Ahora Leyendo
Diego Gentile: “En ningún momento de la película te planteas que 'Los Adoptantes' son dos hombres”

Diego Gentile: “En ningún momento de la película te planteas que 'Los Adoptantes' son dos hombres”

Diego Gentile no duerme la siesta. Si tiene libre la tarde prefiere ir al cine o encerrarse en el cuarto de su casa, que preparó especialmente para proyectar películas. Mirar también es su modo de aprender el oficio.

Publi-Web-Muni-2
Enredacción-Te contamos

El próximo jueves su nombre estará en la marquesina de los cines del país porque se estrena Los Adoptantes, el film que protagoniza, junto a Rafael Spregelburd, sobre una pareja homosexual que decide adoptar un hijo. “Lo más importante es la visibilización del tema y la forma en que está contado”, señala el actor sobre la película de Daniel Gimelberg, que en clave de comedia romántica reflexiona sobre la adopción y las nuevas familias. “Te pongo la firma que nadie va salir como entró. Por momentos es muy delirante y después se van a conmover con el recorrido de cada personaje, hay muchos puntos de identificación”, asegura.

Se decidió por la actuación desde chico porque la vocación lo desbordaba. Así que se animó a encarar al maestro de actores Agustín Alezzo para que lo becara en su academia y lo logró. Comenzó en el mundo publicitario, llegando a filmar ochenta comerciales, entre ellos “Uno de cada diez hombres es gay”, uno muy reconocido de una marca de fernet. El camino profesional de este muchacho de Floresta incluye participaciones en teatro, telenovelas y largometrajes. El gran salto lo dio en 2014 cuando se sumó al elenco de Toc Toc, obra con la que estuvo seis años consecutivos en cartel. Además, interpretó al novio de Erica Rivas en el trágico casamiento de Relatos Salvajes, la película de Damián Zifrón, nominada a los Premios Oscar, y en la tele era parte de Sr. Papis.

A pesar de haber trabajado con dos cordobeses, Santiago Loza y Franco Verdoia, no se hizo amigo del fernet y el 19 de noviembre, en su cumpleaños 43, brindará con champagne. Del primero hizo el monologo Matar cansa, mientras que el oriundo de Las Varillas, lo dirigió en Late el corazón de un perro.

¿Qué te convocó de Los adoptantes?

Cuando leo guiones u obras de teatro, primero me pasa algo físico. Si la lectura me lleva a terminarlo de un tirón, digo “acá hay algo que me está interpelando”. Con Los adoptantes me pasó eso, cuando lo leí me emocioné y me divirtió mucho. Luego, lo principal es que me pareció una película importante porque visibiliza una temática como la adopción, de dos hombres, de cuarenta, realizados, pero con ganas de ampliar la familia, cada personaje con un deseo distinto sobre la paternidad. Todo en plan de comedia romántica, mostrado con inteligencia. Es la primavera vez que el cine argentino lo muestra de una manera abiertamente popular, muy brillante, no como el cliché del cine independiente, esta cosa más de gueto. Además, se genera empatía con casi todos los personajes, hay humor sin que se pierda profundidad, sin solemnidad. Era muy convocante el cómo de este tema tan conmovedor. La peli, sin pretenderlo, resulta conmovedora, porque la gente se emociona.

¿El humor ayuda a naturalizar?

El humor es más inteligente. Como espectador me atrapa más cuando a algo serio te lo cuentan sin solemnidad. El humor ayuda a naturalizar, volver cotidiano algo como el amor entre dos hombres, los nuevos tipos de familia. La película muestra un modelo que no es arcaico y es hermoso como todos los personajes se vinculan con eso. De hecho, no se hace foco en que son dos hombres los que quieren ampliar la familia, sino que son dos personas que se meten en el proceso de adopción.

Con Rafael Spregelburd en una escena de "Los Adoptantes". Foto Gentileza.

También filmaste Joel, de Carlos Sorín, que trata sobre la adopción ¿qué reflexión tenés sobre el tema?

Según lo que me han contado amigos, es un proceso muy burocrático, donde no está facilitado el encuentro entre chicos que necesita padres y padres que necesites hijos. Me parece que hay mucho impedimento, mucho negocio, mucha burocracia, que hace que no se cumpla el fin de armar una familia.

¿Para un actor es mejor haber pasado por la experiencia emocional que propone el personaje?

Alezzo decía que los mejores trabajos actorales son los que te llegan después de los 40 años, porque tenés un bagaje de experiencia, podés entender las emociones desde un lugar más profundo, con más capas. No necesitás haber vivido lo que vive el personaje, sí lo que necesitas es haber ejercido la empatía en la vida. Si sos empático y te podés poner en los pies de otro para entender la situación a través de sus ojos, te va a hacer mejor actor, y mejor persona, sobre todo. Es decir, si practicás la empatía seguramente seas mejor actor.

"Si practicás la empatía seguramente seas mejor actor".

Ya has trabajando con Rafael Spregelburd y Marina Bellati ¿Ayuda filmar con amigos?

Ayuda mucho. Encima aparte de ser amigos, es gente que admiro. Lo hace más fácil porque estás más predispuesto, más permeable al trabajo del otro, porque confiás en su mirada y en la red que podés armar. Sí se complicaba para el director por las tentadas que teníamos, porque al conocernos y ser todos actores que entendemos sobre el humor, se genera un nivel de juego amplio. Es peligroso en el tiempo que se puede perder por lo bien que la pasamos, pero para mí no es tiempo perdido.

¿Qué tipo de teatro te interesa?

El teatro independiente, vengo de ahí y nunca dejé de estar. Es donde hay más riesgo, más búsqueda, otros tiempos porque el objetivo no es sostenerla comercialmente, sino armar una mística. Es muy vocacional, con funciones para sesenta personas, pero se arma una magia que en el teatro comercial es distinto. Aparte, en el independiente hacés una función a la semana, entonces es más lento el desgaste de tu herramienta actoral, en cambio en el comercial hacés seis, por lo que tenés que estar muy atento para que no se vuelva una oficina y hacerlo “de taquito”, algo que no tiene nada que ver con la vocación.

"Me interesa el teatro independiente, vengo de ahí y nunca dejé de estar. Es donde hay más riesgo, más búsqueda".

Ver también

¿Qué implica el riesgo?

No darle al espectador el cuentito terminado. A mí me gusta sentarme e irme con preguntas, te vas a comer la pizza a seguir debatiendo sobre lo que acabás de ver. El riesgo es no darme todo servido, hacerme laburar como espectador.

¿Cómo actor donde lo encontrás?  

En la variedad. En tener la posibilidad de elegir personajes diferentes entre sí, que me hagan salir de la zona de confort, poder saltar de una comedia a un drama, de una novela a microteatro. En mantener estirado el musculo, ahí encuentro el riesgo y el amor para mantener el motor encendido.

¿Un deseo para cuando soples las velitas?

Que el oficio me regale el desafío de un musical o un papel de villano, en la televisión, que es más popular.

MIRÁ EL TRAILER

PARA AGENDAR

Los adoptantes  

El elenco lo completan Florencia Peña, Soledad Silveyra, Agustín "Soy Rada" Aristarán, Marina Bellati, Valeria Lois, Guillermo Arengo y Mario Alarcón, con el debut cinematográfico de Juan Otero.

Desde el 14 de noviembre, en las salas de cine.

Scroll To Top

Suscribite a nuestros newsletters

Recibí todos los días nuestras mejores noticias, análisis, historias e imágenes.

Ingresá al Formulario de suscripción