Lo dijo Luis Baronetto, uno de los principales impulsores del juicio a los magistrados, víctima del Terrorismo de Estado y esposo de Marta Juana González de Baronetto, asesinada por la dictadura en 1976.

Luis “Vitín” Baronetto y otros familiares en la sala de audiencia, instantes antes de la sentencia. Foto: Sebastián Salguero.
Municipalidad de Río Cuarto-Parque Sarmiento

Vitín Baronetto estuvo en todas las audiencias del juicio. Con una paciencia china, empujó durante décadas que esta causa llegara a juicio y se levantó una y mil veces frente a las negativas con las que chocó. Ayer asistió desde la primera fila de la pequeña sala de audiencias, al veredicto de los jueces. Tenía colgado un cartel con la imagen de quien fuera su primera mujer, Marta González, fusilada el 11 de octubre de 1976. Anoche, Baronetto habló con ENREDACCIÓN.

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“En primer lugar, valoramos positivamente la realización del juicio, el más difícil sobre delitos de lesa humanidad que se realizó en Córdoba. Los militares y policías tenían condena social, pero estos funcionarios judiciales gozaban de prestigio social en buena parte de la sociedad cordobesa. Por otro lado, los resultados del juicio no nos sorprendieron porque sabíamos que el juez (Julián) Falcucci había fallado en relación a un secretario en una causa en la que fue juez en Tucumán, señalando que no le cabía responsabilidad de denunciar, por eso lo recusamos y él no aceptó su apartamiento. Venía condicionado desde el inicio del juicio”, explicó.

Valoramos positivamente la realización del juicio, el más difícil sobre delitos de lesa humanidad que se realizó en Córdoba”.

“En el caso de la absolución de (Carlos) Otero Álvarez, el funcionario al que más hechos se le atribuían (92), pensamos que las leyes existen, que la democracia funciona, y que a las leyes las aplican los jueces. A veces los jueces hacen justicia completa y a veces no, como en este caso. Celebramos que haya justicia con una parte de los cómplices de la dictadura y lamentamos que no haya alcanzado a todos. Después de conocer los fundamentos veremos de apelar especialmente la absolución de Otero Álvarez”, siguió.

VER El caso de “los “Magistrados”: la historia de Carlos Otero Álvarez, el hombre de las malas noticias.

Luego recordó dos hechos, que considera revelan el poder de los funcionarios que fueron sentados en el banquillo.”Esta gente se encargó de hacernos sentir muchas veces que ellos estaban en su casa y nosotros éramos extraños en ese palacio. Tampoco puedo dejar de mencionar la escandalosa presión del abogado de Otero Álvarez (Marcelo Brito) cuando atacó a los fiscales y le anticipó al tribunal que ‘si el fallo era en contra de mi asistido -por Otero Álvarez- voy a pedir que se soliciten los antecedentes de (el fiscal general, Carlos) Gonella en este juicio. Fue una clara presión sobre el tribunal. Sin embargo, no creemos que haya sido lo determinante, sino que la absolución de Otero Álvarez ha sido por un criterio jurídico”.

Tampoco puedo dejar de mencionar la escandalosa presión del abogado de Otero Álvarez (Marcelo Brito) cuando atacó a los fiscales y le anticipó al tribunal que ‘si el fallo era en contra de mi asistido -por Otero Álvarez- voy a pedir que se soliciten los antecedentes de (el fiscal general, Carlos) Gonella en este juicio”.

En su testimonio frente a los jueces, Baronetto definió a Otero Álvarez como alguien con mucho más poder que “un simple secretario”. “Hubo un manejo irregular del expediente. Fijaban audiencias, no citaban al abogado. O lo citaban y las suspendían”, dijo ante el tribunal. “A mi mujer la mataron el 11 de octubre de 1976. Fíjense ustedes que suspendieron una audiencia del 15 de octubre por incomparecencia del abogado, pero ése fue el día que la enterraron. La justicia era instrumental al Terrorismo de Estado”.

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