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Argentina, una potencia del básquet: la nueva generación mantiene a la selección entre las mejores del mundo

Argentina, una potencia del básquet: la nueva generación mantiene a la selección entre las mejores del mundo

Quién es potencia? El que a pesar del natural recambio generacional se mantiene entre los mejores del mundo. La selección argentina de básquet parece haber conseguido algo que salvo en el fútbol, el deporte argentino no ha podido conseguir: que una nueva camada de jugadores mantenga al país entre las potencias de este complejo deporte.

Enredacción-Te contamos

El país entero volvió a vivir con sus propios ojos lo que genera la selección de básquet. Un equipo poco común en una tierra de victorias precoces y recuerdos que mienten un poco. Tan así, que la derrota del domingo no tuvo el sabor del fracaso y el olvido, sino el comienzo de una nueva esperanza: los Juegos Olímpicos. La caída en la final de 2002 fue el combustible que llevó a la Generación Dorada hacia el oro de Atenas, entonces por qué no ilusionarse con que se repita el mismo camino hacia Tokio 2020.

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La medalla plateada obtenida en China certifica que Argentina se mantiene hace veinte años, a la par de potencias históricas de este deporte como Serbia, Estados Unidos, España, Grecia, Croacia o Francia. Algo que era impensado hace unas semanas, pero que hoy es una realidad tangible. A comienzos de siglo, y ahora mismo también, los jugadores mantienen los mismos valores y compromisos con la camiseta albiceleste, pero con una identidad propia, que cierra una época pero a la vez la mantiene vigente.

Lo curioso del caso es que el básquet en Argentina pierde por goleada contra el fútbol. La masividad que genera uno, es incomparable con lo que genera el otro. Algo distinto a lo que sucede en Serbia o Estados Unidos, donde la mayoría de la población tiene al básquet como el deporte más popular. Esto indica que para mantenerse en nivel élite, tenemos que explotar el uso de otros atributos; como los tácticos, técnicos, organizativos, formativos para potenciar el número y también combatir la falta de hombres altos.

Historia pura. Otra vez Argentina bajando a una potencia mundial. Foto: FIBA.

El capitán Luis Scola agrega una pata más al asunto: "A la hora de querer competir con los mejores es imposible que vos vayas a competir pensando que sos peor que ellos, es imposible ganar. Los mejores están convencidos de que son los mejores mucho antes de serlo y siguen convencidos de que son los mejores después de que dejar de serlo".

Claro está que los éxitos no son fruto del azar, sino de un proceso pensado para seguir arriba. La creación de La Liga Nacional en 1983 por iniciativa de León Najnudel es el comienzo de todo lo que vino después: éxitos deportivos y jugadores que se consagraron en las mejores ligas del planeta. Como también entrenadores y dirigentes capacitados para comandar un proyecto a largo plazo, entendiendo que la formación de juveniles está por encima del resto. Tanto Sergio Hernández como sus dirigidos son parte de este proceso, reafirmando la importancia de continuar por este camino.

Los mensajes de aliento y reflexiones de los integrantes de la Generación Dorada para este nuevo equipo, hablan del compromiso que aceptaron cuando inició el recambio generacional, y que continúa desde el lugar que les toque. La última competencia en la que estuvieron en cancha fueron los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde compartieron vestuario con los protagonistas principales de este Mundial: Facundo Campazzo, Nicolás Laprovittola, Patricio Garino, Gabriel Deck, Marcos Delía y Nicolás Brussino. Luego de aquellas Olímpiadas los veteranos dieron un paso al costado para dejarle lugar a los "pibes".

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Campazzo, Garino y Deck, tres pilares de la nueva era. Foto: FIBA.

No es casualidad que Manu Ginóbili se haya tomado un vuelo a China para ver las semifinales y quebrarse en un llanto eterno con el inoxidable capitán. Como tampoco llama la atención que el "Chapu" Nocioni, Alejandro Montecchia, Lucas Victoriano, Pablo Prigioni o Rubén Magnano hayan acompañado a la distancia con sus tweets y columnas.

La época dorada trascendió y contagió a esta nueva generación a no creerse menos que los otros. Por más dificultades que tengan, el trabajo  y el sacrificio para mejorar no se negocia. Hoy los chicos que llevaron a la Argentina a su tercera final de una Copa del Mundo lo saben, y todavía siguen buscando su techo, ¿Cómo no ilusionarse?

UN EQUIPO TOP

Desde el Mundial 2002, Argentina se mantiene entre los primeros ocho equipos de cada certamén, con excepción del mundial de 2014. En Indianápolis terminó segundo luego de caer ante Yugoslavia en la final; en Japón 2006 quedó en el cuarto lugar; en Turquía 2010 finalizó en el quinto lugar; en España 2014 fue el único mundial donde no estuvo entre los mejores, al quedar 11°; y en China volvió a colgarse la plateada. Además obtuvo el oro Olímpico en Atenas 2004 y el bronce en Pekín 2008. Fue 4° en Londres 2012 y llegó a cuartos de final en Río 2016. Un siglo XXI glorioso, que refleja a la Argentina como una potencia.

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