Así lo aseguró ayer Nicolás Massot. También afirmó que más allá de la discusión por quién debe encabezar la lista de diputados nacionales (el PRO o la UCR), "se trata de que Cambiemos gane la provincia de Córdoba como lo hizo en 2015".

El jefe del bloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Nicolás Massot, dijo que las tarifas de la EPEC suben porque la Provincia no destina parte de los “fondos extraordinarios” que recibe de la Nación a “acompañar” los costos de la empresa energética  y le pidió “eficiencia” al gobierno de Schiaretti.

Cuestionó  “en general” la aplicación del 2 por 1, sin diferenciar delitos comunes de crímenes de lesa humanidad y pidió “no politizar tanto (el fallo de la Corte Suprema) porque el rechazo debe ser a la liberación prematura de todos los delincuentes. No queremos ninguna medida garantista”.

En relación al armado de las listas de Cambiemos en Córdoba, envió un mensaje a la UCR, con quien el PRO disputa el encabezado y la distribución de los primeros lugares: “El PRO es un partido en ascenso que hoy le discute de igual a igual a la UCR prácticamente en cualquier territorio, y creo que eso es lo que tiene que reflejar la lista de candidatos”, remarcó el diputado cordobés.

Muy crítico del peronismo, Massot avizoró buenos resultados electorales nacionales para Cambiemos en octubre, basados más en convicción política del electorado que en resultados de la economía, de la que admitió no está  respondiendo como el oficialismo esperaba.

¿Qué opina del fallo del 2×1 de la Corte, que benefició a los represores de la última dictadura?

Más que mi opinión, para no meterme en el plano jurídico, mi deseo es que hay que desterrar de la Argentina la impunidad, y consolidar en la Argentina un sistema más rápido, más eficiente, que le de las garantías a las víctimas y no a los victimarios, y en ese sentido la crítica y el rechazo es al 2 por 1 en general: no lo quiero para represores, pero tampoco lo quiero para violadores, homicidas o secuestradores. Me parece que no debemos politizar tanto el rechazo porque el rechazo debe ser a la liberación prematura en general. Puede haber agravantes, pero me parece que hay un amplio consenso en el arco político, de que no queremos ninguna medida garantista en un país donde semana a semana nos vamos asustando más por el índice de homicidios y violaciones. Y todas las fallas del sistema judicial terminan funcionando como agravantes.

No queremos ninguna medida garantista en un país donde semana a semana nos vamos asustando más por el índice de homicidios y violaciones.

¿Para usted no hay diferencia entre un delito común y uno de lesa humanidad?

Absolutamente, hay diferencias, sobre todo diferencias en las cosas en las que la propia Justicia los diferencia. Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles porque la Argentina adhirió constitucionalmente al Pacto de Roma; ahora respecto de la liberación anticipada, me parece desviar el argumento. No hace falta que discutamos si es para delito de lesa humanidad o no, no lo queremos para nada. No queremos liberación anticipada. Si alguien está con prisión preventiva, es porque está sospechado de cometer un delito no excarcelable, que es grave. La crítica es a la institución, si terminamos circunscribiendo a una cuestión solamente de lesa humanidad, estamos dejando afuera, o adentro de este beneficio, delitos que son mucho más habituales que los de lesa humanidad. Porque afortunadamente en Argentina ya no existe más la posibilidad de que esto vuelva a ocurrir, el Nunca Más es generalizado. Pero todos los días aparece gente muerta o violada, y esos son los problemas de la actualidad. Soy totalmente crítico de la Justicia, porque si esto ocurre o ocurrió es porque tenemos miles y miles de presos que han cometido todo tipo de delitos que están en prisión preventiva porque las condenas no llegan, y eso es un déficit tremendo del Poder Judicial. Allí tenemos que apuntar también la crítica.

Los diputados Alex Ziegler, Nicolás Massot (mateando) y Mario Negri en el Congreso Nacional.

¿El oficialismo impulsará alguna iniciativa legislativa para intentar derogar o retrotraer o modificar las consecuencias del fallo por la causa Muiña?

Pienso que sí, que va a iniciar en el Senado. Todavía no hablé con (el presidente del Senado, Federico) Pinedo, no he visto el proyecto, pero entiendo que sí. Va a ser en la dirección de evitar que los fallos proliferen.

