumió Macri?, el 58,2% cree que está peor, mientras que el 38% considera que el país está mejor. La diferencia entre ambos bloques es de 20,2%, pero pese a ello un porcentaje de esos ciudadanos al momento de expresarse por oponerse u apoyar, se mantiene dentro de la base oficialista. Lo mismo sucede con la situación económica personal: el 68,7% cree que su situación económica actual no es mejor que cuando asumió Macri la presidencia. Sólo el 25,6% dice que sí. Esto es 1 de cada 4 personas consultadas.

Frente a la pregunta de si ¿usted cree que el país está mejor que cuando asumió Macri la presdincia?, también hay un conglomerado que desde hace meses considera que no. Ese grupo era del 58,8% en abril de 2017 y es de 58,2% en julio. Los que consideran que sí, suman el 38%, 3,7% por encima de la medición de abril.

Una de los elementos llamativos del trabajo, es que el 56,4% de los argentinos ve a Macri como “muy débil” o “débil” para “luchar contra la corrupción”. Pese a ello, la mayoría identifica aún a Cambiemos como un vehículo para enfrentar la corrupción.

También un 51,1% está convencido que el presidente aplicará un ajuste luego de las elecciones de octubre. Sólo el 29% piensa que la economía va a crecer.

La economía es, por lo tanto, un factor relevante en el curso del apoyo electoral del gobierno nacional.

Por último, al analizar ¿cuál es el principal problema del país?, el tema de la corrupción es el que aparece en primer lugar con el 22,5% de las preocupaciones; seguido de la pobreza con 19,7%; y la educación con el 17,2%.

Gustavo Córdoba y Asociados.

 

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