Si las elecciones legislativas fueran hoy, los candidatos del gobierno serían superados por los opositores: 57,4% contra 42,6%. Sin embargo, si las listas macristas alcanzan ese porcentaje, es difícil que puedan ser derrotadas en el territorio nacional debido a la dispersión opositora. La clave electoral es Buenos Aires. La información surge de una encuesta realizada por Gustavo Córdoba y Asociados en todo el país.

La encuesta revela la profundidad de la grieta política en el país y también que Buenos Aires será el lugar donde se librará la madre de todas las batallas, sea con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como candidata o con otro candidato peronista liderando las boletas. Sobre todo en el GBA (Gran Buenos Aires), el oficialismo aparece con una desventaja notoria en la imagen del presidente Mauricio Macri respecto de los posibles candidatos justicialistas. La gobernadora María Eugenia Vidal conserva una imagen positiva importante, pero es mucho más débil en esa región clave del país que en otras zonas.

La muestra contiene información general que incide sobre el escenario cordobés: La tendencia a que se consolide un voto opositor con distintas vertientes frente al gobierno de Mauricio Macri, pone en una encrucijada a la trabajada cercanía del gobernador Juan Schiaretti con el presidente. El otro factor, es la fortaleza de Cristina Fernández en el conurbano, que si termina de unificar al PJ bonaerense, puede alterar los caminos que emprendieron distintos gobernadores justicialistas en relación a la gestión nacional, incluida la de Schiaretti, y potenciar candidaturas afínes.

El estudio al que accedió este medio fue realizado por Gustavo Córdoba & Asociados en Argentina, entre el 18 y 19 de mayo, sobre un total de 1.200 casos y con un margen de error inferior al 3%.

Otro de los factores que revela la encuesta, es que los hombres son más opositores y están más disconformes con el gobierno nacional que las mujeres y este comportamiento se manifiesta con más fuerza en el grupo étareo de 16 a 45 años. El único segmento de edad dónde habrá más votantes para Macri, es en el conglomerado de “los más 60”. En el GBA, el 66 por ciento de los encuestados señalaron que votarán un candidato opositor y en el resto del país también perderían los candidatos oficialistas, pero por un margen mucho más estrecho: 52,8% a 47,2%.

Se observa además que el 91% de los votantes que tuvo Daniel Scioli votarán por un candidato opositor, pero el 27,2% de los que lo hicieron por Macri mudarán sus preferencias. Ése parece ser otro de los elementos relevantes de la muestra. Dicho de otro modo, 1 de cada 4 votantes del actual presidente en el balotaje no seguirían sus pasos esta vez.

La oposición ha crecido desde diciembre de 2016 hasta ahora de 37,4% a 57,4%, esto es que en los últimos cinco meses mejoró su performance en 20 puntos. En cambio, el oficialismo nacional, arrancó con 36,3% en diciembre de 2016, bajó a 28,8% en febrero de este año, tuvo un pico de 46,3% en abril y perdió casi cuatro puntos en mayo, para quedar en 42,6%. Vista la secuencia, el principio de 2017 es una especie de quiebre respecto de la conducta electoral potencial de los argentinos.

Una explicación radica en que para el 54,9% de los argentinos, el presidente ha hecho menos de lo que esperaba y este dato parece ser común al GBA y el interior, ya que piensan de ese modo el 56,1% y el 54,4%. Mientras que para el 34,5%  (32,1% en el GBA y 35,9% en el interior) ha hecho lo que esperaba.

CUESTIÓN DE IMAGEN

La medición también revela que la elección clave será en la provincia de Buenos Aires, donde la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene una elevada imagen positiva, sobre todo en el GBA, donde llega al 54%, contra 49,7% de la gobernadora María Eugenia Vidal y el 40,4% del presidente Mauricio Macri. El ex ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, también tiene una elevada imagen positiva allí, con 48,5% y lidera el ranking inverso, es decir el de los aspirantes con menor imagen negativa en el GBA. con  35,4%. La ex presidenta reúne un 43,4% en ese rubro; Vidal tiene un 45,3%; y el presidente salta al 53,3%.

Vidal es quien tiene el mejor diferencial entre imagen positiva y negativa de los dirigentes medidos en todo el territorio nacional: 12,5% (53,5% a favor y 39% en contra). Le sigue Randazzo (peronista) con 8,2 (44,5% vs.36,3%); Margarita Stolbizer (Progresistas), 5,9% (46,7% a 40,8%); y Mauricio Macri, 2,5% (48,6% a 46,1%).

Los otros tres peronistas medidos son Cristina Fernández de Kirchner, con -7% (45,6% de imagen positiva contra 52,6% de negativa); Sergio Massa, -11% (38,9% vs. 49,9%); y Daniel Scioli, -17,7% (38% vs. 55,7%).

Entre agosto de 2016 y mayo de 2017, Vidal pasó de tener 61,1% de imagen positiva a 53,5%. Mientras que la negativa subió en el mismo tramo de 33% a 39%.

El presidente, en el mismo lapso tuvo variaciones suaves y mantiene números similraes en todo el período: Positiva de 51,9% a 48,6% y Negativa de 46 a 46,1%.

La ex presidenta es la que aparece más beneficiada: tenía un 64,2% de imagen negativa en agosto de 2016 y ahora ese valor se redujo a 52,6%. Por su parte, la imagen positiva era 34,6% el año anterior y ahora creció a 45,6%.

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