¿Y habrá alguna decisión para con los jueces que firmaron el fallo en mayoría, como iniciar revocatoria o juicio político?

No lo puedo saber, pero no creo que lo haga el oficialismo.

¿O sea que hasta ahora, el oficialismo ha hecho declaraciones en contra del fallo, pero no va a hacer nada para retrotraer la situación?

A mí me parece que sería de una gravedad absoluta remover jueces por un fallo. Las causales de juicio político no es si estamos de acuerdo con un fallo o en desacuerdo, es la impericia. Acá en todo caso lo que se tiene que probar para hacer algo así es que los jueces obraron mal.

La mayoría de los juristas consideran que el voto de la mayoría no se ajusta a derecho.

Pero hay cosas que no se dicen. En 2013 hubo un caso similar, pero los profetas del silencio no dicen nada. Yo digo que algo de asidero jurídico debe tener el fallo. Lo que tenemos que hacer es tratar de evitar que una ley derogada (por las del 2×1) siga generando este tipo de antecedentes. Pero la solución final es que los jueces trabajen y condenen, porque si esto ocurre es porque sigue habiendo prisiones preventivas de décadas.

¿Le sirve o no le sirve este fallo de la Corte al Gobierno, le es funcional o disfuncional?

No le sirve el país, no lo leo en clave de gobierno porque esto es independiente a lo que diga o haga el gobierno. El gobierno ha marcado de manera clara su política judicial criminal y de derechos humanos y esto es un fallo de un poder independiente.

¿Pero no cree que hubo un caldo de cultivo, con actitudes negacionistas por parte de funcionarios del gobierno, o calificando de “guerra sucia” a lo que fue Terrorismo de Estado, o resucitando la teoría de los dos demonios?

Yo no estoy de acuerdo. La única apología de violencia política que se me viene a la cabeza fue la que hizo (la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe) Bonafini con todo el Frente  para la Victoria en un palco, reivindicando el terrorismo de Montoneros. No escuché ninguna otra, y creo que este gobierno ha ratificado la política respecto a los juicios.

EN CÓRDOBA

¿Cómo avanza la negociación por las listas legislativas de Cambiemos?

Los preacuerdos más importantes (entre el PRO y la UCR) son los de ratificar la voluntad de volver a ganar en la provincia, no solo este año, sino ir por la Gobernación en 2019.  Como ocurre en todos los partidos, y también está ocurriendo en Unión por Córdoba, es respecto de los nombres, pero hay tiempo, y lo normal en todo proceso electoral es que a seis semanas (del cierre de listas) exista un poquito de incertidumbre con los nombres de la lista.

“En la lista en Córdoba, se trata de ver quien expresa mejor para encabeza los valores que queremos poner en la campaña”.

La puja es por el primer lugar de la lista y por la distribución de los tres puestos siguientes. ¿El PRO va a encabezar?

Lo estamos discutiendo, planteando las ventajas de los dirigentes de Cambiemos. En este caso no es por partido, el partido es Cambiemos, no PRO ni radicalismo. Se trata de ver quien expresa mejor para encabezar los valores que queremos poner en la campaña.

Diego Mestre dijo que la UCR es quien debe encabezar la nómina, porque es el partido que más representación territorial pone en juego, con tres bancas.

Son visiones, la respeto. Siempre planteamos que si lo que tiene que permanecer es el  estatus quo, no estamos  respetando lo más importante que es la voluntad de la gente. La gente va cambiando: PRO es un partido en ascenso que hoy le discute de igual a igual a la UCR prácticamente en cualquier territorio, y creo que eso es lo que tiene que reflejar la lista de candidatos. El partido del presidente es Cambiemos, por eso es un error plantear la discusión en términos partidarios. Se trata de que Cambiemos gane la provincia de Córdoba como lo hizo en 2015.

¿Se puede evitar la interna o es una obligación evitarla?

El presidente nos ha pedido evitarla, pero a veces unas PASO competitivas reflejan inexorablemente la voluntad de la gente que es lo que tenemos que tener en cuenta para ganar las elecciones.

El presidente (Mauricio Macri) nos ha pedido evitar la interna.

