Los domingos en Barrio Pueryrredón hay un perro que se lleva los aplausos en un espectáculo de circo. Rescatado de la calle, se convirtió en la estrella del show junto a su amo, el Payaso Lucky.

El Payaso Lucky y el perro estrella. Gentileza: Lucky and Tomy

Blondo y con una marca blanca distintiva en el cuello, Tomy  recibe al público con una gran movida de cola y sin perder de vista su babeada pelota amarilla. Es la estrella del show y lo sabe.

El perro y el Payaso Lucky se presentan en el Teatro La Chacarita y entre malabares y piruetas caninas, chicos y grandes suben a la pista para perderle el miedo al ridículo y llevarse una nariz roja de vuelta al asiento. Por su parte, Tomy juega y se divierte todo el tiempo, no puede dejar de hacerlo, hasta el punto que, cuando le toca ingresar a la escena, tiene la lengua larga de sed de tanto correr previamente con los chicos que fueron  a verlo.

Todos los espectadores parecen haber ido por él, por eso a pesar de su cansancio, está a la altura de la situación y la espalda de su amo payaso, lugar del cuerpo hasta donde saltará para bailar al ritmo de Infancia, la canción del Chango Spaciuk. Con destreza Tomy se moverá de un lado a otro y pasando por encima de Lucky, también brincará por el aire, tan alto como sea necesario, para atrapar la pelota.

“Todo es una historia de amor”, cuenta Lucky, o Edmundo Ferreyra (38) el hombre detrás de la nariz, que al terminar la función, aún transpirado, se sienta en el piso y conversa con ENREDACCIÓN, mientras los dos están tomados de mano y pata. “Sale a caminar unos 20 minutos diarios. No quiero que se canse, quiero que duerma y coma bien. También le hago masajes y lo elongo un poco”, dice sobre el entrenamiento “especial” del perro estrella. De contextura mediana, luce radiante sus cuatro años. Su amo maneja técnicas circenses, es profesor de teatro y también aprendió sobre educación canina.

Edmundo rescató a Tomy hace unos dos años, y medio año después comenzaron con el espectáculo. “Cuando lo recogí era  muy agresivo, ni siquiera podía estar con otros perros. Entonces, empecé a transformar eso a través del juego, el amor y la comunicación. Los perros de la calle atraviesan muchos traumas. Tomy es un perro rehabilitado”, explica sobre el pasado del can.

Lucky sale al escenario para hacer reír, y con dos objetivos extras: por un lado concientizar sobre la importancia de la adopción y tenencia responsable de perros callejeros; y por otro, a juntar el dinero que necesita para viajar hasta a Inglaterra para irse a vivir junto a su hija de un año y medio.

“La gente se sorprende de la conexión que hay entre nosotros, de las habilidades, de la energía de Tomy, que es muy obediente”, dice de su mascota y compañero de trabajo.

Mientras la conversación sigue, la estrella descansa. Se queda estirado al lado de su bebedero con agua, con sus orejas atentas. La función terminó y es, al fin y al cabo, un perro como cualquier otro.

PAYASO LUCKY Y TOMY, EL PERRO ESTRELLA

Es un show interactivo para todas las edades, asentado en las técnicas circenses donde el recorrido por distintas aventuras del Payaso Lucky encuentra la complicidad del público hasta llegar al momento más esperado: la aparición en escena del perro estrella, donde se produce un momento mágico.

Domingos de mayo a las 17 hs, en Teatro La Chacarita, Jacinto Ríos 1449, B° Pueryrredón.

 

 

 

 

dai.garciacueto@enredaccion.com.ar

@daigarciacueto

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación:afondo.enredaccion@gmail.com