El ajuste incluiría un total de 110 nuevos despidos. Ayer, a última hora, ya habría salido de la empresa los telegramas de un número indeterminado de cesantías, que comenzarían a llegar durante la jornada de hoy. El resto de los operarios sería suspendido por dos meses y cobrarían un 50% de su salario.

El ingreso a la planta fabril de FADEA. Foto: Gentileza.

El gobierno nacional tomó la decisión de despedir 110 operarios más en la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba y suspender las operaciones por dos meses, pagando el 50% de sus salarios a los 940 operarios que quedarían luego de las cesantías. Así se lo adelantó a ENREDACCIÓN una fuente del Ministerio de Defensa que conoce los planes oficiales para la planta ubicada en el camino a Villa Carlos Paz.

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La Asociación del Personal Aeronáutico había declarado ayer el estado de asamblea permanente, luego de conocer que habían sido despedidos 35 empleados medios de la compañía y achicadas en un 50% las gerencias, que pasaron de 12 a 6.

Dentro del ajuste de la estructura de comando de la empresa se encontraban las gerencias de producción del avión IA-100, un biplaza de entrenamiento militar básico, que incluye también al proyecto del IA-74, mellizo del IA-100, pero con menos equipamiento, destinado a entrenamiento básico de aviadores civiles; y la de mecanizado, que es la encargada de elaborar las piezas que luego son ensambladas en las aeronaves. El bisturí ingresó directamente sobre el área productiva.

Según pudo saber este medio, FADEA fue provista de recursos para llevar adelante los despidos y reajustar la estructura de la compañía para que pueda prestar servicios, pero no producir aviones. Si bien el proyecto del IA-63 Pampa III seguiría en pie, es probable que no salga ninguna de las aeronaves destinadas a reemplazar el parque de los Pampa en operaciones en la Fuerza Aérea. En 2017, el esquema original preveía fabricar tres unidades y poner en marcha, a partir de ellas, el sistema de producción de piezas necesario para aumentar en 2018 la producción. Sin embargo eso no sucedió y el plan está más frío que la Antártida. La misma fuente de Defensa que contó estos detalles, señaló: “El proyecto aún no fue cancelado, pero la orden de la Jefatura de Gabinete es reducir todas las partidas al mínimo indispensable”. Resultado, anoche nadie sabía si el único avión de fabricación nacional que hace años vuela de despacho en despacho sin que se produzcan más que prototipos, iba a seguir vigente o si también sería archivado.

El presidente Mauricio Macri.

A partir de la asunción del gobierno de Mauricio Macri en diciembre de 2015, FADEA redujo su planta de personal desde 1597 operarios a los 1.050 actuales, a través de retiros voluntarios y  jubilaciones anticipadas. Ahora, la planta de trabajadores podría reducirse a 940, si finalmente prosperan las cesantías contempladas en el plan de negocios de la empresa.

FADEA fue fundada en 1927 e inició su historia desarrollando aeronaves bajo licencias europeas hasta 1931, cuando diseñó y construyó el primer avión nacional. En 1944, en la gestión del mayor ingeniero Juan Ignacio San Martín, la empresa produjo un salto que le permitió emplear a más de 9.000 personas en el complejo industrial I.A.M.E. (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado), donde se construían aviones, motores, hélices y accesorios, además de vehículos utilitarios, automóviles, tractores y motocicletas. De aquí salieron el célebre Rastrojero, la moto Puma, y los aviones Pulqui -el primero a reacción de Sudamérica-, los Pucará y el IA-63 Pampa.

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En el comunicado de prensa dado a conocer el viernes, FADEA que ahora es conducida por Antonio Beltramone, recalcó que en el despido de los 35 empleados “se siguieron las pautas legales y que no se trata de una medida aislada, sino que se enmarca en un conjunto de acciones que se están realizando para reestructurar y reorganizar a la fábrica de modo de lograr el equilibrio en todos los niveles de la organización”.

La “adecuación se realiza teniendo en cuenta el volumen de trabajo actual y el esperado, sin afectar el curso de los programas en ejecución ni las capacidades que serán estratégicas en el futuro próximo”, decía el texto dado a conocer a la prensa.

La actual administración culpa a la anterior gestión por las medidas de ajuste que implementa.

QUÉ NO HACE Y QUÉ HACE LA FÁBRICA

El problema central de FADEA es que no tiene proyectos productivos en marcha, salvo la fabricación de las compuertas para el avión de carga militar KC-130 de la brasileña Embraer.

Los otros proyectos de producción desactivados son los siguientes:

-El desarrollo del IA100 y el IA74. El primero es una versión para entrenamiento militar básico y el segundo, con un motor de menor potencia, permite el entrenamiento básico de pilotos civiles en aeroclubes.

El IA-100, un biplaza de entrenamiento militar básico. Una de las gerencias que se eliminó es la que estaba a cargo de este proyecto. Foto: Gentileza.

-La producción del IA63-Pampa III, modernizado fundamentalmente en su aviónica y armamento, con el objetivo de reemplazar a todas las unidades del IA63 existentes y en servicio en la Fuerza Aérea, está detenida.

El secretario General de la Asociación del Personal Aeronáutico, Luis Ortega, dijo que esos proyectos están parados. “No hay recursos ni insumos para esas líneas de trabajo. Hasta el momento no arrancaron”, le dijo en la noche del domingo a este medio.

Dentro de ese contexto, la desactivación de las gerencias del IA-100 y la de mecanizado implica una caída de jerarquía y, por tanto, de relevancia del esquema de producción en favor del de mantenimiento. Este escenario reduce notoriamente el papel industrial de FADEA y la convierte en una empresa de servicios, lo que puede concluir en un severo ajuste de personal y una fuerte pérdida de potencial autonomía industrial y tecnológica del país en el sector aeronáutico.

Los contratos en vigencia son los siguientes:

-El mantenimiento a aeronaves de la Fuerza Aérea hasta diciembre de 2018. El monto del acuerdo es de 1.587 millones de pesos. El convenio incluye la “prestación de servicios aeronáuticos, comprendiendo programas de ingeniería, mantenimiento, reparación, recorrida general (overhaul), fabricación de partes, apoyo al usuario, re-certificación, habilitación de nuevas capacidades, servicios de apoyo logístico, servicios aeronáuticos y servicios generales”.

-FADEA está modernizando y manteniendo los Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina. La relevancia de esta actividad radica en que la compañía quedaría certificada como una compañía regional con capacidad para desarrollar estas tareas y con experiencia para ofrecer sus servicios en el mercado sudamericano de aeronaves de este tipo.

-Produce chalecos antibalas y vallas de contención.

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