El ex fiscal sospecha que quien robó la computadora de su casa, buscaba saber si era o no investigado en una importante causa que involucra funcionarios y empresas que trabajan para el Gobierno. Además, sostiene que su computadora oficial, en Tribunales, fue saboteada.

El ex fiscal Carlos Matheu.
Municipalidad de Río Cuarto 3

Mientras fue fiscal del Distrito 3 Turno 6 de la ciudad de Córdoba, Carlos Matheu, se hizo especialista en temas de contaminación ambiental. Fue el instructor, por ejemplo, de las causas por fumigaciones con agrotóxicos en barrio Ituzaingó. En julio de este año, apenas un mes antes de jubilarse, Matheu tomó acciones en lo que él mismo consideró “la causa por contaminación más importante” que ha tenido: la contaminación en sábanas y ropa blanca de los hospitales públicos. El expediente tiene cuatro imputados, entre ellos un funcionario del Ministerio de Salud provincial y avanzaba sobre la responsabilidad de varias empresas a las que la provincia les pagaba importantes sumas para cumplir con ese servicio.

El 15 de agosto, dos semanas después de jubilarse, alguien ingresó a su casa de barrio Cerro de las Rosas y se robó una computadora en la que tenía información de varias causas, entre ellas, la de las sábanas, que está en proceso.

“Vamos a ser claros: esto fue un robo por encargo y lo que buscaban era información”, sostiene Matheu en diálogo con ENREDACCIÓN. Para el ex fiscal, hay dos elementos claros que demuestran que no fue al boleo: “Uno. En casa había dos autos con las llaves puestas, plata, electrodomésticos y cosas de valor, pero solo se llevaron esa computadora”, dice. El otro elemento de sospecha, apunta contra la Policía de Córdoba. “La alarma se activó y ADT llamó a las 21.07 al Cap 10, pero nunca fueron”, agrega.

Quien haya entrado (si es que fue una persona) lo hizo por el patio, luego se arrastró para evitar el sensor de la alarma instalado a 30 centímetros del piso en el quincho y fue directo a la sirena: la arrancó, para que no sonara. Aunque no sonó la sirena, la alarma se activó, dio la señal de que alguien intentaba alterar el sistema en la casa, y desde la casa central de la empresa de alarmas, avisaron a la Policía.

Aunque Matheu no señala puntualmente a nadie vinculado en la causa de las sábanas, sus sospechas lo llevan a pensar que “hay gente con poder interesada en esa causa”, dice. “Era una investigación que recién empezaba, solo había una punta. Queda saber si hay más empresas involucradas, hay cosas por investigar” dice y agrega: “Yo creo que hay alguien interesado en saber si estaba o no en mi lista de investigados, alguien con poder suficiente como para hacer que la Policía no vaya ante la alarma. Porque no vinieron”, agrega.

Matheu agrega un dato más: dos semanas antes de jubilarse, quiso usar su computadora oficial pero notó que su usuario estaba bloqueado. Llamó a Sistemas del Poder Judicial. “Cuando me la arreglaron, los técnicos me dijeron que habían intentado abrir el usuario para sabotear mi computadora oficial”, señala.

La investigación por el robo quedó a cargo de la fiscal del Distrito 4 Turno 4 Liliana Copello.

LAS SABANAS

En la causa por las sábanas contaminadas Matheu imputó por contaminación ambiental a cuatro personas, entre ellas José María Cittadini, Director General de Compras y Contrataciones, sobre el que tam­bién pesa una segunda imputación: omisión de los deberes de funcionario público.

La investiga sigue el descontrol en el proceso de higiene de los elementos sanitarios de los hospitales provinciales. Según un peritaje las sábanas lavadas regresaban al San Roque con el doble de contaminación bacteriana que lo admitido por Anmat para elementos texti­les limpios para ser usados en hos­pitalización general.

Las tareas de higiene están a cargo de tres empresas que accedieron al servicio por licitación realizada hace tres años. Una de ellas, la firma Magic Clean SRL, es la que está en el centro de todas las sospechas. Tiene un contrato de más de 12 millones de pesos anuales.

waldo.cebrero@enredacción.com.ar

@Cebrerowaldo

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com