Los 9 senadores de la UCR que rechazaron la media sanción de Diputados fueron determinantes para evitar la aprobación del proyecto de legalización del aborto.

Los senadores Julio Cobos (UCR, Mendoza), sentado, y Juan Carlos Marino (UCR, La Pampa) de pie, conversan durante la sesión. (Foto: Charly Diaz Azcue / Comunicacion Senado)

Los diputados radicales fueron centrales en la victoria del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. El bloque de la UCR sumó 24 votos positivos y 16 negativos (60% a 40%) en la mañana del 14 de junio. A las 2.46 de este 9 de agosto, como para certificar el descalabro ideológico de viejo partido de Alem, Irigoyen, Alvear, Illia, Alfonsín y De la Rúa, nueve de sus doce senadores se inclinaron por el rechazo.

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Pese al reclamo de la Juventud Radical (JR) y la Franja Morada algunas horas antes de la votación, los senadores radicales se mantuvieron en sus trece y apretaron el botón celeste. Por ejemplo, si se hubieran expresado de un modo similar al de sus pares de la cámara baja, es decir 60-40, el sector verde hubiera obtenido 4 votos más y el celeste, 4 menos, con lo que el resultado hubiera sido 34 para los anti-abortistas y 35 para los abortistas. Es decir, que en lugar de derrota, hubiera sido victoria.

La UCR, a diferencia del peronismo, es un partido que abrazó el ideario liberal (laico) y con el tiempo, en su desarrollo, incorporó a una parte de los conservadores del interior y la provincia de Buenos Aires, que no influyeron en el pensamiento, relato, ni programa general de la UCR de manera decisiva hasta hace pocos años. Sí le sumaron lo que vulgarmente se llama “gorilismo” por su acérrima oposición al peronismo y la colaboración con las distintas dictaduras que gobernaron el país desde 1930. Entre el sector principal, liberal, y el conservador hubo lo que se podría denominar una coexistencia “civilizada”.

En cambio, en economía el sector liberal se dividía entre los que han sostenido en distintas épocas un pensamiento liberal (Alvear, Balbín, De la Rúa, etc.) y los nacionalistas (Irigoyen, Sabattini, Lebensohn, Larralde, Illia, Alfonsín y Grinspun, etc.). Aquí es donde se produjeron los choques más pronunciados, alimentando las clásicas divisiones que tuvo esa fuerza política. Arturo Frondizi inició su camino entre los nacionalistas y con Rogelio Frigerio al llegar a la presidencia en 1958 saltó al desarrollismo para terminar abrazando al liberalismo de Álvaro Alsogaray. Raúl Alfonsín planteó en los ’80 una modernización de ese esquema y su progresismo derivó hacía la socialdemocracia. Fernando De la Rúa, derrotado en las internas de 1983 por Alfonsín, era un representante del conservadurismo y traficó el manual neoliberal en el gobierno que lideró entre 1999 y 2001, cuando voló por los aires junto con la Convertibilidad de Domingo Cavallo. En el presente, la UCR aliada con el PRO en Cambiemos manifiesta una mayoritaria adhesión al programa neoliberal en economía y conservador en política. Pese a ello, en general, ninguno de sus sectores o dirigentes, a lo largo de sus más de 100 años de vida como partido nacional, se atrevió a alejarlo del laicismo. En ese sentido, quizá este 9 de agosto a la madrugada haya sido el momento inaugural de un nuevo camino.

La UCR, a diferencia del peronismo, es un partido que abrazo el ideario liberal (laico) y con el tiempo, en su desarrollo, contuvo a una parte de los conservadores del interior y la provincia de Buenos Aires, que no influyeron en el pensamiento, relato, ni programa general de la UCR.

Hay que aclarar que algunos radicalismos provinciales han sido más conservadores que liberales. Por ejemplo el cordobés, cuya cercanía a la Iglesia Católica ha sido mucho mayor que al pensamiento liberal, al punto que el ex gobernador Eduardo Angeloz fue uno de los hombres más cercanos al cardenal Raúl Primatesta y a la dictadura, entre otras manifestaciones políticas.

Lo ocurrido en el Senado agrega un nuevo capítulo al recorrido ideológico de la UCR y queda  claro que, al menos en este caso, fue hegemonizado por el grupo conservador. Así lo evidencia el voto de nueve de los doce integrantes del bloque, que rechazaron la legalización del aborto en consonancia con el planteo de la Iglesia.

CÓMO SE EXPRESARON LOS SENADORES DE LA UCR
EN CONTRA

El senador chaqueño, Ángel Rosas.

Ángel Rozas (UCR-Chaco).

Mario Fiad (UCR-Jujuy).

Silvia Giacoppo (UCR-Jujuy).

Juan Carlos Marino (UCR-La Pampa).

Inés Brizuela y Doria (UCR-La Rioja).

Julio Martínez (UCR-La Rioja).

Julio Cobos (UCR-Mendoza).

María Belén Tapia (UCR-Santa Cruz).

Silvia Elías de Pérez (UCR-Tucumán).

A FAVOR

Luis Naidenoff (UCR-Formosa).

Pamela Verasay (UCR-Mendoza).

Eduardo Costa (UCR-Santa Cruz).

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