El caso FlyBondi junto a "la política aerocomercial que sacrifica condiciones laborales, salarios y seguridad operacional", son los motivos que llevaron a seís gremios aeronáuticos a declarase en estado de alerta y movilización.

El Boeing 737/800NG en pleno despegue. Foto: Twitter FlyBondi.

Los incidentes técnicos que se produjeron en distintos vuelos de la Low Cost FlyBondi junto con una serie de hechos sucedidos en Aerolineas Argentinas, Austral y LATAM, llevaron a un frente de seis gremios aeronáuticos a declarar el “estado de alerta y movilización”. La resolución fue tomada por la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Asociación de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Empresas Aerocomerciales (ATCPEA) y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA).

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El frente de los sindicatos aeronáuticos emitió, para justificar la medida, un documento crítico con la política aerocomercial de la administración nacional del presidente Mauricio Macri. Dicen los gremios que “la política aerocomercial actual está sacrificando condiciones laborales, salarios, y seguridad operacional aérea, en pos de la codicia de un grupo de empresarios”.

Señalan que “en un momento en que el gobierno nacional promueve el ingreso masivo de empresas aerocomerciales, varias Low Cost como FlyBondi, la cual presta un servicio deficiente y operativamente temerario, con el fin real y último de flexibilizar nuestro mercado laboral, quebrantando convenios laborales y devaluando normativas de seguridad para potenciar la rentabilidad de quienes controlan ese negocio aerocomercial”.

FlyBondi ganó una serie de rutas de cabotaje, buena parte de las cuales no puede cumplir aún por una medida judicial que le impide utilizar la base aérea militar de El Palomar más de tres veces al día y por carecer de recursos suficientes para utilizar otros aeropuertos; y rutas internacionales, como las que van a Miami, Beijing y Nueva York.

Detallan luego que “en el caso de Aerolíneas Argentinas y Austral, se levantaron rutas internacionales históricas como la de Barcelona, como así también al día de la fecha no existen definiciones al respecto de la nueva flota internacional que se incorporará, ni de los aviones que reemplazarán a los Embraer 190 de Austral; se le reducen año a año drásticamente los subsidios, aunque provincias (como Córdoba) y municipios se los otorgan a empresas extranjeras; se autorizaron decenas de nuevas empresas a transportar pasajeros desde el interior del país al exterior, y a otras tantas aéreas se le otorgaron rutas que se superponen con las de cabotaje e internacional de ambas líneas aéreas públicas, quitándoles mercados e ingresos; no se conocen sus balances de 2016 y 2017, ni tampoco, lo más importante, en cuanto redujeron sus déficits operativos y aumentaron sus ganancias desde enero de 2015, lo cual el Ministerio de Transporte oculta difundiendo permanentemente cifras insustanciales por sí solas, como lo son la cantidad de pasajeros que se transportan”.

Más adelante afirman que “el grupo LATAM en Argentina, está empeñado en aumentar sus ganancias a expensas de las conquistas laborales acordadas y estipuladas a través de muchos años, en los Convenios Colectivos de Trabajo”.

“LATAM Argentina -dicen los sindicatos- utiliza la extorsión con sus trabajadores para concretar su plan, amenazándolos con seguir levantando rutas y escalas (continuar perdiendo puestos de trabajo y como ya sucedió con los destinos de San Juan y Bahía Blanca), sino entregan sus derechos laborales adquiridos, incluso, los establecidos en las normativas aéreas de seguridad aérea existentes”.

Pablo Biro (APLA), Ricardo Cirielli (APTA) y Genaro Trucco (UALA), representantes de tres de los seís gremios aeronáuticos que denunciaron a FlyBondi y la política aerocomercial del gobierno nacional. Foto: Gentileza Aviación en Argentina.

Por último denuncian que “se está impulsando la modificación de las reglamentaciones aeronáuticas argentinas -aunando fuerzas con el Ministerio de Transporte y la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil)- para socavarlas con el sólo fin de incrementar su lucro empresarial. Sin importarle que al hacerlo, están degradando los altos estándares de seguridad aérea que históricamente existieron en la Argentina”.

EL CASO FLYBONDI

Los incidentes de FlyBondi con su único avión en funcionamiento, bautizado como Nelsón, que comenzó a operar a fines de enero de este año, han sido numerosos. Esta empresa es la primera Low Cost en hacerlo en territorio argentino luego de la apertura del mercado aerocomercial por parte de la administración nacional.

Esta compañía es propiedad de Richard Gluzman, socio de Mario Quintana, el vicejefe de Gabinete. Quintana fue imputado por la Justicia y es investigado por el caso de FB.

Gluzman fue vicepresidente del fondo de inversión Pegasus fundado por Quintana y ambos son socios o comparten directorios, según la denuncia judicial, de compañías como GSD S.A., Aroma Café S.A., Entertainment S.A y Enflex S.A.

Mario Quintana, vicejefe d Gabinete, en el centro. Foto: Prensa Gobierno Nacional.

Además, el empresario se desempeñó desde marzo de 2016 y hasta diciembre de 2017 como coordinador de Mejora Continua en la Gestión de la Autoridad de la Cuenca matanza Riachuelo (ACUMAR), que depende del ministerio de Medio Ambiente.

Por otro lado, Gluzman fue vinculado a la familia Dietrich. Según se conoció en las últimas horas, el ejecutivo es vicepresidente del banco Supervielle, el agente colocador de Obligaciones Negociables elegido por el Grupo Dietrich S.A.. en el fondo de inversión Pegasus.

A su vez, sus tres aviones Boeing 737/800NG tienen más de una década de servicios y fueron adquiridos a las firmas Nok Air y Sriwijaya Air, que  cuentan con apenas dos o un punto, respectivamente en seguridad, lo que las ubican entre las 16 más inseguras a nivel global. Aerolíneas Argentinas –por ejemplo– califica “siete sobre siete”. Hasta ahora, sólo ha podido volar uno de los tres aparatos.

El detalle de los principales incidentes es el siguiente:

-El lunes 12 de marzo, el vuelo FO5433, tuvo un problema técnico en uno de sus motores y la empresa canceló el vuelo desde Córdoba a Buenos Aires. El hecho generó fuertes críticas de los pasajeros y hubo incidentes con las dos empleadas de la aerolínea.

-El martes 6 de marzo, el Boeing 737/800NG aterrizó en el aeropuerto de Neuquén y no disponía en ese momento de un mecánico habilitado que atendiera la aeronave en dicha escala. Personal de la empresa o vinculada a ella, tuvo que salir a buscar un técnico habilitado para poder atender la aeronave en la re-carga de combustible y en la inspección de transito que habitualmente se realiza en cada escala.

-El vuelo FO 5445, que durante el sábado 3 de febrero partió desde Bariloche hacia Mendoza y Córdoba, se vio obligado a dejar en tierra 2.000 kilos de equipaje debido a limitaciones técnicas y de performance de la aeronave 737-800, que está obligada a cargar más combustible. Las valijas varadas fueron luego transportadas en camiones hasta su lugar de destino.

-El 22 de enero de este año, el vuelo promocional de la compañía sobre la ciudad de Córdoba, tuvo que regresar al detectarse una falla en el motor izquierdo del Boeing 737/800NG.

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