Después de una inspección ocular, la Justicia hizo lugar a un amparo presentado por vecinos de la base militar de El Palomar. La jueza Martina Forns reclamó un informe de impacto ambiental y una evaluación de si se afectarán sitios protegidos judicialmente por haberse cometido allí delitos de lesa humanidad.

La distancia de escuelas y fábricas de la pista y el predio de la base aérea de El Palomar. Foto: Facebook StopFlyBondy

Los vuelos de la aerolínea low cost Flybondi, anunciados con bombos y platillos entre Córdoba y Buenos Aires, deberán esperar. La Justicia dispuso ayer la suspensión del inicio de las operaciones en la base aérea militar de El Palomar hasta tanto sea analizado un estudio de impacto ambiental y se evalúe si podrían quedar afectados eventuales pruebas judiciales en causas por delitos de lesa humanidad, por tratarse de un sitio protegido por la Ley de la Memoria.

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En esa línea, la jueza Martina Forns ordenó suspender la realización de obras de infraestructura en la base militar. Dice en el escrito que “las obras de infraestructura que se pretenden realizar en la I Base Aérea de El Palomar pueden resultar una pérdida de importante prueba para causas penales en trámite”.

De este modo, la resolución de la jueza Forns, titular del Juzgado Federal en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo número 2 de San Martín, hizo lugar al amparo presentado por los vecinos de Morón y Hurlingham. Mientras no se aprueben el informe de impacto ambiental y la evaluación judicial sobre los sitios protegidos, las líneas aéreas no podrán operar allí y no podrán continuarse las obras.

Se estimaba que en las próximas horas, el Ministerio de Transporte apelaría la medida judicial para destrabar la operatoria de la low cost y sobre todo, los trabajos que se necesitan para adecuar el lugar, entre ellos, en el hangar mayor de la base.

Vecinos de Morón, Hurlinghan y El Palomar se oponen a la realización de vuelos comerciales en esa base aérea. Foto: Facebook StopFlyBondi.

Forn requirió al Organismo Regulador del Servicio Nacional de Aeropuertos (ORSNA) que realice un estudio del impacto ambiental de las obras y de la operatoria que allí deberán desarrollar las aerolíneas.

Anoche, el abogado de los vecinos Lucas Marisi, dijo en Minuto Uno, el programa de TV de Gustavo Sylvestre en C5N, que hay dos polvorines con explosivos a 50 y 100 metros de donde finaliza la pista de aterrizaje de 2.100 metros de extensión.

También reveló que hay un colegio técnico dentro de la base militar, otra escuela a 500 metros de la cabecera de la pista y una tercera a 600 metros de uno de los lados. El abogado puso como ejemplo el accidente de Lapa el 31 de agosto de 1999: “el avión impactó en construcciones que estaban a 700 metros de distancia y aquí tenemos un colegio a 500 metros y dos polvorines a 50 y 100 metros”.

El abogado de los vecinos, Lucas Marisi, puso como ejemplo el accidente de Lapa el 31 de agosto de 1999: “el avión impactó en construcciones que estaban a 700 metros de distancia y aquí tenemos un colegio a 500 metros y dos polvorines a 50 y 100 metros”.

Además, la jueza pidió a los jueces federales Néstor Barral y Daniel Rafecas que respondan los oficios enviados donde se hace referencia a la supuesta violación a la Ley de Sitios de Memoria denunciada por organismos de derechos humanos.

Y en ese sentido, cita un informe del secretario del Archivo Nacional de la Memoria, Sergio Kuchevasky, quien reconoce que el lugar fue incorporado a la “nómina de Sitios de Memoria del terrorismo de Estado, por haber funcionado como centro clandestino de detención, tortura y exterminio donde sucedieron hechos emblemáticos del accionar de la represión”. Desde esa base partían los vuelos de la muerte con presos políticos que eran arrojados al Río de la Plata durante la dictadura militar.

El lugar fue incorporado a la “nómina de Sitios de Memoria del terrorismo de Estado, por haber funcionado como centro clandestino de detención, tortura y exterminio donde sucedieron hechos emblemáticos del accionar de la represión” (Archivo Nacional de la Memoria).

El CEO de Flybondi, Julian Cook, tenía previsto anunciar ayer el inicio de la venta de pasajes para sus vuelos desde Córdoba y otros destinos a Buenos Aires, con lo cual la empresa, tras la decisión judicial, sólo podrá volar desde la capital mediterránea hacia otros destinos, como Iguazú, Bariloche y Mendoza. Mientras tanto, la empresa lanzó desde ayer la comercialización on-line con precios de pasajes un 68% por debajo de la media. El primer vuelo que partirá desde Córdoba será el 26 de enero con destino a Iguazú, en la provincia de Misiones.

En su resolución, la jueza demanda al Ministerio de Transporte de la Nación y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que “se abstengan de comenzar las actividades de aeronavegación en el Aeropuerto de El Palomar o Base Aérea Militar de El Palomar, hasta tanto el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) haya autorizado la Evaluación de Impacto Ambiental que deberá ser presentado por la Empresa Aeropuertos Argentina 2000”.

La jueza demanda al Ministerio de Transporte de la Nación y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que “se abstengan de comenzar las actividades de aeronavegación en el Aeropuerto de El Palomar o Base Aérea Militar de El Palomar”.

El Ministerio de Transporte informó por su parte, que “las obras continúan su curso normal con el objetivo de que pueda estar operativo en febrero”. Las tareas eran llevadas a cabo junto a Aeropuertos Argentina 2000, con una inversión estimada en 1.600 millones de pesos, pero si queda firme la cautelar de Forn, deberán ser detenidas.

Las obras programadas consisten en “mejoras en la terminal de pasajeros actual y el mantenimiento de la pista, plataforma, balizamiento y rodajes y entorno del aeropuerto, entre otros”. El plan oficial era desarrollarlas en tres etapas, para que el aeropuerto pueda comenzar a operar en las primeras semanas de febrero. Ahora no se sabe que puede ocurrir.

La primera, incluye tareas de mantenimiento, principalmente en la pista de 2100 metros (hormigón, balizamiento, iluminación, cerco, sistema eléctrico), y la puesta en valor de la terminal existente para lograr una capacidad de hasta 3 vuelos simultáneos.

La segunda etapa “a partir de julio de 2018- prevé el uso de los hangares militares que serán modernizados. Tendrán dos plantas, para sumar: comercios, terminales de check in automático; cintas manuales para despacho de equipaje; y áreas de Aduana y Migraciones”.

La tercera etapa comprende una terminal completamente nueva en el sector suroeste del predio. Tendrá capacidad para recibir hasta 1 millón de pasajeros al año y acceso vehicular más próximo a la red de autopistas.

El Palomar pasaría así a tener una operación mixta que combinaría vuelos de línea con vuelos militares, tal como sucede ya en los aeropuertos de Mendoza, Reconquista, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Trelew, Bahía Blanca y Río Cuarto.

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