Señala que es necesario aumentar la infraestructura, sobre todo el desarrollo de fibra óptica hasta casas y empresas, para aumentar la capacidad de subir datos. También señala que es necesario incrementar la cantidad de dispositivos per cápita, la conexión entre el sistema educativo y productivo, y el financiamiento de la innovación, entre otros factores.

El abogado y especialista en gobernanza de Internet, Andrés Piazza. Foto: Mariano Paiz.

Andrés Piazza es un abogado especializado en gobernanza de Internet (el gobierno de Internet). Ha trabajado como consultor y para organismos internacionales en distintos países de Sudamérica. Ahora está radicado a tiempo completo en Córdoba. El encuentro para la entrevista es en el pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), pero el bar de allí y todos los de alrededor resultan estar repletos de estudiantes y docentes ese mediodía. Resultado: la conversación fue un tiempo a pie por la Ciudad Universitaria y otro, ya sentados en un bar de Nueva Córdoba. Piazza señala que la provincia tiene una mejor posición relativa que otros lugares del país por la potencialidad de sus recursos humanos y la existencia de experiencias y desarrollos de economía digital en distintas estadios (2.0 o 3.0). Sin embargo, considera que hay carencias de infraestructura y uso de dispositivos, entre otros factores, para poder pasar del consumo a la producción en la economía. Esta entrevista a Piazza es la primera de dos partes. A continuación, los tramos sustanciales de la primera entrega.

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¿Qué desafío propone a los cordobeses la economía digital?

La economía digital va cambiando permanentemente sus desafíos. Hace 10 años teníamos industrias tradicionales y lo digital era muy básico o industrias muy puntuales, como entretenimiento o periodismo o algunas muy puntuales. O también teníamos el fortalecimiento de las industrias tradicionales con herramientas. Hoy, ese último fenómeno se profundizó mucho y el diagnostico de América Latina le cabe a Córdoba: hace poco la CEPAL (Comisión Económicas para América Latina) habló con una frase muy sintomática para resumir los desafíos actuales: Hay que ir a la Internet de la producción. Hace 10 años las políticas públicas eran darle una laptop a cada estudiante, darle acceso a infraestructura a conectividad, a computadoras, hubo políticas de centros tecnológicos, luego plazas digitales, etc. Fueron diferentes momentos de la historia reciente, las políticas públicas tenían que ver con dar acceso, hoy el acceso indica que Argentina está arriba del 70% de usuarios de Internet. Córdoba debería estar arriba de ese porcentaje. Tenemos el 75% de nuestros pobladores como usuarios de Internet y el 25% de gente que está en la brecha social, ya que pertenece a la economía informal o el sistema educativo no los contiene o están debajo de la línea de pobreza. Muchos de ellos no tienen acceso. Podemos decir que ya estamos conectados.

ECONOMÍA DIGITAL

Este es el primer material de una serie que ENREDACCIÓN comenzará a publicar desde ahora sobre economía digital y las posibilidades y modos de inserción de Córdoba en este nuevo mapa productivo global. Para desarrollar este aporte a un debate necesario, cuenta con el asesoramiento de la Fundación Otra Córdoba, a quiénes desde ya agradecemos.

Andrés Piazza. Foto: Mariano Paiz.

¿Cómo utilizamos las herramientas de la economía digital?

Si nos fijamos cual es nuestro comportamiento en la economía digital, es más de consumo que de producción. Córdoba sigue siendo un lugar fuerte en servicios, sigue siendo un polo tecnológico, pero básicamente consumimos contenidos audiovisuales, noticias, entretenimiento, hoteles, viajes… Si se analizan las empresas fuertes, desde Mercado Libre hasta Córdoba Vende, pasando por las aplicaciones fuertes o las redes sociales, pasamos un montón de tiempo utilizando la economía digital, pero desde el costado del consumo, no desde la producción. Es un fenómeno que le pasa a Latinoamérica. Quizá estemos aquí, en Córdoba, en mejor posición relativa que el resto del país o que el resto de Latinoamérica, porque tenemos más penetración de Internet y una población más integrada socialmente y con mejor nivel educativo relativo que otras. También porque Córdoba tiene polos productivos. Me refiero a que tiene algunas empresas multinacionales interesantes con buen volumen , tanto de telefonía -originalmente CTI estaba en Córdoba, ahora Claro tiene operación fuerte en Córdoba, las empresas nacionales también, haciendo la salvedad que la fusión de Cablevisión y Telecom va a tener algún impacto sobre Internet de los hogares- y también tuvimos a Motorola, Intel y a empresas del sector tecnológicos presentes, que eran fuertes. Tenemos a Mercado Libre con operaciones grandes. Tenemos el Córdoba Technology Cluster en el rubro software y en una segunda ola de aplicaciones, una industria más 2.0 y 3.0. Después tenemos alguna industria 3.0, con individuos que estaban en condiciones no sólo de hacer software, sino también de diseño, vinculada a la base tecnológica, que derivaron en Pymes vinculadas o incluso alguna mayores como Olapic, una startup que tiene sede en Nueva York y Córdoba, entre otras ciudades, y toda la operación de ingeniería funciona desde acá. Son 150 personas. Y después tenemos nuestro entramado productivo de base, empresas multinacionales de la industria automotriz y todas las Pymes y proveedoras de ese entramado. Están las agroalimentarias, hay una fenómeno de nueva economía digital en agroalimentos, en aplicaciones para medir diferentes cosas y que sean proveedoras de la industria agroalimentaria. Córdoba tiene  un componente fuerte industrial en el producto, pero todavía no hemos llegado a que la nueva economía impacte en esas expresiones productivas. Para eso se necesitan algunos cambios de entorno, más allá de políticas públicas.

