Será la primera vez que se realice una audiencia en a que los vecinos podrán presentar pruebas. Denuncian que la planta de bioetanol de barrio San Antonio causa un “desastre” en la salud de las personas.

Una de las vecinas damnificadas. Foto: Mariano Paiz (Archivo).
Luminarias Río Cuarto

El Juzgado Federal N°3 a cargo de Hugo Vaca Narvaja fijó el viernes una nueva fecha para la primera audiencia en la causa por presunta contaminación contra la empresa Porta Hermanos, cuya planta de bioetanol se encuentra radicada en pleno barrio Parque San Antonio, al sur de Córdoba.

La fecha en la que se verán las caras los vecinos -autores del amparo que ya lleva cinco años de trámite judicial-, los representantes de la empresa y de los ministerios de Energía y Minería de la Nación, será el próximo lunes 7 de agosto.

Tal como adelantó hace un mes este medio, la audiencia será abierta al público y a la prensa, una modalidad que no encuentra antecedentes en nuestra provincia ante un amparo ambiental.

La audiencia estaba prevista para el 26 de julio. El cambio de fecha obedece a que el juzgado requiere la participación de la Analía Vaqueiro, Directora de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Energía de la Nación, quien no puede asistir a la primera convocatoria por encontrarse afectada a la feria judicial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En un comunicado, los vecinos exigieron “la solución inmediata ante el desastre en salud y seguridad que Porta Hermanos genera, y cuya legalidad ampara el Ministerio de Energía y Minería de la Nación”.

Ingreso a la planta de bioetanol de Porta Hermanos. Los vecinos impulsan el amparo ambiental. Foto: Mariano Paiz.

La forma en que se realizará la audiencia será toda una novedad. En un primer momento, la defensora pública Mercedes Crespi había solicitado hacerla en un espacio abierto, y no en la sede de tribunales federales, para que puedan participar más vecinos. Es que por primera vez en Córdoba, los vecinos podrán participar y presentar pruebas.

“En dos años nosotros vamos a estar muertos. Lo ideal sería que se reubiquen en el mismo tiempo que tardaron en instalar la planta: cuatro meses”, dice Silvia Cruz, vecina amparista.

El juez Vaca Narvaja ya realizó audiencias de conciliación en casos ambientales, como la llevada a cabo entre la Municipalidad de Córdoba y la empresa Dioxitek, que produce dióxido de uranio en la planta de Alta Córdoba. Llegaron a un acuerdo en el que se le permitió a la firma operar por dos años más, hasta que se instale en una nueva planta que se construye en Formosa. En ese caso, no había vecinos formando parte de la causa judicial.

“En dos años nosotros vamos a estar muertos. Lo ideal sería que se reubiquen en el mismo tiempo que tardaron en instalar la planta: cuatro meses”, dice Silvia Cruz, vecina amparista. El patio de su casa colinda con la planta. Su hija padece problemas respiratorios.

AÑOS DE ESPERA

En febrero de 2012, la empresa, con ayuda de capitales extranjeros, comenzó a elaborar bioetanol a base de maíz transgénico, un compuesto químico que surge de la fermentación del maíz y se usa como combustible. Algunos estudios previos hallaron en el ambiente del barrio residuos químicos de formaldehído, tolueno y xileno.

En marzo de 2015, el fiscal provincial José Mana archivó la primera denuncia de los vecinos contra la planta. El reclamo vecinal también rebotó en un principio en el fuero federal, ya que el juez Ricardo Bustos Fierros rechazó in limine el amparo ambiental. Recién en septiembre del año pasado, por unanimidad, la Cámara Federal de Córdoba ordenó reabrir la denuncia. Desde entonces, está a cargo de Vaca Narvaja, el magistrado que más avanzó.

Ahora, el expediente judicial ya acumula siete cuerpos, pero no hubo nunca una instancia de acercamiento entre las partes, ni siquiera una inspección ocular, medida que podría ser tomada por el juez luego del 7 de agosto.

Entre las pruebas aportadas por los vecinos hay un informe médico que relaciona el deterioro en la salud de la población con los químicos que emana la planta. Según el relevamiento realizado en octubre de 2016 y dado a conocer hace un mes, por la Red Universitaria de Ambiente y Salud de la Universidad Nacional de Córdoba y Médicos de Pueblos Fumigados, hay un alto incremento de casos de cáncer, principalmente de piel; abortos espontáneos; y malformaciones en recién nacidos. Al menos dos tercios de la población aledaña a la planta padece algún tipo de enfermedad respiratoria y de piel, que se conoce como síndrome de sensibilidad química.

El estudio indica que 60 por ciento de la población tiene algún problema respiratorio. El 57% de los niños entre 6 y 7 años padece asma o usa broncodilatador, mientras que el promedio en la ciudad de niños con asma es de menos del 15 por ciento.

“Desde que está esta fábrica, los niños están naciendo con malformaciones. O tienen problemas respiratorios”, explicó Medardo Ávila Vázquez.

La ciudad de Córdoba presenta una tasa del 1,6 por ciento de malformaciones, en la zona analizada se observa un 28 por ciento de situaciones de este tipo. “Desde que está esta fábrica, los niños están naciendo con malformaciones. O tienen problemas respiratorios”, explicó Medardo Ávila Vázquez, al presentar el trabajo. “El grupo de enfermedades menores, forman un síntoma llamado síndrome de sensibilidad química. Este barrio está enfermo”, sentenció. Ese síndrome crónico es padecido por dos tercios de los vecinos del barrio.

 

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com