Se trata de Hernán Vaca Narvaja, director de la revista El Sur de Río Cuarto. En primera y segunda instancia fue condenado a indemnizar a la familia Macarrón por "daño moral". Marcelo Macarrón, quien está imputado por el crimen de Nora Dalmasso ocurrido hace casi 11 años, es denunciante contra el periodista.

El periodista y director de Revista El Sur, Hernán Vaca Narvaja. Foto: Imagen de TV.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) citó a Hernán Vaca Narvaja para las 10 de la mañana de hoy, en la sede de Tribunales I, en el centro de la capital cordobesa. A la misma hora que la citación en el TSJ, pero en el edificio de Tribunales Federales se conocerá la sentencia en la causa de los magistrados, donde jueces y fiscales, acusados de complicidad durante la dictadura militar, están siendo juzgados por su responsabilidad en los crímenes de 30 presos políticos de la Unidad Penitenciaria 1, entre abril y octubre de 1976, entre ellos, el padre de Hernán, el abogado Hugo Vaca Narvaja. La Justicia muchas veces parece ciega sólo para cuestiones como estas.

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“El único condenado del caso Nora Dalmasso es un periodista y el único fiscal que investigó este caso (Daniel Miralles) fue apartado por haber hablado con los periodistas.  Es un mensaje claro y terrible a la vez: están diciendo que a nadie se le ocurra hablar del poder involucrado en este crimen”, dice a ENREDACCIÓN desde Río Cuarto el periodista, que hoy no estará presente en la audiencia.

POSTERGACIÓN: La resolución del TSJ fue postergada esta mañana y no se conoce aún la fecha en que será dada a conocer.

Vaca Narvaja fue condenado a indemnizar a la familia Macarrón: Marcelo, el viudo, Facundo el hijo y Valentina, la hija. Tanto en primera instancia como en segunda, la Justicia ratificó su condena por “daño moral”.

“Parece una broma, sin embargo estoy condenado a indemnizar al hombre que está imputado por el crimen de su esposa. Desde el sentido común, indemnizar a una persona que está imputada por un crimen y a su hijo que estuvo imputado por el mismo hecho, que yo cubría como periodista, no resiste el menor análisis”, relata desde el otro lado de la línea telefónica.

Parece una broma, sin embargo estoy condenado a indemnizar al hombre que está imputado por el crimen de su esposa”.

“La demanda -explica el director de la revista El Sur– es difusa. Se me cuestiona el color de los títulos y el estilo de redacción; que no les guste la revista no me convierte en delincuente ni en una persona que tenga que indemnizarlo. Esta revista salía una vez por mes y el caso generaba 10 títulos por día. Estuvieron todos los grandes medios de Argentina y el único que les causó un daño moral fui yo. Es poco creíble”.

Hernán Vaca Narvaja.

“Quizá me estén condenando porque la revista se ocupó durante mucho tiempo del Poder Judicial de Rio Cuarto. Espero que saliendo de la jurisdicción de Río Cuarto no prime un espíritu de cuerpo que termine confirmando un  fallo que es bochornoso. Espero en cambio, que se imponga un espíritu de legalidad”, razona.

Hernán Vaca Narvaja es periodista, director de la revista El Sur, docente universitario y autor de los libros “Ave César, la caída del último caudillo radical” (Narvaja Editor, 1995), “El Candidato. Biografía no autorizada de José Manuel De la Sota” (Sudamericana, 2001), “Las cuatro muertes de Nora Dalmasso. La trama oculta del crimen del country” (Del Boulevard, 2008) y “Masetti. El periodista de la revolución” (Sudamericana, 2017). Recibió además el premio ADEPA Derechos Humanos (1997) y Rodolfo Walsh (2012).

PUNTO POR PUNTO EL FALLO DE LA CÁMARA EN LOS CIVIL N° 1 DE RÍO CUARTO.

