Ocurrió a la salida de una fiesta de 15 en Santiago Temple, en el año 2011. Fue una emboscada. El lunes, tres jóvenes comienzan a ser juzgados por homicidio preterintencional.

Luminarias Río Cuarto

Las primeras piedras comenzaron a golpear la chapa azul del Renault 12 y a romper los vidrios laterales, apenas David Rodríguez aminoró la marcha del auto para dejar la ruta Nacional 19, a la altura de Chañarito, departamento Río Seco, y tomó un camino alternativo que lo lleve a la localidad de Capilla del Carmen. “¡Acelerá, David, acelerá!”, comenzaron a gritar sus hermanas, Anahí y Magalí. En el auto viajaban otros dos chicos: los hermanos Pablo y Emanuel Agüero. El conductor era el único mayor de edad.

Volvían de una fiesta de 15 años en Santiago Temple, era 11 de abril de 2011 y estaba a punto de amanecer. En cuestión de segundos los cascotes que caían, rompieron los vidrios, hasta que uno -un pedazo de ladrillo- reventó el parabrisas, entonces David aceleró, el auto se fue de la ruta y dio contra un árbol.

Después de casi siete años, el próximo 23, comenzarán a ser juzgados tres hombres acusados de haber arrojado las piedras y provocado la muerte de Rodríguez y las lesiones en el resto de los ocupantes del auto. En el banquillo de acusados de la Cámara 2° del Crimen estarán Nicolás Nazareno Budassi, Diego Fernando Ullúa y Erik Smit, “que con la intención de causar un daño en el cuerpo o la salud de los hermanos Rodríguez y los hermanos Argüello”, dice la causa, “arrojaron piedras y ladrillos de distintos tamaños  al vehículo, impactando alguno de ellos”.

El párrafo breve explica la calificación: los tres están acusados de “homicidio preterintencional”, que se da cuando el agresor actúa con la intención de provocar lesiones a otra persona, con un medio idóneo para ello, pero finalmente le provoca la muerte.

En el expediente, al que tuvo acceso ENREDACCIÓN, se sostiene que fue Budassi quien arrojó el ladrillo que dio en el parabrisas. Según la causa, lo hizo “desde unos metros” por delante del auto. El piedrazo perforó el cristal haciendo que Rodríguez pierda el control, con el motor acelerado, y diera contra un árbol, ubicado a unos cien metros.

PELEA DE 15

Esa noche, todos -víctimas y agresores- habían asistido como invitados a un cumpleaños de 15 que se celebró en el salón del Club Sarmiento de Santiago Temple. Allí, en medio de las mesas, con la música a pleno y el alcohol a mano, se terminó de cocinar la bronca entre los hermanos Aguero y los Budassi.

En medio de la fiesta, uno de ellos peleó con Nicolás Budassi. Y según se pudo saber, se juraron seguirla. Budassi se fue antes, juntó a varios amigos y decidió esperarlo en el camino. Sabía que tomaría un camino alternativo, el auto de Rodríguez no tenía todas las habilitaciones. Los que esperaban la llegada del auto en el cruce de caminos eran cuatro personas, pero una de ellas no fue imputada porque se demostró que no arrojó piedras.

Sumate al equipo y ayúdanos a contar lo que el poder no quiere.

waldo.cebrero@enredacción.com.ar

@Cebrerowaldo

Cómo comunicarse:

Redacción: hola.enredaccion@gmail.com

Lectores: hola.enredaccion@gmail.com

Equipo de Investigación: afondo.enredaccion@gmail.com