EL COSTO DE LA ENERGÍA

¿Cree que el costo de la energía en Córdoba es responsabilidad de la EPEC, como dijeron los industriales en relación a la factura de la luz? ¿O es un tema de aumento tarifario a nivel nacional?

Creo que al igual que ocurre con otros servicios públicos con toda la carga fiscal de distintos niveles, esta nueva etapa que arrancó para Córdoba, con un Estado nacional que la apoya como nunca antes y que le permite tener una soltura financiera que Córdoba no podría tener de otra manera, tiene que verse reflejado también en la distribución de las distintas responsabilidades. Si el gobierno nacional, parte de lo que gira a las provincias, lo tiene justamente reduciendo subsidios, tal vez Córdoba debería tener eso más en cuenta y utilizar parte de esos fondos extraordinarios que va recibiendo para menguar el efecto que tiene EPEC sobre la tarifa. Córdoba tiene una distribuidora eléctrica provincial, en muchos sectores del conurbano eso no ocurre, y entonces es el primer responsable de los aumentos.  El gobierno nacional lo único que hace es quitarle subsidios a las empresas como EPEC, entonces  la que sube las tarifas es la EPEC, no el gobierno nacional. La Provincia debería definir que si no tiene más el subsidio del Estado nacional, porqué en lugar de recibirlo como subsidio, lo recibe como fondo directo de obra o discrecional. Debería mostrar más efectividad y utilizar parte de esos fondos para acompañar los aumentos de tarifa que insisto los establece la Provincia.

Pero el gobernador Juan Schiaretti asegura que las tarifas aumentan porque continúa la asimetría en la distribución de subsidios que reciben los distritos, y que Buenos Aires y el conurbano son más beneficiadas.

Yo lo comparto, y de hecho este gobierno al revés de los del Partido Justicialista a los que pertenece el Schiaretti y que muchas veces ha apoyado, se ocupó exactamente de eso. Empezamos un camino donde la brecha es cada vez menor hasta que converjan. Córdoba es una de las provincias más favorecidas, justamente por haber sido la más desfavorecidas en el gobierno anterior.

Massot con Emilio Monzó (Cambiemos) y Héctor Recalde (FPV).

¿Qué tono cree que tendrá la campaña de octubre en Córdoba, con las buenas relaciones entre Schiaretti y Macri, pero al mismo tiempo con intereses políticos muy divergentes entre el PJ y Cambiemos?

Habrá que ver qué candidato presenta Unión por Córdoba, ver si es más acorde al acompañamiento al gobierno nacional que ha mostrado Schiaretti todo este tiempo, donde ha ratificado prácticamente todas sus medidas, con lo cual es difícil verlo criticar con coherencia. O si el candidato es De la Sota con un discurso más crítico. Va a depender de eso.

¿Con una economía que no está dando los resultados que el gobierno prometió, Cambiemos apuntará al voto más político e ideológico para enfrentar las elecciones de octubre?

Creo que si bien todos compartimos el análisis de que nos gustaría ver a la economía un poco más dinámica y resultados más rápidos de lo que están llegando, la gran mayoría comparte que si bien el presente para mucha gente está duro, se comparte el camino, se cree que ésta es la dirección acertada. Al voto de octubre lo veo más asociado a las expectativas de que efectivamente los resultados están llegando y van a llegar con más fuerza, que a una mera evaluación de resultados de los dos últimos años. Así que soy optimista. Vamos a tener éxito en las mismas provincias que ganamos en  2015, que son las provincias grandes del centro del país, y obviamente agrego Jujuy y Corrientes. También agregaría Santa Cruz porque ha quedado de manera muy flagrante el fracaso del Frente para la Victoria en una provincia que desafortunadamente para los santacruceños no gobernaron doce años sino casi treinta.

Vamos a tener éxito en las mismas provincias que ganamos en  2015, que son las provincias grandes del centro del país, y obviamente agrego Jujuy y Corrientes. También agregaría Santa Cruz.

Hay datos estructurales como que el Coeficiente de Gini muestra más desigualdad que hace dos años. ¿Es un tema de tiempo en el gobierno o se trata de un modelo económico equivocado?

