Algunos como el Tafirol o la droga T4, que se utiliza para tratar patologías relacionadas con la glándula tiroides, aumentaron más de 100% en un año y medio. La información fue revelada en un plenario de las comisiones de Salud y Comercio de la Cámara de Diputados de la Nación.

El ex ministro de Salud Ginés González García, y las diputadas Gaillard y Mazure. (Foto Gentileza).

La responsable del área del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), Alejandra Clemente, admitió ayer, ante el plenario de las comisiones de Salud y Comercio de la Cámara de Diputados de la Nación, que “no hay herramientas en el IPC para realizar control de precios, sino que desde allí se mide la evolución de precios de algunos medicamentos que forman parte de la canasta. En ese sentido puedo  decirles que desde abril de 2016 a abril de 2017 hay un incremento del 32,4% de los medicamentos medidos, mientras que el valor total del IPC (la inflación) fue del 27,5%”. Esto es, una diferencia de 4,9%.

Por su parte, la farmacéutica Gabriela Bes, del Observatorio de Precios de Medicamentos y miembro de la ADEF (Asociación de Empleados de Farmacias), denunció desmedidos aumentos de precios que superaron ampliamente la inflación, los aumentos salariales, y las jubilaciones, pensiones y asignaciones. Presentó una serie de ejemplos para sostener sus dichos: “Entre noviembre de 2015 y mayo de 2017, entre otros medicamentos, se produjeron los siguientes aumentos: Actron, 67%; Tafirol, 130%, Pervinox, 86%; Aspirineta 224%; Bayaspirina 153%; Anapril 86%; y T4 106%”.

A su vez, el ex Ministro de Salud, Ginés González García, que fue uno de los invitados a la reunión, afirmó que “el medicamento es el instrumento terapéutico que más usan los médicos. Y pese a que siento un gran respeto por la industria farmacéutica, pienso que debe haber un Estado que regule, porque el medicamento no tiene precio”.

Expresó además que “se necesita más y mejor regulación estatal, y el PAMI es determinante para contener los precios. En ese sentido, es útil la política de establecer un precio de referencia atado al sistema de seguridad social, y a la vez, reconstituir los sistemas de provisión pública de medicamentos a todo el país con políticas como el Remediar, que hoy lamentablemente está bastante desarticulado, ya que pasó de proveer 45 millones de tratamientos repartidos a diciembre de 2015, a 26 millones de tratamientos en 2016. Este es un tema muy serio porque afecta a unos 15 millones de argentinos que, cualquiera sea el precio de los medicamentos, no pueden acceder a ellos”.

Finalmente, la titular de la comisión de Salud, la diputada nacional, Carolina Gaillard (FpV, Entre Ríos), señaló que “queremos saber por dónde pasa el aumento desproporcionado de los precios de los medicamentos; y cuáles son las políticas de control que se llevan adelante desde el Poder Ejecutivo Nacional, ya sea desde la Secretaria de Comercio u otras áreas. Lamentamos que la Secretaría de Comercio haya respondido por nota que no corresponde a su competencia el control de precios. (…) Los medicamentos no son un bien de mercado, sino un bien social y por eso el Estado tiene la obligación de garantizarle a la población el acceso a los mismos”.