El cabo primero que fue filmado mientras solicitaba y cobraba una coima fue pasado a situación pasiva. El hecho se registró a la salida de Villa Carlos Paz y se agrega a la larga serie de denuncias sobre el accionar irregular de la fuerza.

El uniformado que intervino en este episodio de corrupción fue el cabo primero Daniel Ludueña, que una vez conocido el hecho fue pasado a situación pasiva por el Tribunal de Conducta Policial. La sanción administrativa que recibió Ludueña implica que no puede trabajar, se le retira el arma reglamentaria y percibirá de modo parcial su salario. A la par, se le inició una investigación judicial por cohecho.

La filmación fue realizada con un celular por el acompañante que estaba sentado detrás del conductor del auto. Desde ese lugar se puede observar la cara del policía y del joven que manejaba y seguir su diálogo.

El material fílmico muestra con claridad cómo el policía le informa al conductor que deberá  multarlos “por pasar por el medio de los conos” y “por no poner la luz de giro”.

EL DIÁLOGO

-No tiene ninguna multa, ¿no?

-No, no tengo-.

“Ahí le explico la situación”, le dice el cabo. “Son dos tipos de infracción: una por pasar entre los conos y dos por no poner la luz de giro”.

Con el fin de forzar una situación para el cobro de una coima, le advierte que “cada acta de infracción de ésas, cuesta 5 mil pesos”.

Continúa diciéndole: “Imagínese si no le estaría arruinando las vacaciones y el paseo”, lanza el uniformado.

Pero sin que el conductor le pida nada, el policía continúa: “Serán perdonadas esas multas. Vamos a aprovechar que en la licencia de conducir no tiene nada”.

Lo que podía sonar como un aparente acto de compasión no es otra cosa que un anticipo de lo que está por venir: “Fíjese si tiene algo para dejarnos y lo dejamos continuar”, afirma.

El muchacho le advierte que no es mucho lo que pueden ofrecerle, a lo cual el policía responde: “No hay problema”.

“Dóblelo chiquitito, por favor”, es la última e insólita orden del uniformado, antes de ingresar su mano en la cabina del vehículo, retirar el dinero, y despedirse con un amable “gracias”.

“Fíjese si tiene algo para dejarnos y lo dejamos continuar”.

OTROS HECHOS

Recientemente, Martín Acosta, un asaltante, subió fotos tomadas en una oficina de la Jefatura, donde se lo ve usando una gorra de Policía. El hombre relató a ENREDACCIÓN que había estado allí porque lo habían llevado para organizar el asalto a un banco.

A fines del año pasado, fue detenido el segundo jefe de la comisaría de Villa Allende, Víctor Ariel Barrionuevo, a quien se acusa de participar de un robo en una fiesta donde había empresarios, funcionarios judiciales, abogados y políticos en barrio Cofico.

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