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“La Superball”: una historia nacional a la que no se le dio pelota

Lunes 28 de Septiembre de 2020

“La Superball”: una historia nacional a la que no se le dio pelota

“No nos interesa”, le respondieron desde la FIFA a Kicalo Polo, el nieto de uno de los creadores de la Superball, el invento que cambió el fútbol para siempre. En Argentina, también es una historia un poco olvidada. Sin embargo, sucedió en Bell Ville en los años ´30, donde tres amigos, Luis Polo, Antonio Tossolini y Juan Valbonesi, cambiaron el tiento y el cuero que cerraba la pelota, por la válvula moderna y la costura invisible. “Si nos hiciéramos cargo de este acontecimiento, seguramente estos inventores serían un monumento nacional”, cree Agustín Sinibaldi, director del documental de La Superball.

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A días del estreno, cuenta que lo sorprendió que, incluso en la misma Capital Nacional de la Pelota de Fútbol, las nuevas generaciones desconocen los detalles de este hecho. “Probablemente porque la historia no es de triunfos. Tiene algo de sabor a derrota”, piensa el realizador hincha de River.

Manula

Sinibaldi desembarcó en la ciudad cordobesa en 2017 junto al grupo de VacaBonsai, la productora audiovisual comunitaria a cargo de la película. La intención inicial fue reconstruir los orígenes de la pelota revolucionara, pero a medida que avanzaba el proyecto, se convirtió en un documental sobre la identidad de Bell Ville. “No es solo la historia de la pelota, es la de las fábricas, de las cosedoras. Además, es sobre la ciudad y su ritmo”, y asegura que el montaje fue el momento más complicado del proceso. A lo largo de los sesenta minutos que dura la filmación, cuentan con testimonios de diferentes personajes, entre ellos Mario Alberto Kempes, el jugador Campeón Mundial ‘78 y otro  orgullo bellvillense.

Agustín Sinibaldi. El realizador audiovisual recuerda pasar viajando por Bell Ville y ver en la ruta los puestos que venden pelotas. Foto: Gentileza.

¿Por qué te interesaste en esta historia?

Una primera motivación es cómo nos relacionamos como sociedad con el futbol. Por un lado está el fútbol de la tv, de los grande equipos, y por otro, el día a día en los pueblos. Esta historia sintetizaba esa tensión. La superball podría haber sido algo que perdure en el tiempo, algo que se hubiera podido capitalizar y, como argentinos y cordobeses, vanagloriarnos, pero eso no pasa. Era una historia olvidada y enterrada por las grandes corporaciones del fútbol mundial.

¿Por qué la FIFA no reconoce el invento?

No les interesa saber. Fundamentalmente creo que esto se debe a presiones de las grandes marcas y los negocios vinculados del fútbol.

Más allá del reconocimiento internacional, ni siquiera tenía reconocimiento  nacional. Recién en 2017 la Cámara de Diputados declaró a la ciudad como la Capital Nacional de la Pelota de Fútbol. Es una historia olvidada en todos los planos. Ni siquiera los cordobeses la tienen muy presente. Por suerte, los bellvillenses aún la tienen fresca. Y eso que son pueblos ultra futboleros.

¿Por qué quedó en el olvido?

Los inventores perdieron la patente. La patentaron por 15 años y no la renovaron. Luego, que haya sido olvidada, tiene que ver con cómo sociedad manejamos esta historia, dónde ponemos el eje de nuestra memoria, de qué cosas nos enorgullecemos y de cuáles no. No es sencilla la respuesta porque tiene que ver con cómo construimos nuestra identidad. También algo de porteñocentrismo. Tal vez, si esto hubiera pasado en Buenos Aires, hablaríamos de otra cosa. Al haber sucedido en una ciudad del interior atenta bastante con la reconstrucción del acontecimiento.

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¿Con el documental se hizo justicia? 

Es pedirle demasiado. Unos de los aprendizajes que nos gustaría que quede es en torno a cómo nos llevamos con los elementos que conforman nuestra identidad. Qué valor le damos. Y, por otro lado, qué hacemos con nuestra industria y fuentes de trabajo. Es algo que se repite en otras ciudades, cada una con sus determinadas actividades económicas, las cuales nunca son realmente fomentadas por los gobiernos. Son comidas por otras actividades, sin regulación o multinacionales. En el caso de la industria de la pelota, las importaciones perjudican a las fábricas locales y se pierde trabajo o se realiza de manera informal, no tienen actualización tecnológica que permita competir, entre otras.  Por eso, nos interesa que el debate posterior a la película vaya por ahí.

¡Mirá el tráiler!

PARA AGENDAR

Desde el 18 de agosto en Cine.ar Play.

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