Si nos fijamos cual es nuestro comportamiento en la economía digital, es más de consumo que de producción. Córdoba sigue siendo un lugar fuerte en servicios, sigue siendo un polo tecnológico, pero básicamente consumimos contenidos audiovisuales, noticias, entretenimiento, hoteles, viajes…”

¿A qué se refiere con entorno y cuál es la situación física, la conectividad que tenemos? ¿Es adecuada para el desarrollo de la economía digital?

La oferta de infraestructura de conectividad se ha desarrollado no como una política pública integral, sino más cerca de la demanda, corriendo atrás de ella, eso de por sí no es un elemento favorable al desarrollo estratégico. La demanda siempre es más de consumo, entonces hay Internet donde hay poder de consumo, no necesariamente donde hay necesidades productivas. Tenés dos proveedores de banda ancha hogareña grandes y algunos de nichos puntuales. Además, hay una configuración demográfica de Gran Córdoba que tiene alto poder adquisitivo, pero tampoco tiene buen acceso a Internet hogareña. Uruguay, que es un país que tiene la misma población que la provincia de Córdoba, y Montevideo, una ciudad similar a Córdoba, como ciudad principal, que es Montevideo, tiene a ANTEL, no privatizaron la empresa, la mantuvieron en manos estatales, su modelo de desarrollo ha sido cuestionado, ha sido muy heterodoxo, ha conservado el monopolio de la banda ancha y de tendido de fibra óptica. Esa es una diferencia con nosotros. Hasta 2011/2012 tenían menor penetración de Internet que Argentina, o sea menor que Córdoba, mucha menor velocidad y en 2011 ANTEL tendió fibra óptica a la casa, en las ciudades principales, y ahora, en la costa sur, tiene un gran porcentaje de la población conectado con fibra óptica en la casa. Ni Argentina ni Córdoba tienen un desarrollo de este tipo y mucho menos de una empresa estatal. Las empresas que crean infraestructura en Argentina son empresas que dependen de la rentabilidad de corto plazo y las decisiones estratégicas no están vinculadas a la rentabilidad. Ellos no tienen ese problema. A Uruguay no le interesó cuando iba a recuperar la inversión en fibra óptica a la casa y la hizo. Para tener polos productivos, están en mejores condiciones que nosotros porque  tienen mayor capilaridad en la última milla (provisión directa al hogar o las empresas). Córdoba no lo tiene, pero si tiene un proveedor de acceso a Internet publico que es EPEC, que está conectado al punto de intercambio de tráfico de Córdoba que es la UNC, ahí llega Cablevisión y las otras empresas, menos ARNET y ARSAT. El actor ARSAT tiene un tendido de 25 mil kilómetros de fibra óptica, pero no a la casa, no a la última milla. El mercado tiene Internet de fibra óptica, tanto las de móvil como las de acceso hogareño, pero no en la última milla, que es en el acceso a la casa, a los hogares. Ahí llegan con ASL y con par de cobre -el viejo cable telefónico-. Tienen centrales digitales, mejoran esas infraestructuras, pero a ese ritmo. Y los polos productivos no tienen mayor y dedicada conectividad. No hay un mayor nivel de conectividad de acuerdo a sectores, es el mercado, es la demanda el que lo formatea. No hay en Córdoba un lugar donde haya mejor acceso a Internet que en el resto de la ciudad. No hay un polo productivo en esa condición. No pasa eso, si analizas el diseño de ciudades como Fortaleza en Brasil u otras ciudades que hicieron crecer la economía digital: han tenido una infraestructura muy fuerte y a partir de eso pararon sus industrias.

En Córdoba, los polos productivos no tienen mayor y dedicada conectividad (exclusiva, por ejemplo, para “subir” datos a la nube). No hay un mayor nivel de conectividad de acuerdo a sectores, es el mercado, es la demanda el que formatea la provisión”.

Andrés Piazza. Foto: Mariano Paiz.

-¿Qué recursos posee la provincia para pararse adecuadamente en la nueva economía digital?

