El conflicto de los maestros cordobeses podría quedar resuelto la próxima semana. Si bien el sector opositor de la conducción del gremio se opone, es probable que la mayoría oficialista se manifieste por aceptar la propuesta salarial. Aquí el detalle de una negociación compleja.

Reclamo docente. Las asambleas en las escuelas definirán la suerte de la propuesta salarial. (Archivo).

El gobierno de Córdoba y el gremio docente pudieron definir un extraño producto salarial para que los docentes discutan en las asambleas de base. La discusión será sobre la propuesta de un 20% de aumento de la masa salarial, más un 3,5% que los maestros dejarán de aportar a la Caja de Jubilaciones y que se sustituiría con un aporte gubernamental -algo que hasta el momento no estaría escrito en ningún documento- y un 1% correspondiente a material didáctico, que se paga con fondos nacionales. Total: 24,5%.

Si la inflación alcanzara ese valor, se pondría en acción una cláusula gatillo para seguir el índice de precios al consumidor.

Luego de esto quedan al menos dos temas sin resolver:

-Los descuentos de los días de paro, de los cuales el gobierno ya descontó cuatro, restando aún otros tres. Aquí, el máximo planteo oficial es terminar de hacerlo en cuotas. la UEPC rechaza esta idea y el asunto podría terminar en la Justicia.

-Y las deudas por las actas de 2015 y 2016, que pasarían al olvido.

Llevado al terreno político, un posible acuerdo tiene beneficios a tres bandas: La administración de Juan Schiaretti desactivaría un conflicto salarial complicado y que tiene costo político y social debido a la dimensión de la planta docente y al valor de la educación en la opinión pública; el gobierno nacional aislaría al SUTEBA de Roberto Baradel en territorio bonaerense; y el gremio docente cordobés lograría una salida decorosa a una medida de fuerza que en sus últimas expresiones había tenido peso relativo en la capital y escaso en el interior.

El conflicto docente es un conflicto testigo en el ámbito nacional porque es la primera gran paritaria salarial y ahí es donde la administración del presidente Mauricio Macri quiso dar una señal: 19,5% de aumento en la provincia de Buenos Aires y desarticular el ámbito nacional para la negociación. El arreglo del sindicato cordobés y del de Santa Fe le quitaría espacio a Baradel y CTERA en la demanda en las calles de un aumento mayor a esa cifra y sobre todo, el del mantenimiento de la paritaria nacional. Si esto finalmente ocurre, será una enorme victoria política y económica de Macri.

Observado desde otro lado del mostrador, revela que los maestros empujaron, pero con los descuentos por los días de paro la acción fue cediendo y tuvo potencia sólo en las movilizaciones. Visto así, no es el escenario del extenso paro a Raúl Alfonsín en los ’80, ni el de la Carpa Blanca que se extendió entre 1997 y 1999. Dicho de otro modo: la conciencia y el humor social no rompieron aún con el gobierno de Macri ni con sus políticas. Este es un mensaje por elevación a las fuerzas políticas de la oposición.

Lo sucedido en Córdoba indica que a la transferencia de ingresos de los sectores asalariados producida por los ajustes tarifarios de 2016 y los que están en curso, se le agrega en el sector docente, la posible consolidación de la pérdida de poder adquisitivo sucedida en 2016, que fue de alrededor de un 6%. Esto es así, porque es muy improbable que la inflación termine en 17% como planteo el Ejecutivo Nacional para 2017. El mínimo de los pronósticos de las consultoras económicas ronda el 21% para el corriente año. Por ahora, parece haber primado en los docentes la idea de preservar la mayor parte del salario, aunque se pierda algo.

Finalmente, el incremento que se propone otorgar la provincia está en línea con la media de incremento de la coparticipación que recibe, que fue de 22,6% en febrero. Sin embargo, escapa al esquema de un techo nacional de 19,5%. No es la primera paritaria provincial que se escapa de esa cifra, pero podría ser el primero de los tres grandes distritos en hacerlo, dado que en Santa Fe discuten sobre una pauta que va de 22 a 25 por ciento, similar a la cordobesa, pero que todavía no se firmó. Si esto ocurre, la herida de muerte será para la paritaria nacional. La lectura de este proceso, permite inferir, que el gobierno del presidente Macri desmonta gradualmente el modelo económico peronista-kirchnerista ligado al mercado interno, sin conflictos serios, y avanza, al menos por ahora, en la instrumentación de un modelo económico neoliberal sin que se le caiga el país en la cabeza.

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