El que fue un modelo equivocado fue el que planteaba por un lado un discurso populista y demagógico de extensión de derechos, cuando por otro el esquema de financiamiento de Estado corrupto fue la emisión monetaria que generó inflación, que es el impuesto a los pobres. Esa fue la forma que tuvo el kirchnerismo de plantear este modelo que lo único que se ponía como objetivo era  mantener el poder a como dé lugar. No se planteó un país más justo y más equitativo, ni un crecimiento a largo plazo. Se planteó un cortoplacismo que lo solidificara en el poder. Le pagamos al Club de Paris y al Fondo Monetario Internacional en efectivo con la plata de los jubilados y la que recaudamos por la inflación que le cobrábamos al 30% de pobres que ya existían y al 30% de trabajadores que no acceden a un trabajo formal. Cambiar ese modelo por supuesto que tiene momentos traumáticos como el año pasado, que fue el más difícil de esta gestión y de este nuevo modelo. El segundo año más difícil fue este segundo que estamos transcurriendo. Octubre va a marcar un punto de inflexión que va a terminar de sepultar los fantasmas del pasado, los fantasmas de un gobierno no peronista; va a disipar todo tipo de dudas sobre si (este gobierno) termina o no termina su gestión,  eso va a pasar a la historia. (El presidente Mauricio) Macri va a pasar a la historia como el primer presidente no peronista en terminar su mandato y ser reelecto en casi 90 años, y eso va a consolidar una nueva etapa de la Argentina, donde se verán las bondades de un modelo que vuelva a insertar a la Argentina en el mundo.

Ha marcado varios problemas graves del anterior gobierno, que son reales, pero no ha mencionado que el actual gobierno no logra hacer que la economía salga de la recesión, ni bajar la inflación, que se ha endeudado muy fuertemente en poco tiempo y que mantiene un déficit fiscal alto, solapado por el blanqueo de capitales…

Voy por parte: por supuesto que en 16 meses no vamos a mostrar resultados ni remotamente similares, por más que sean mejores, que los que acabo de relatar, que fueron resultados de 12 años de peronismo kirchnerista y de 33 años en los cuales el peronismo gobernó 24 en sus distintas formas. Dennos a nosotros 12 años y van sentir un país absolutamente distinto. En segundo lugar, la inflación sigue alta, (pero) está en casi la mitad de lo que nos entregaron, y bajando. Y seguirá bajando, en la medida que siga bajando el déficit fiscal. Por supuesto que optamos por un camino gradual, porque el estancamiento que es de hace seis años, hace difícil que se ajusten gastos sin crecimiento. Hemos logrado que se detenga el estancamiento y que se vuelva a crecer, para ir licuando los gastos excesivos y ajustando los innecesarios como los subsidios a la energía. En relación a la toma la deuda, por el gradualismo el déficit baja, pero no desaparece. El déficit existe hace nueve años, nosotros llevamos uno, los otros son del Frente para la Victoria que en su último año estuvo en el 6,9%, casi 50% más alto que el del año pasado, el primero nuestro. La diferencia es cómo se financia. El kirchnerismo se financiaba con inflación. Nosotros decidimos cortar con la emisión para eliminar la inflación y sustituirlo por deuda.¿ Quién paga la deuda? La pagan varias generaciones, no solo la actual, y quienes más tienen, porque se paga con impuestos. Los impuestos los pagan más quienes más tienen. Esos son los dos modelos, fíjate quien es más populista y más nacional y popular en todo caso: si financiarte con los pobres en un país con 30% de pobreza, o con las clases medias y medias altas, que son las que más impuestos pagan, y distribuirlo en varias generaciones. Me quedo con la segunda.

La diferencia el kirchnerismo y nosotros, es cómo se financia el déficit. El kirchnerismo se financiaba con inflación. Nosotros decidimos cortar con la emisión para eliminar la inflación y sustituirlo por deuda.

¿Y por qué, pese a todo, el talón de Aquiles político de Cambiemos es que mucha gente cree que gobierna para los ricos?

No es el común de la gente, no lo dicen las encuestas que manejamos nosotros. Las encuestas  dentro de un universo kirchnerista puede ser, pero afortunadamente eso es un 20% de la población nacional, y en la provincia de Córdoba es mucho más marginal.

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