El gobierno nacional se propone gobernar entre siete y quince provincias en las elecciones de 2019, además de garantizar la reelección de su jefe Mauricio Macri. En Buenos Aires dicen que el candidato a gobernador será el ex árbitro Héctor Baldassi.

El diputado nacional, Héctor Baldassi. El presidente confía en ganar Córdoba en 2019. Foto: Sebastián Salguero / Archivo.
Municipalidad de Río Cuarto-Parque Sarmiento

El 2019 empieza a jugarse ahora. El gobierno nacional imagina un escenario favorable a sus políticas y liderazgos y piensa proyectarlo con imagen PRO a todo el país. El primero que lo sufrirá será un amigo de la casa: Juan Schiaretti. Los operadores del presidente admiten que “fue el primero en sintonizar con las políticas de cambio, pero donde nosotros podamos ganar, vamos a intentar hacerlo. Siempre es mejor alguien propio, que cualquier aliado por amigo que sea”. Schiaretti lo sabe y por ahora apuesta a su figura y a la obra pública como salvavidas de su futuro político. Sigue convencido de que en 2017 perdió porque la sociedad siguió votando entre Mauricio Macri y la ex presidenta Cristina Fernández, pero que en 2019, a la hora de elegir gestiones, su gobierno será premiado. Por ahora es pura fantasía.

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En la Casa Rosada el encargado de organizar la conquista de las provincias es el jefe de Gabinete Marcos Peña. La avanzada en Córdoba con Héctor Baldassi como primera idea para liderar la boleta de Cambiemos tiene el punto a favor del feeling del ex árbitro con los cordobeses, pero en contra se alineará una parte importante de los radicales, empezando por el intendente de la ciudad de Córdoba, Ramón Mestre. Además el sector alfonsinista que se referencia en Carlos Becerra y Dante Rossi también jugará por su propio andarivel. Todo indica que quien deberá jugar un papel de unidad es el diputado nacional, Mario Negri, a quién muchos ubican por encima del escenario cordobés, más cerca del presidente. Obviamente, el sector del ministro de Defensa Oscar Aguad no va a confrontar con el PRO ni con Macri. Mientras que el ex embajador en Ecuador Luis Juez, más allá de sus pretensiones personales, resultó muy golpeado con el incidente que lo eyectó de la embajada, su último destino político. En principio, es improbable que tenga posibilidades ciertas de disputar el primer lugar en la lista de Cambiemos. Está claro, que la palabra del presidente será difícil de contradecir para casi todos los actores. Hasta ahora, los únicos que se animaron a llevarle la contra han sido los alfonsinistas, pero habrá que ver si el hijo del ex presidente, Ricardo Alfonsín, juega o no un papel más activo en el territorio nacional para dotar de volumen político a sus seguidores provinciales. Este fin de semana, el ex diputado nacional bonaerense reclamó a la conducción radical que rechace una eventual privatización de Transener.

Para el oficialismo nacional están de su lado dos factores: el ejercicio del poder, en el que ha resultado sumamente eficaz,  y en la consolidación de un sujeto social afín al proyecto neoliberal y el liderazgo del macrismo.

Para el oficialismo nacional están de su lado dos factores: el ejercicio del poder, en el que ha resultado sumamente eficaz,  y en la consolidación de un sujeto social afín al proyecto neoliberal y el liderazgo del macrismo. Ése contexto condiciona tanto a Schiaretti como a los opositores de la UCR. Por esa razón, “los coroneles” macristas se aprestan a tomar casi todas las candidaturas relevantes de Cambiemos y a dejar a sus socios radicales en una clara inferioridad respecto a 2015, el año en que se inició el acuerdo.

María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri. Foto: Presidencia de la Nación.

De este modo, el “Big Three” que componen Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, es invencible en este contexto. Le sigue en potencia electoral, la diputada chaqueña por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Elisa Carrió. Una especie de reservorio electoral. Ellos garantizan el triunfo en el país, la provincia de Buenos Aires y la capital argentina, el centro de gravedad político. Sobre todo, si su adversario es sólo Cristina Fernández de Kirchner. Mientras el peronismo no encuentre un liderazgo sustitutivo y unitario o no aparezca una situación crítica en el plano económico, este escenario se mantendrá sin grandes cambios.

Sí, han comenzado a producirse reacomodamientos en el centro de poder: todo preanuncia una disputa de alto voltaje entre Rodríguez Larreta y Vidal por la sucesión de Macri en 2023. Los movimientos de uno y otro buscan producir aliados estratégicos rumbo a ese momento. Por ejemplo, en esa línea hay que leer la fuerte oposición de Martín Lousteau en la legislatura de la capital argentina. Dicen los que conocen los entuertos del PRO, que allí hay conexiones con la gobernadora.

“Todavía no decidí, falta. ¿Para qué vamos a estar diciendo ahora lo que voy a hacer dentro de dos años?”, le respondió Vidal a Mirtha Legrand el domingo pasado en el ciclo de los almuerzos, que en el verano se hacen desde Mar del Plata.

“Todavía no decidí, falta. ¿Para qué vamos a estar diciendo ahora lo que voy a hacer dentro de dos años?”, le respondió Vidal a Mirtha Legrand el domingo pasado en el ciclo de los almuerzos, que en el verano se hacen desde Mar del Plata.

Otro que se alinea contra los CEOs de Rodríguez Larreta -a quien los operadores sindican como el verdadero jefe detrás del trono-, es el economista desplazado de la cartera de Hacienda: Alfonso Prat Gay. Y si está contra Rodríguez Larreta está más cerca de Vidal.

Macri jugó a favor de Vidal para que recupere recursos coparticipables para desarrollar su gestión en la provincia de Buenos Aires. La estabilidad de ella, es la estabilidad de él. Pese a ello, el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no apareció nunca apoyando la demanda de la gobernadora ante la Corte Suprema.

Todos estas movidas de ajedrez serán posibles en tanto y en cuanto los cambios estructurales no se encuentren con dificultades en el frente externo de la economía o en la conformación de un nuevo sujeto político colectivo capaz de reencauzar la energía social del proyecto populista. El río, por ahora, va.

LAS PROVINCIAS QUE QUIERE EL PRESIDENTE

-Preservar las que gobierna: Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Jujuy, Mendoza y Corrientes (se renueva recién en 2021).

-Cuentan como seguras a Córdoba y Santa Cruz (Eduardo Costa)

-Anotan con posibilidades a: La Pampa; Neuquén; La Rioja; Entre Ríos; y Santa Fe ( y aseguran que en ese distrito, tienen el candidato para destronar a los socialistas en Rosario: Roy López Molina).

-Creen que es posible derrotar al PJ si se dan algunas condiciones en: San Luis, Chaco y Salta.

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