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El día que un candidato criticó a Domingo Cavallo en la Fundación Mediterránea

Miércoles 30 de Septiembre de 2020

El día que un candidato criticó a Domingo Cavallo en la Fundación Mediterránea

El discurso de Alberto Fernández a los empresarios cordobeses y nacionales que fueron al almuerzo de la Fundación Mediterránea, duró 25 minutos. Sólo dos veces fue aplaudido: a los 20 minutos, cuando recordó la “ética de la solidaridad” que pregonaba el ex presidente Raúl Alfonsín, y dijo “mal que le pese a Negri” (por el diputado nacional cordobés que se cruzó con él en Twitter por este tema); y cuando terminó. El primero fue cortó, suave y parcial. El último, tuvo mayor énfasis e involucró a todo el auditorio.

Enredacción Socios

Durante el trayecto de sus palabras criticó, sin nombrarlo, a un prócer de este Think Thank del pensamiento neoliberal, como el ex ministro de Economía (de Carlos Saúl Menem y Fernando De la Rúa), Domingo Felipe Cavallo. Cabe recordar, que Cavallo desembarcó primero en el gobierno de la Dictadura, en los '80, y luego construyó su leyenda en los '90, con el presidente Menem, saliendo desde aquí con un equipo made in Córdoba.

Si bien el que fue el hombre fuerte de la Argentina en los ’90 ya no es habitué de almuerzos y otras actividades, es quien convirtió a la institución cordobesa en una marca registrada en todo el mundo. Corralito mediante, el celebre ex ministro quedó discretamente al margen y los nuevos economistas han intentado recorrer un camino alejado de su máxima estrella y, también, de su máximo fracaso.

Manula

Fernández recordó sus célebres caídas, de manera respetuosa, pero firme, en un sitio en el que el ex ministro es lo que es: el fracaso de la Convertibilidad, el corralito financiero que desató la rebelión de la Clase Media contra el gobierno de De la Rúa y contribuyó a su renuncia, y el megacanje de la deuda externa en 2001.

Fue cuando el candidato del frente peronista hizo un raconto de las veces que, en su vida, vio caerse al país y las oportunidades en que volvió a levantarse inmediatamente. En ese contexto, apuntó que la Convertibilidad fue buena mientras era un plan antiinflacionario. y mala, cuando se convirtió en un plan económico que dejó, entre otras graves secuelas, desindustrialización. “Vivimos todas esas y nos levantamos. El argentino es un pueblo tremendo, que se levanta una y mil veces”, disparó frente a un auditorio que echaba mano a las copas de agua cada vez más seguido.

El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo.

Aquí se escucha seguido el recurrente problema del déficit fiscal argentino como uno de los males de la economía argentina. Ayer no fue la excepción en la previa, cuando el economista Marcelo Capello analizó la economía argentina y sus desafíos. Fernández agradeció el apunte y, enseguida, recalcó que los únicos cinco años seguidos desde 1889 en los que hubo superávits gemelos (fiscal y comercial), fue cuando él ocupaba la Jefatura de Gabinete (2003/2008). “Me van a decir a mi lo que es tener superávit fiscal y comercial”, retrucó.

Dejó en claro, que su plan económico no será neoliberal y tampoco heterodoxo e intervencionista como el de Axel Kicillof, en el último período de gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Haciendo una simplificación, se parece al plan clásico del peronismo -pacto social, consumo interno, industrialización, etc.-, pero aggiornado a estos tiempos -exportaciones de petróleo y gas de Vaca Muerta, que no explicó aquí, pero que, sus economistas detallaron en otros foros, se impulsará con inversión extranjera directa- y una dosis de renovación: “necesitamos al campo y a la industria”; “no puede haber antagonismo entre consumir y exportar”; y “vamos a pagar la deuda creciendo y exportando”.

Capítulo aparte, fue la dureza que manifestó con un hombre que fue recibido con muchísimos más aplausos en este auditorio: Mauricio Macri. Como contracara a cada mención del gobierno de Cambiemos, fue desgranando su esquema de pensamiento económico, educativo (defendió la educación y las universidades públicas) y de ciencia y técnica (dijo que no se puede seguir maltratando a la educación y a los científicos):

-El endeudamiento es el mayor problema que hoy encuentra la Argentina. Es un condicionante enorme y cuesta entender cómo fue que nos pasó.

El presidente Mauricio Macri.

-Hoy la deuda representa el 100% del PBI. En 2015 representaba el 38% y la deuda en dólares el 18%. Es realmente impresionante (y uso otros dos adjetivos: fantástico e increíble) que en tan poco tiempo se haya generado semejante endeudamiento.

-Pero debemos asumir las responsabilidades que el Estado tomó. La deuda que nosotros discutíamos, que entró en default en 2001 y sacamos adelante con una negociación, se había acumulado desde la dictadura.

-Pagamos todo lo que la Argentina le debía al Fondo, y era la sexta parte de lo que hoy le debe: 9.800 millones de dólares. Hoy debemos más de 57.000 millones. Y esto ocurrió en un solo año.

-Pero no podemos decirles a los acreedores: “Esta deuda la tomó la dictadura”. La tomó un Gobierno democrático. Nosotros nunca dijimos que no íbamos a pagar o que iba a haber una quita. Sí les dijimos que, para poder pagar, tienen que dejarnos crecer.

-Vamos a pagar la deuda creciendo y exportando, porque la Argentina no emite dólares. El único camino es exportar. El otro modo se ha agotado, que es endeudarse.

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-La salida puede ser diferir las obligaciones, ganar tiempo, no hacer una quita (como hizo Uruguay). De tal manera que la curva de exigencias de 2022 y de 2023 suba, pero de modo más amesetado y que nos permita a nosotros crecer.

-No creo que haya dificultades para lograr eso. El actual Gobierno tiene dificultades porque los acreedores sienten que les mintieron. Y, en segundo lugar, sienten que el Gobierno (de Macri) ha perdido el poder”.

-Los acreedores aspiran a, en otro tiempo, poder discutir con quien gobierne la Argentina en el futuro. El problema de la deuda vamos a poder discutirlo y resolverlo en los términos del reperfilamiento y de una renegociación con el FMI.

-Macri no entendió la economía argentina. Argentina consume el 70% de su producción. Cuando bajó el consumo, bajo la producción. Cuando bajó la producción bajó el empleo y aumentó la pobreza. Es lo único que aumento, la pobreza, hay cinco millones de nuevos pobres, que estaban en la clase media y se cayeron. Falló la teoría monetarista. Cuando Macri decidió bajar la perilla del consumo hizo lo que hizo.

-Poner en marcha la economía es recomponer las condiciones de consumo. Y recomponer el salario es el primer paso para encender la economía. Pero tenemos que deshacernos de estas tasas de interés que privan a las empresas de poder producir.

-El pacto social es para ordenar la Argentina y hacerla previsible es la condición central de ese acuerdo. Vamos a encender la economía, a volver a crecer y a poner a la Argentina de pie. Y lo vamos a hacer entre todos y todas.

Soplan vientos nuevos.

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