Tersuave, la compañía de la familia Torre, adquirió la tradicional Colorín, aumentando así su participación en el mercado de pinturas. Pagó 3,34 millones de dólares para concretar la operación.

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Aquejada por problemas financieros, la fábrica de pinturas Colorín cambió de manos. El lunes, la empresa informó a la Bolsa que la cordobesa Disal, conocida como Tersuave por su nombre comercial y uno de sus principales competidores junto con las multinacionales Alba y Sherwin Williams, y la nacional Sinteplast, entre otros; compró el 90.95% de sus acciones, que se encontraban en poder de Cromology SAS y Cromology SL. La operación se realizó por u$s 3,34 millones e incluye la deuda que arrastra Colorín. La información fue publicada por el diario El Cronista.

A su vez, en la comunicación realizada a la Bolsa, el directorio de Colorín resolvió aceptar un aporte irrevocable de capital para una futura suscripción de acciones por $ 49,1 millones por parte de su hasta ahora accionista controlante, Cromology. Ese monto corresponde a la totalidad del capital de tres préstamos financieros del 23 de noviembre, 20 de diciembre y 29 de diciembre del año pasado (que sumaban un total de 1,8 millones de euros) e incluye los montos correspondientes a las series I y II de las Obligaciones Negociables por $6,35 millones más intereses por $ 1,97 millones.

Tersuave es una compañía familiar dedicada a la fabricación y comercialización de pinturas. Fue fundada a fines de la década del ’50 en Córdoba y su facturación llega a los $1000 millones anuales.

La empresa posee una planta industrial de pinturas líquidas en Villa Mercedes, provincia de San Luis, en la que se fabrican los productos destinados a la línea arquitectónica, industria y automotor. Tiene centros logísticos y administrativos en Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Tucumán y Mendoza, que distribuyen sus productos a todo el país. Exporta además a los países limítrofes.

Colorín nació hace más de 70 años como una empresa familiar que comenzó sus operaciones en su planta de la localidad de Munro, en la provincia de Buenos Aires. En 1996, la familia Bemberg tomó el mando de la compañía y en 2006 fue transferida al grupo francés Materis Paints. Ese holding se transformó en 2015 en Cromology, líder en el rubro en el mercado europeo. Con la adquisición de su competidora Colorín, suma dos plantas de producción a la que tiene actualmente: una en Munro y otra en Villa Mercedes.

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