Tenemos un mercado que está más vigoroso en términos de inversiones de infraestructura y redes 4G desplegadas. En Córdoba, tenemos EPEC, que da transporte. En Córdoba algunas cooperativas están conectadas y el transito se las da EPEC y en otros casos, otros proveedores. EPEC fue una promesa. Bien podría ser un recurso estratégico al servicio del desarrollo de la provincia. Eso quedo trunco. Podría recuperarse, teniendo en cuenta que llega a cada uno de los hogares a partir de su infraestructura eléctrica. En términos de recursos humanos tenemos una ventaja, es nuestro diferencial. Me refiero a universidades y a microclimas, llega gente de otras provincias a vivir a Córdoba, a estudiar a las universidades o a trabajar en el sector de software. Atrae a otras partes de Argentina. Rio Cuarto también tiene un cluster de software. Me animo a sostener la hipótesis siguiente: tenemos un grado de desarrollo productivo interesante, más por nuestros recursos humanos que por nuestra infraestructura.

EPEC bien podría ser un recurso estratégico al servicio del desarrollo de la provincia en cuanto a infraestructura de Internet”.

¿En infraestructura, qué sería lo deseable para escalar las potencialidades en recursos humanos?

La CEPAL tiene un programa de trabajo sobre infraestructura que lista la que deberíamos tener. Para que haya producción tiene que haber banda ancha de subida. Hoy tenemos asimetría con el consumo, porque la mayor parte es consumo de video de entretenimiento e Internet de consumo. Son muchos más los bytes que vienen, que los que se mandan. Cuando contratas una conexión dedicada, buscas mayor capacidad de subida. Eso es más caro. Eso es lo que permite que se pueda desarrollar la producción. Los medios audiovisuales, los diferentes proveedores o creadores de contenidos requieren más capacidad de subida. También la industria 4.0 con las redes 5G necesita que haya conexiones móviles casi sin latencia (básicamente, conexión permanente). Un auto que se maneja solo requiere conexión 5G, tienen que ser conexiones casi automáticas y permanentes, porque tienen sensores para poder hacer su tarea y eso necesita de una infraestructura de muy alto nivel. Por el grado de atraso que tenemos, tiene que ser en todo: tiene que ser hogareña, conexiones dedicadas de fibra óptica a los polos productivos industriales, a las ciudades del interior, a los cinturones industriales, y mayor acceso de conectividad en áreas urbanas. Está claro que una pequeña empresa que pase del papel a usar un Google Drive tendría un multiplicador de 7 en su productividad. Falta mucho de eso en nuestra economía.

¿Qué potencial de desarrollo de la economía 4.0 hay en Córdoba?

Hay dos o tres academias que dan cursos de robótica para niños. Hay escuelas que han incorporado robótica en su curricula. Córdoba tiene productivamente casi un ejemplo para cada nueva tendencia. Sin embargo faltan capitales de riesgo para acelerar emprendimientos.

Faltan capitales de riesgo para acelerar emprendimientos.

¿Cuáles serían las líneas de desarrollo estratégico para multiplicar esas experiencias?

Por deformación pienso en políticas públicas. Hay una línea que es la de las ciudades inteligentes. Tiene que ver con como una ciudad que diseña su infraestructura de manera armónica e integrada, donde por ejemplo, los tendidos de cables de telecomunicaciones, el agua y la electricidad se hacen coordinadamente. En este contexto, las empresas de acceso a Internet trabajan de manera coordinada y tratan de hacer cooperación público-privada con las ciudades. A ellos les ahorra en términos de inversiones, pero también tiene que ver con una política pública, una cooperación haría que haya mejor acceso a infraestructura sin mayores inversiones. Es una obviedad, que si se aumenta la inversión neta va a haber mejor infraestructura, pero de este modo coordinado hay optimización. Permite evitar distorsiones e ineficiencias que tienen que ver con el diseño urbano. También tienen que haber más dispositivos disponibles para las personas. Midiendo la brecha que tenemos con Europa, hoy tenemos 1 a 2 dispositivos per cápita y en el 2019 vamos a tener 4 dispositivos per cápita conectados a Internet; mientras que ellos hoy tienen 3 dispositivos per cápita y en 2020 va a tener 9. Va a aumentar esa brecha. Eso está dado por la capacidad que tienen nuestros ciudadanos de comprar dispositivos de última generación. Hoy tenemos la laptop, el teléfono y la tablet. Los próximos tienen más que ver con el Internet de las cosas, la domótica, el auto, los artefactos de la casa conectados a Internet. Todo eso va tener impacto productivo. Hay que subirse al tren de aumentar los dispositivos que tenemos. Otro factor es el contacto entre el sistema productivo y el educativo. Los nuevos analfabetos no son los que no saben inglés, sino lo que no saben programar. La economía digital de la producción es saber hacer cosas y en eso tiene que ver el sistema educativo. La cuestión no es sólo consumir.

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