“POR MI PADRE”.
Alguna vez, Hernán Vaca Narvaja contó al diario La Arena de Santa Rosa, La Pampa, que eligió ser periodista, “entre otras cosas, para develar la verdad oculta detrás de los crímenes atroces que el sistema ampara. Como el de mi viejo, el de Nora Dalmasso, el de Ale Flores, el de Nicolás Sabena y tantos otros. No hay apriete corporativo que pueda con la fuerza que me da el recuerdo de mi viejo y de su generación maravillosa, diezmada ante la complicidad y/o el silencio de quienes hoy pretenden condenarme al ostracismo profesional y mediático con sentencias “ejemplificadoras”. Por mi padre, por su memoria, por sus convicciones, por su ejemplo de vida y por mi familia, llevaré este caso hasta las últimas instancias, de ser necesario a la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.

Soy periodista, entre otras cosas, para develar la verdad oculta detrás de los crímenes atroces que el sistema ampara”.

QUÉ DICEN LOS JUECES

El fallo de la Cámara de Apelaciones I de la Justicia de Córdoba resolvió dos años atrás, ratificar el fallo de la jueza de primera instancia, Rita Fraire de Barbero (2013) y mantener la condena a Vaca Narvaja a pagar una indemnización -aunque la redujo a 75 mil pesos- a los miembros de la familia Macarrón.

que “en esta causa se dirime el alcance de los límites del derecho a la libertad de prensa cuando entra en colisión con otros derechos, en este caso el derecho al honor y a la intimidad”. En esa línea, agrega que estos derechos, si bien deben ser resguardados, tienen menor relevancia cuando se trata de hechos o personas de relevancia pública.

Para la Cámara, queda en evidencia que los Macarrón no eran personas públicas, y entre otros argumentos, usa esta condición para limitar los alcances del derecho de libertad de expresión -que erróneamente llama libertad de prensa-.

Marcelo Macarrón (izquierda) junto al abogado Marcelo Britos (derecha). Foto: Gentileza Revista El Sur.

También expresan que Vaca Narvaja emitió “juicios de valor sobre la forma de vida de la víctima y de su familia, (…) que trascienden el interés general invocado por el demandado en aras del esclarecimiento del hecho”; y consideran que “ha existido un entrometimiento en la vida ajena y esa intromisión ha resultado arbitraria ya que no se encuentra justificada por un fin superior”.

Así, el fallo afirma que la revista El Sur se excedió en “el propósito de informar y la libertad de expresión que tanto predica el demandado” y consideró que incurrió en un “abuso de la facultad de informar”.

EL CRIMEN DE NORA DALMASSO

Portada de una edición de la revista El Sur.

Nora Raquel Dalmasso fue asesinada en su propia casa de Villa Golf en la madrugada del 25 de noviembre de 2006. El femicidio sigue sin resolución a días de cumplirse 11 años. La causa tuvo cuatro imputados: el abogado Rafael Magnasco, acusado de ser amante de Nora (la requisitoria fiscal no menciona siquiera que la haya asesinado); el “perejil” Gastón Zárate (que por esos días trabajaba como pintor en la casa de Villa Golf); y Facundo Macarrón. La imputación de este último fue producto del azar: al ordenar que todos los que presuntamente habían contaminado la escena del crimen se hicieran un análisis de ADN, saltó que las muestras genéticas del presunto asesino eran idénticas a las de Félix Macarrón, suegro de la víctima. Di Santo consideró el hallazgo como una prueba “indubitable” de la presencia en la escena del crimen de un Macarrón e imputó a Facundo como presunto autor de matricidio. Pero los laboratorios del FBI lograron ponerle nombre propio a las muestras de ADN que el Ceprocor sólo había identificado parcialmente: Marcelo Eduardo Macarrón. Di Santo desincriminó a Facundo, pero no imputó al viudo. La imputación como presunto autor del asesinato de Marcelo Macarrón, recién fue realizada por el fiscal Daniel Miralles, que reemplazó a Di Santo. Miralles fue apartado de la causa.

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