Lo asegura el sacerdotes Mariano Oberlín en relación al rechazo de la Iglesia Católica a su uso. Aborto, celibato, y fe son algunos de los temas que aborda en esta segunda parte de la entrevista que concedió a ENREDACCIÓN.

El sacerdote Mariano Oberlín. (Foto: Mariano Paiz).

Mariano Oberlín asegura que no está a favor de despenalizar el aborto, salvo que le demuestren que el embrión no es una vida humana. Admitió que alguna vez pensó en dejar los hábitos “por el celibato y por cuestiones sociales”, pero que nunca le flaqueó la fe. “Me costó entender” las problemáticas de la identidad de género, confesó. “Hoy les digo: si sos feliz, metele”.

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¿Cómo se lleva con el celibato?

Desde el momento en que entré al Seminario sabía que era una condición. No me gusta renegar, ni decir que me obligan: Entré libremente y si no me hubiera gustado, podría haber salido. Sí creo, que debería ser libre, porque de hecho es una cuestión  disciplinaria.

A diferencia del cura José “Quito” Mariani, que rechazó y militó en contra del celibato, ¿Usted lo acepta?

Lo acepté, pero me parece que debería ser libre. No es esencial al sacerdocio. Lo esencial al sacerdocio es la celebración de la unidad, convocar a la comunidad en torno a la palabra y trabajar para la construcción del reino, celebrando los sacramentos como un modo de expresión comunitaria. Ahora, el celibato no está incluido como cuestión esencial. De hecho, las iglesias ortodoxas no lo tienen y la Católica Apostólica Romana de rito ortodoxo, que están en comunión con el Papa, tampoco tiene el celibato. Creo que hoy estamos cada vez más maduros para discutirlo.

¿Qué tipo de sermones hace en las misas? ¿Es de hablar de inequidad, de la problemática social…?

En general, siempre al Evangelio lo leo desde ese lugar y hay gente que se cansa y pide algo más espiritual. Pero trato de vincularlo a una posición concreta. Trato de plantear ideas, pero no tan ligadas a un pensamiento ideológico. La iglesia es preciosa en un montón de aspectos y muy jodida en otros. Trato de quedarme con lo que me parece más lindo y vivirlo así. Si planteás alguna cuestión de clase, capaz que algunos se empiecen a embolar, te van a acusar con el obispo, y esas cosas. No hace falta decir “capitalismo” o “socialismo” para decir que Jesús armó una comunidad donde todos ponían todo en común. Si yo relato los Hechos de los Apóstoles en el Capítulo 2, que dice que los  primeros discípulos ponían todo en común y repartían de acuerdo a las necesidades, estás planteando lo mismo que el socialismo pero desde la Biblia.

¿Alguna vez pensó en dejar los hábitos?

Y… alguna vez me ha pasado, por alguna crisis profunda. Pero nunca lo pensé seriamente, de hablarlo con el obispo.

¿Por el celibato, por una crisis de fe…?

Por el celibato y por cuestiones sociales, por dedicarme más a lo social desde otro lugar. Por cuestiones de fe no, te diría que soy medio ingenuo con la fe.

¿Es muy creyente?

Sí, no tanto en lo religioso, sino en Dios. Hay cuestiones rituales que no me dicen demasiado, otras que sí. Dar misa a mí me hace bien. Pero si yo no creyera en Cristo, no sé qué estaría haciendo con mi vida.

Tengo la teoría de que mientras más arriba llegan los curas, menos creen. Incluso que el Papa ya no cree en Dios. ¿Es así?

No, no depende tanto de los cargos, aunque algo puede influir, sino de las personas. Sí creo que hay personas que se dedican a hacer carrera. No soy nadie para juzgar la fe de otro, pero (en ese caso) la motivación primaria no sería la fe. Tipos como (Enrique) Angelelli y como (Oscar Arnulfo) Romero llegaron a obispos y creo que conservaron la fe. De hecho ellos siempre hablaban de Cristo como quien los sostenía en su opción política y social.

¿Hay que despenalizar el aborto?

Esa es una de las cosas que creo nunca voy a poder mirar desde otro lugar y no por una cuestión religiosa. Lo digo sabiendo que voy a recibir un montón de críticas: creo que no. Si alguien me pudiera demostrar que lo que se aborta no es una vida humana, entonces yo diría que sí. Yo no puedo ver una discontinuidad entre ese embrión y el niño que nace después. En mi vida he intentado pelear por los más débiles, y creo que son débiles los niños que están en la panza de la madre. En temas como el preservativo, me parece una boludez que la Iglesia siga planteando cuestiones en relación a eso.

Si alguien me pudiera demostrar que lo que se aborta no es una vida humana, entonces yo diría que sí, que lo apoyo”.

¿Casas parejas homosexuales?

No he casado, pero sí he dado bendiciones. El casamiento es un acto legal y seria mentiroso si tomara una ley que no es mía para hacer un acto que es ilegal para la institución. Si yo caso a dos personas del mismo sexo, estaría mintiéndole a ellos porque ese acto sería nulo. Darle una bendición, no tengo ningún problema.

¿Cuál es tu mensaje para las personas transgénero y travestis o que cambian su identidad sexual?

Al principio me costaba realmente mucho entender esto, soy totalmente honesto. Sin embargo, con el tiempo me he encontrado con gente que es feliz viviendo en ese lugar, con gente que me ha explicado cuestiones que nunca había podido ver, y hoy digo, si sos feliz, metele.

VER “LOS NARCOS ESTÁN ENOJADOS CON MI VUELTA AL BARRIO”.

¿Cuál es tu principal crítica a la Iglesia como institución?

Quizá cierta rigidez en cuestiones en las que me parece no nos tendríamos que meter. En todo caso, aconsejar. Dios quiere la felicidad del hombre. Al principio lo sufría mucho, me costaba, pero luego fui conociendo otras instituciones, políticas, sociales, de derecha y de izquierda, religiosas también. Me he encontrado con iglesias evangélicas preciosas y con otras que son mucho más retrogradas que la Católica, igual en la izquierda política. Rigidices, obsesiones, modos de destrozar libertades, hay en todas las instituciones.

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