Ocho años después, la Cámara 7° del Crimen juzga a un electricista y un comerciante por la muerte del chico de 13 años que se electrocutó al tocar un cesto de basura. Su madre creó la fundación Relevando Riesgos.

Juan Aciar, el niño de 13 años que murió luego de tocar un cesto de basura electrificado. Foto Relevandopeligros.org

Sandra Meyer es de esas mujeres que supo sobreponerse al dolor y transformarlo en un beneficio para todos. Sandra es la mamá de Juan Aciar, el niño de 13 años que encontró una muerte absurda el 23 de diciembre de 2009, cuando tocó un cesto de basura electrificado en la calle Javier Díaz de barrio Jardín. Empujada por el dolor, logró que diversos organismos públicos recibieran sus inquietudes de seguridad urbana y creó la organización “Relevando Peligros” (www.relevandopeligros.org).

Hoy será un día especial para Sandra. En la Cámara 7° del Crimen comienza por fin el juicio por la muerte de su hijo. “Todos estos años conviví con el dolor”, dijo ayer, en diálogo con Cadena 3. “El juicio afecta una fibra terrible para mí. Tengo la convicción de que en ningún momento he dejado a mi hijo Juan. Participar del juicio es otra forma de acompañarlo, estando presente”, agregó.

El juicio tiene a dos imputados por el delito de “homicidio simple”: el electricista Adrián Molina y al dueño del local de motos Appia, Diego Nievas, que enfrentan penas de entre 2 y 5 años de prisión.

Ese día había llovido mucho en Córdoba. Cuando paró, Sandra y su hijo fueron a mirar la correntada que bajaba por la calle Javier Díaz, casi transformada en un río. Juan vio a un anciano que intentaba cruzar la avenida Riccheri con una bolsa en cada mano, y quiso ayudarlo. Cuando el adolescente se acercó al anciano se apoyó en el cesto de basura y recibió una descarga eléctrica que lo dejó pegado. Su madre intentó sacarlo, pero también recibió una terrible descarga.

Pese a los esfuerzos para reanimarlo que emprendió Sandra, su único hijo varón murió horas después, ya el 24 de diciembre, en una clínica. Ese día Molina, el electricista, trabajaba instalando un cartel luminoso en el negocio de Nievas. Molina no contaba con un disyuntor. “Habían hecho una rienda de alambre al cesto de basura y otro al alumbrado público. La instalación venía desde el inmueble por lo que Nievas, quien estaba a cargo de la concesionaria de Motos Appia, está imputado junto con Molina, de homicidio culposo”, dijo Sandra.

En el juicio el fiscal Sergio Ruiz Moreno llevará la acusación con la hipótesis de que el electricista trabajaba “incumpliendo normativas de seguridad mínimas”. Moreno sostiene que también “se va a examinar la responsabilidad que pudo caberle a Diego Nievas, como encargado del negocio y quien tendría que haber tenido a cargo el cuidado de los elementos que pudieran representar peligro a terceros”, dijo.

En 2010, Sandra fue elegida “Cordobesa del Año” por el diario La Voz del Interior, por sus méritos trabajando desde la fundación. Desde su trabajo, logró revertir la ley de seguridad eléctrica, se creó el registro de electricistas y logró que los especialistas se capacitaran. “A los días de haber fallecido Juan yo ya tenía esa misión a cargo. La fundación puso una problemática que no estaba siendo atendida”, dijo Sandra Meyer.

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