Esta vez Jorge Lújan escribió para los más grandes. Salando el río con una cucharita es la primera novela del autor cordobés. ENREDACCIÓN conversó con él antes de la presentación de este jueves en Córdoba.

Jorge Luján – Fotógrafa: Lorena Alcaraz
Municipalidad de Río Cuarto 3

El oficio de su padre como empleado del Banco Provincia de Córdoba hizo que Jorge Luján de chico fuera intercalando su infancia entre los paisajes de la ciudad capital y los de otros pueblos del interior. Los viajes, las despedidas y su atracción por los caminos de algún modo se hacen presentes en Salando el río con una cucharita (Editorial Comunicarte) la reciente novela que el escritor cordobés Jorge Luján acaba de publicar para lectores ya crecidos. “Sin duda hay ecos y reverberaciones de sucesos reales, pero el libro no cuenta de modo fiel lo ocurrido, primero porque la memoria es una ficción, y segundo porque las palabras tienen su propio rumbo y crean su propia realidad”, le dice a ENREDACCIÓN antes de presentar el libro en el Museo Evita, este 4 de mayo.

Por unas semanas el escritor y músico estará afuera de su casa en México, donde se radicó luego de exiliarse en la década del ´70, para visitar la ciudad que lo vio nacer. Sus días en Córdoba además de abrazar afectos, los aprovecha para visitar escuelas, a las cuales llega con sus historias.

Entre la poesía, la narrativa y las canciones, las obras de Luján pasean por diversos géneros. Si bien, por su parte, se asume como autor para adultos y niños, la infancia se ha visto siempre beneficiada por las lecturas que invitan sus creaciones. Lleva publicados más de cuarenta libros, entre ellos Esteban y El Escarabajo y Ser y parecer, los cuales han sido traducidos a diferentes idiomas y le valieron reconocimientos internacionales.

Salando el río con una cucharita se la dedico a mis hijos —Uriel, de 26 años, y Nicole, de 24— quienes han resignificado mis días y son mis críticos más agudos y amorosos, agrega al final de la conversación como pidiendo permiso.

¿Por qué quiso contar esta historia? ¿Hay algo de la suya?

Quise nombrar no solo a las personas queridas de mi vida sino también a otras que apenas vi un instante o de las que oí hablar, pero que dejaron una fuerte impronta en los primeros pasos que di sobre este planeta. También intenté rescatar ciertos paisajes cordobeses que me siguen acompañando en mi vida errante.

¿Qué fue distinto esta vez que decidió escribir un libro para más grandes?

Hace bastante tiempo comenzó a tomar forma este libro. Se acercaba a mí como una marea de memorias que al alejarse dejaba algo en la playa. Finalmente logré reunir algunos de los restos y armar esta breve novela.

¿Música y literatura siempre van juntas?

En este caso sí. La novela comienza con un poema-canción que funciona a modo de epígrafe. Se llama Mi familia y yo y forma parte de un CD reciente que grabamos con Lourdes Ambriz.

¡Escuchalo!

¿Qué cambia al modificarse el público lector?

Cuando escribo, generalmente no pienso en la edad de mis lectores. Intento construir textos significativos para mí, tanto en la sustancia como en la expresión, y confío en que convocarán a sus lectores. Algunas veces el espectro es más amplio que otras y abarca también a los chicos, cosa que me motiva mucho porque, después de haber coordinado tantos talleres de creación literaria con niños, me sigue asombrando su capacidad y sensibilidad, y me siento agradecido de que se acerquen a mis textos.

¿Puede contar una experiencia de su encuentro con niños?

Ocurrió en un viaje anterior. Durante una presentación en una escuela cordobesa, un grupo de chicos se aproximó para que les autografiara “Como si fuera un juguete”, un libro compuesto por 12 micro poemas con imágenes del artista iraní Morteza Zahedi. Para volver más personales las dedicatorias le fui preguntando a cada uno su nombre. Cuando le llegó el turno al más pequeño, me dice: Yo soy un poema de tu libro. Tratando de disimular mi asombro le respondo. Ah… Muy bien. ¿Me lo puedes decir? Claro, contesta: Quisiera ser pintor para mirar con mis manos lo que mis ojos no pueden tocar.

Agendá!

Presentación de Salando el río con una cucharita: jueves 4 de mayo, a las 18.30, en el Museo Evita, Av. Hipólito Yrigoyen 511, Córdoba.

Salando el río con una cucharita

Es la historia de un niño en algún lugar impreciso, pero reconocible de América del Sur, que descubre el amor, la amistad-con lealtades y traiciones-, el erotismo y  muerte y así deja de serlo. En las diapositivas de su vida estará su familia, y allí su bisabuelo y dos de sus hermanos.

De colección

La novela es parte del seleccionado de títulos que Marcelo Casarín reunió en El Llavero. Además, forman parte de esta colección: Puertas adentro, de Lilian Lardone; La noche más larga, de Sandra Comino, La Sacramento, de Estela Smania y El trino del diablo, de Daniel Moyano. Éste último, ganador del premio Destacados de ALIJA en la categoría Rescate Editorial.

 

 

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